IIGE identifica indicios de tierras raras livianas en el norte de la Amazonía ecuatoriana
Se han identificado concentraciones de tierras raras como neodimio e itrio cerca del río Cofanes, en el norte de la Amazonía. Pero su desarrollo require de inversión y una política pública.

Foto panorámica Reserva Cofán, tomada del Facebook el 21 de febrero de 2026.
- Foto
Reserva Cofán Bermejo (Facebook)
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Existe la posibilidad estadística de que Ecuador cuente con tierras raras livianas, según un reciente estudio del Instituto de Investigación Geológico y Energético (IIGE), publicado en septiembre de 2025.
El país no registra en este momento depósitos de clase mundial ni producción industrial de estos minerales, pero la investigación, que estuvo a cargo de Iván Villarreal y Edwin Gallardo, detectó indicios de tierras raras como neodimio e itrio cerca del río Cofanes, en el norte de la Amazonía, provincia de Sucumbíos.
Además, se halló indicios de otros elementos como berilio y circonio usados en varias industrias, como la nuclear.

El geólogo Villarreal explicó que en el centro y sur del país también hay posibilidades de encontrar tierras raras en la frontera entre los cantones de Oña y Yacuambi, entre las provincias de Azuay y Loja.
Esta zona es conocida por estudios geoquímicos de estaño y tungsteno, presentando granitoides y anomalías de elementos como cerio, zinc y cobre.
Las tierras raras livianas se usan para la fabricación de productos como imanes, motores eléctricos y baterías.
Las tierras raras no son consideradas “raras” por su ausencia en la naturaleza, sino porque suelen encontrarse en concentraciones muy bajas, lo que limita su aprovechamiento.
Están en casi todas partes, pero solo ciertos ambientes geológicos permiten que se concentren en niveles susceptibles de extracción, explicó el geólogo Iván Villarreal.
Las tierras raras pesadas, en cambio, se utilizan para la industria nuclear. Estas existen en países como Rusia, China y Brasil.
La explicación geológica
Hay tierras raras en el norte de Ecuador porque allí ocurrió una "receta perfecta" bajo la tierra hace millones de años.
En ese lugar, el magma o lava líquida que subió desde lo más profundo quedó atrapada y se enfrió muy lentamente. Esto permitió que los minerales valiosos se separaran del resto y se concentraran en rocas especiales llamadas pegmatitas, que son como pequeñas "minas" donde se amontonaron estos elementos.
El terreno de esa zona también está lleno de grandes grietas o fallas geológicas que sirvieron como "tuberías" naturales por donde corrieron líquidos calientes cargados de metales. Estos líquidos viajaron por las fallas y, al chocar con las rocas de los alrededores, depositaron las tierras raras en lugares específicos, dejándolas ahí atrapadas hasta el día de hoy.
Los indicios identificados en Ecuador corresponden principalmente a tierras raras livianas, utilizadas sobre todo en la fabricación de imanes y componentes tecnológicos.
Qué hace falta para su desarrollo
Los especialistas coinciden en que Ecuador se encuentra en una fase temprana de investigación, por ahora de probabilidad estadística.
Para determinar si estas tierras raras livianas en Ecuador pueden traducirse en recursos explotables, se requieren estudios más profundos, que incluyan análisis geoquímicos de alta sensibilidad, cartografía especializada y levantamientos geofísicos detallados, dice Villarreal. Muchos de estos análisis deben realizarse fuera del país y requieren inversión y personal especializado.
Además, el país necesita reglas claras para motivar la inversión y de una política pública, dice Villarreal.
Y, la principal zona identificada, Cofanes, es un área ambientalmente sensible y con complejidades sociales y de seguridad, lo que limita cualquier avance sin una estrategia estatal, políticas públicas y reglas claras. Otros países, como Chile, tienen un programa de desarrollo de tierras raras, añade Villarreal.
Un mineral de creciente interés estratégico
El interés internacional por las tierras raras se ha intensificado en los últimos años debido a su uso en tecnologías clave como baterías, imanes permanentes, motores eléctricos, turbinas eólicas y dispositivos electrónicos avanzados.
Este grupo de minerales ha adquirido un carácter estratégico en un contexto de competencia global por el control de las cadenas de suministro, especialmente entre Estados Unidos y China, principal productor mundial.
De hecho, Estados Unidos quiere reducir o minimizar la influencia de otros actores que son grandes productores como China, explica Villarreal.
Y es que a diferencia del cobre —clasificado como un mineral estratégico por su uso extendido—, las tierras raras son consideradas minerales críticos, ya que su producción depende de pocos países y su escasez puede afectar procesos tecnológicos completos.
Acuerdo de tierras raras con Estados Unidos
Precisamente, el 4 de febrero Estados Unidos firmó el Acuerdo Marco para el Aseguramiento del Suministro en la Minería y el Procesamiento de Minerales Críticos y Tierras Raras con Ecuador, Argentina, las Islas Cook, Guinea, Marruecos, Paraguay, Perú, Filipinas, los Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán.
El acuerdo, que no es vinculante, compromete a los países a facilitar inversiones, acelerar permisos ambientales y dar “primera opción” de inversión a Estados Unidos en activos mineros considerados estratégicos. El objetivo es fortalecer cadenas de suministro para tecnologías avanzadas y defensa.
El acuerdo fija un plazo de seis meses para identificar proyectos susceptibles de financiamiento y promover productos finales para ambos mercados.
También plantea desalentar la venta de proyectos mineros que puedan afectar la seguridad nacional, mediante herramientas diplomáticas para revisar o disuadir esas transacciones, en medio de un creciente interés de China en áreas mineras de Ecuador donde ha adquirido o tiene interés en adquirir varios activos importantes como los proyectos Cangrejos y Cascabel.
Pese a eso Caleb Orr, secretario de Estado adjunto para Asuntos Económicos, Energéticos y Empresariales de Estados Unidos, dijo en una rueda de prensa el pasado 11 de febrero que estos acuerdos no eran una medida diseñada para afectar a China.
Compartir:



