Eder Calderón, el barista que conquista las calles de Guayaquil con su café de especialidad
Cada fin de semana, Eder Calderón pone en marcha su cafetería rodante: Edyka Coffee, un espacio que no solo es viral en TikTok, sino también un ejemplo del ingenio de los guayaquileños. Esto pasa en Guayaquil.
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En Guayaquil, donde las historias de emprendimientos no se detienen, un pequeño carro azul convertido en cafetería se ha transformado en un punto de encuentro para decenas de ciudadanos. Se llama Edyka Coffee y el hombre detrás de esta idea, Eder Calderón, es un barista profesional que ha creado bebidas únicas y ya es toda una sensación en redes sociales como TikTok.
La idea de acondicionar un carro para un negocio de comida no es 'nueva', puesto que ya existen los llamados 'food trucks', e incluso en países europeos como Alemania o Dinamarca, las cafeterías rodantes son una especie de tradición en ciudades cosmopolitas.
Pero Calderón ha llevado su idea un poco más allá en Guayaquil: Edyka Coffee no solo funciona en un carro, también posee bebidas de autor y hechas con café de especialidad 100% ecuatoriano.
"Servir café es un arte, no es solo preparar un buen espresso, es también saber texturizar la leche, a veces la gente se confunde y el capucchino, por ejemplo, no se toma muy caliente", dice Calderón, de 31 años y quien antes de ser barista trabajaba en una cafetería en el área de administración.
Pero desde 2006, el café y su aroma lo enamoraron para siempre, y el éxito de su negocio muestra que Guayaquil no solo es una ciudad de malas noticias y muertes violentas.
En esta urbe, la más poblada de Ecuador, hay historias de constancia de sus emprendedores que han innovado en el competitivo mercado de las bebidas de café de autor.
Ni muy dulce ni tan espumoso
Edyka Coffee nació hace seis meses cuando Calderón y su esposa Katherine arrancaron con la idea de vender café de autor en los exteriores de un parque de diversiones, pero este luego cerró y los emprendedores tuvieron que buscar otro lugar para estacionar su negocio.
Fue así que llegaron hasta una vereda en Sauces 4, justo afuera de un restaurante de comida venezolana y junto a un bloque de apartamentos de este sector del norte de Guayaquil.
Sauces 4 es conocido por su alta densidad poblacional y sus decenas de locales comerciales en la vía principal, la mayoría de comida.
"Ya teníamos comprado la mercadería, el café y la materia prima, así que decidimos venir acá y probar suerte. Nos ha ido bien en este lugar", dice Calderón con una sonrisa, mientras calibra su máquina de café ubicada en el maletero de su carro.
Dentro de un pequeño carro color azul está todo lo necesario para una cafetería de especialidad: leches deslactosadas, siropes artesanales, molino automático, una máquina de alto valor, y café seleccionado por baristas catadores.

Calderón, por lo general, trabaja en su emprendimiento de viernes a domingo, y desde las 17:00 hasta poco antes de la medianoche o "hasta que el último cliente se vaya contento".
En los otros días de la semana, este guayaquileño es barista en una cafetería ubicada en la vía a Samborondón, y donde también es reconocido por sus clientes.
El último viernes de enero de 2026, y cuando aún no eran ni las 16:45, la cafetería ambulante de Calderón ya tenía una fila de 10 personas, que esperaban pacientes a un lado de la vereda.
En cuestión de unos minutos, la fila creció y por las noches fácilmente supera las 50 personas. Martha Magallanes era la primera de la columna, y contó con cierto orgullo que es una de las primeras clientas de Edyka Coffee, desde sus inicios.
"Los viernes por las tardes y desde que empezó, espero por él. Amo su capuccino, porque no es ni tan dulce ni tan espumoso, es perfecto, en su punto", dice Magallanes, quien ese día también compró dos lattes helados para sus hijos.
Detrás del negocio también está su familia. Su esposa lo apoya y un sobrino colabora cuando hace falta. “A veces me desespero, porque hay mucha fila, pero hay que meterle ganas. Es tedioso, sí, pero vale la pena”, cuenta este barista y quien personamente prepara cada taza de café.

El cafe de 'TikTok'
La cuenta de Edyka Coffee es un hit en TikTok, red social donde amasa más de 16.000 seguidores y decenas de videos mostrando sus preparaciones y a sus clientes.
Es gracias a esta red social que el negocio de Calderón se ha vuelto no solo viral en redes, sino también en la vida real. "Llegue por la novelería del TikTok, porque todos hablan de él", dice, por ejemplo, Shirley Yunda, quien cruzó la ciudad de sur a norte para probar un Latte con crema de vainilla.
Instagram es otra de las redes populares para Calderón, donde muestra los otros rostros de su emprendimiento: colaboraciones con 'famosos', visitas a restaurantes de la ciudad, y las estaciones de café en las llamadas 'coffee parties', matrimonios y otros eventos.
En una noche desde la vereda de Sauces 4, Calderón puede atender a casi 100 clientes, aunque él prefiere no dar números, ni tampoco cifras de ventas, "es mejor así, me lo guardo", señala.
Pero el sueño de Calderón es escalar su emprendimiento, no solo llenar los eventos en Guayaquil con sus estaciones de café, la gran meta es abrir su propia cafetería.
No es tarea fácil, porque entrará en un mercado ya copado por cafeterías: más de 7.000 negocios de este tipo hay en la ciudad, según los datos más recientes del censo económico del INEC.
Y de este total, casi el 90% son de pequeños emprendedores como Calderón, ¿qué hará entonces este guayaquileño para diferenciarse?
Guayaquil en el mapa cafetero
Cada año, de acuerdo con el estudio Global Entrepreneurship Monitor 2024, Ecuador encabeza el ranking de emprendedores. Se estima hasta más de tres millones de ecuatorianos que tienen un negocio propio y la mayoría emprende por necesidad o falta de empleo.
La mala noticia es que muchos desisten en el camino y cierran las puertas del negocio, por diversas razones, pero una de estas se relaciona con la falta de innovación.
Según este estudio, hasta un 80% de los emprendedores se enfoca en productos o servicios que ya existen en el mercado, es decir, que no son nuevos.
Calderón considera que ofrece un diferenciador: bebidas de café de autor y hechas con café ecuatoriano y comprado directamente a fincas productoras.
Por lo general, muchas cafeterías ofrecen las mismas cinco o seis bebidas de café clásicas que suelen ser muy parecidas, mientras que las bebidas de autor pueden ofrecer algo nuevo y diferente.
En el menú actual de Calderón constan los tradicionales espresso y capuccino, pero también un Latte con una pizca de ron, y otras creaciones que nacieron en la mente de este barista.
Estas bebidas de café de autor se inspiran en los cócteles artesanales o en la alta cocina, y convierten el simple hecho de tomar una taza de café en una experiencia.
Para Calderón, el secreto de una buena taza de café no está en la suerte, sino en la técnica. “La calibración lo es todo”, explica. Trabaja con ratios precisos para controlar el espresso, cuida la textura de la leche y respeta la temperatura: entre 90 y 91 grados Celsius.
Los granos que usa Edyka Coffee son 100% ecuatorianos y desde distintas regiones, pero en la actualidad trabaja con café lojano de la hacienda La Marquesa.
Nunca se ha quedado sin café en sus tardes de emprendimiento. “Siempre traigo lo suficiente”, dice con seguridad.
Y, ¿qué haría Calderón sino sería barista? "Probablemente me ganaría la vida honradamente, porque trabajo desde muy pequeño con mi papá. Mis padres me criaron bien, son de Manabí, y me enseñaron que solo se llega lejos con el trabajo".
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