Ricardo Arjona cautivó al público quiteño con sus tertulias y canciones melancólicas
El artista guatemalteco se presentó 6 de agosto de 2026 en el estadio Atahualpa, en Quito, primer concierto en Ecuador de su gira "Lo que el seco no dijo".

Ricardo Arjona detrás de un piano, en una presentación en el estadio Atahualpa, el 6 de agosto de 2026.
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La primera cita de Ricardo Arjona en Ecuador con su gira "Lo que el Seco no dijo" estuvo cargada de emotividad y una fuerte conexión entre el artista guatemalteco y sus fans, que lo esperaron por cuatro años, desde su última visita al país.
Pasadas las 20:40, del jueves 6 de agosto, el escenario de estadio Atahualpa, en Quito, se convirtió en el "Cabaret Seco"; mujeres con poca ropa y parejas acariciándose aparecían en sus ventanales. De fondo, sonaba un piano y un violín, mientras una mujer de vestido negro bailaba sobre el escenario.
La banda continuó su antesala para dar la bienvenida a Arjona, que apareció con un saco y un sombrero negros cantando "Gritas", canción de su más reciente álbum "Seco", de 2025, en la que hace una crítica a la búsqueda de validación en redes sociales.
El cantante viajó unos años atrás para cantar "Ella", de su álbum "Circo Soledad" de 2017, acompañado de su guitarra.

Luego, una lluvia inundó el "Cabaret Seco" para cantar su famosa canción "El problema", de "Santo Pecado" (2022), en la que destacó su violinista.
"Quito, buenas noches. Recuerdo como si fuera ayer cuando pisé por primera vez suelo ecuatoriano", dice el artista en su primer acercamiento con sus fans, antes de comenzar a contar su historia familiar. Arjona es hijo de dos profesores de escuela de Jocotenango, un municipio del departamento de Sacatepéquez, en Guatemala. Sus padres —dice— eran sus únicos "influencers" .
El primer concierto de Ricardo Arjona en Ecuador fue un viaje por sus distintos álbumes y grandes éxitos, en el que el artista no desaprovechó oportunidad para conectar con el público.
"Tienen urgencia de un viaje al pasado", dijo el artista antes de comenzar a cantar "Dime que no", "Cuándo", "Cómo duele" y otros clásicos. El escenario ya había dejado atrás el cabaret para convertirse en una gran biblioteca antigua.
Lo que pida el público

En el centro del estado Atahualpa, entre el público, se instaló un pequeño escenario, con un piano y objetos antiguos. El artista llega hasta allí, junto a sus coristas, para cantar canciones que había pedido el público a través de un código QR, que estuvo en la pantalla antes de comenzar el concierto.
Detrás del piano o con su guitarra, Arjona cantaba fragmentos de algunas canciones como "Desnuda" o "Ella y Él", antes de decidirse por alguna de las peticiones, entre ellas "Pingüinos en la cama".
Tras retornar al escenario principal, invitó a una fanática que cargaba un cartel con el nombre de su famosa canción: "Señora de las cuatro décadas". Silvana subió al escenario y se sentó a su lado, mientras él le dedicaba la canción.
No faltó el éxito "Fuiste tú", que cantó junto a su corista principal, antes de una despedida falsa. Retornó con "Minutos" y agradeció al público quiteño por la velada. Se apagaron las luces del Atahualpa, pero nadie se movió de sus asientos. Los fans comenzaron a corear "Mujeres", el clásico con el que acostumbra a cerrar todos sus conciertos.
Arjona volvió al escenario con una camiseta y una gorra cantando "Mujeres", delante de una pantalla llena de fotos de mujeres; presentó a su banda y se despidió por última vez, luego de casi dos horas y media de concierto.
El cantante guatemalteco se presentará el 8 de agosto, en el estadio Modelo Alberto Spencer, en Guayaquil.
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