Ecuador licita compra masiva y sin precedentes de diésel por unos USD 1.300 millones y apunta a refinadores finales
Petroecuador tiene en marcha una licitación para comprar diésel por el valor histórico de unos USD 1.300 millones para contratar directamente con refinadoras y evitar intermediarios

Despacho de diésel y gasolina el 7 de noviembre de 2025 en la Terminal Pascuales de Petroecuador.
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Petroecuador
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Hasta el 25 de marzo de 2026, la petrolera estatal Petroecuador receptará las ofertas para una compra sin precedentes de diésel premium para el sector automotor, pues busca adquirir un volumen de 13,44 millones de barriles para 2026 y 2027, el mayor registrado hasta ahora en este tipo de procesos.
Por sí solo, el valor de este contrato podría llegar a los USD 1.300 millones considerando los precios actuales.
Para dimensionar la magnitud de la operación, el volumen en licitación equivale a la mitad de todo el diésel premium que Ecuador consume en un año, que son 26,6 millones de barriles.
Con esta operación, Petroecuador apunta a atraer directamente a refinadoras finales y reducir la participación de intermediarios en la provisión del combustible, con el objetivo de mejorar las condiciones comerciales.
El contrato estipula la entrega del producto en 48 cargamentos de unos 280.000 barriles cada uno. El cronograma operativo establece el arribo de cuatro cargamentos mensuales durante un año completo, iniciando en mayo de 2026 y concluyendo en abril de 2027.
El concurso se lanzó el 20 de febrero de 2026, antes de que estallara el conflicto en Medio Oriente tras el ataque de Estados Unidos a Irán.
¿Un giro a la política de comercialización de combustibles?
Pablo Noboa, exgerente de Comercio Internacional de Petroecuador, cree que la licitación es una noticia positiva y permitirá ahorros para el país.
Según Pablo Noboa, exgerente de Comercio Internacional de Petroecuador, la licitación retoma procesos iniciados en 2022, como el uso de Argus.
“Utilizamos sus indicadores (de Argus) para establecer referencias de fletes internacionales cuando renegociábamos los contratos de crudo con PetroChina”, explica.
Argus, dice el experto, es una referencia técnica e independiente para la formación de precios, lo que permite mayor transparencia y genera un precio marcador menos volátil que es atractivo para refinadores frente a esquemas anteriores basados en Platts, más vinculados al mercado spot donde participan intermediarios y a precios volátiles.
En paralelo, Noboa destaca que Petroecuador ha trabajado en mejorar las condiciones de los alijadores nacionales (barcos pequeños que transportan los combustibles desde el tanquero naval hasta el puerto).
El objetivo: que estos alijadores cumplan estándares internacionales de seguridad y operación exigidos por grandes refinadoras, lo que ahora permite la participación de estas grandes empresas internacionales en los concursos.
Un ejemplo fue la llegada en enero de la gigante estadounidense de la refinación y el petróleo ExxonMobil, la tercera más grande del mundo, que proveerá de gasolina de alto octano al mercado ecuatoriano.
Para Noboa, este esquema marca un giro a la política internacional para la compra de combustibles marcada más en operaciones en el mercado spot. Es decir, compras inmediatas e individuales, un modelo en el que participaban más intermediarios, que "revenden capturando márgenes en la logística, en el timing del mercado o en arbitrajes de precio", explica Noboa.
El nuevo esquema intenta modificar esa lógica. En lugar de compras aisladas, se propone un contrato de suministro anual, con 13,4 millones de barriles de diésel, "un volumen atractivo para las refinerías internacionales porque les permite planificar producción y logística con anticipación", explica Noboa.
Otro cambio importante está en el momento en que se fija el precio del combustible, explica Noboa. Sobre este aspecto, el experto dice que tradicionalmente muchas compras utilizaban la fecha del Bill of Lading, es decir, el momento en que el producto se embarca en el puerto de origen. Como el vendedor tiene cierto control sobre el momento de carga del buque, esto podía permitir jugar con el timing del mercado para aprovechar días con precios más altos.
El nuevo esquema, añade Noboa, utiliza una referencia basada en el NOR (Notice of Readiness), que es el aviso de llegada del buque al puerto de destino cuando está listo para descargar. Esto acerca el cálculo del precio al momento real en que el combustible llega al país y reduce la posibilidad de arbitrajes logísticos basados en el momento de embarque.
Todos estos cambios pueden promover una mayor participación de empresas, dice Noboa, lo que puede generar mejores diferenciales para el país. Cada dólar de reducción en el diferencial podría representar ahorros anuales de hasta USD 13 millones para el país.
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