Blue Monday: ¿Cómo cuidar la salud mental en días difíciles?
Descubre hábitos respaldados por la ciencia para sostener tu bienestar mental en días complicados como el Blue Monday. Consejos de autocuidado, movimiento, alimentación y apoyo social.

El Blue Monday, llamado popularmente el día más triste del año, se popularizó en 2005 y se asocia con los días más grises del invierno.
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thirdman94, Freepik
Autor:
Redacción Comercial
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En fechas como el Blue Monday, muchas personas sienten que no tienen la energía para avanzar ni para “estar bien”. En estos momentos, estudios enfocados en la salud mental coinciden en algo clave: los hábitos no deben exigirte mejorar, sino sostenerte y evitar un mayor deterioro. Por ello, te compartimos acciones estratégicas, pensadas para cuando la tristeza, el cansancio anímico o la apatía se hacen presentes.
Simplificar la rutina diaria para reducir la tensión emocional
El National Institute of Mental Health (NIMH) reconoce que la depresión puede afectar la concentración y la toma de decisiones. Mantener el mismo nivel de exigencia diaria en estos estados tiende a aumentar el estrés y la frustración. Estudios en psicología cognitiva muestran que el cerebro cuenta con recursos mentales limitados y que un exceso de decisiones genera fatiga. Por ello, en momentos de ánimo bajo, reducir la complejidad de la rutina puede ser una forma de autocuidado. Algunas acciones posibles son:
- Limitar compromisos sociales.
- Simplificar elecciones cotidianas.
- Posponer tareas no urgentes.
Cuidar el cuerpo cuando te sientes mal
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el bienestar depende del equilibrio entre los aspectos físicos y psicológicos. En días difíciles, el objetivo no es rendir al máximo, sino no empeorar el estado actual. En este contexto, recurrir a cuidados básicos, como comer algo, hidratarse y descansar en la medida de lo posible, favorece el funcionamiento del organismo y del cerebro, claves para la regulación emocional.
Asimismo, según la National Library of Medicine, algunos estudios sugieren que el consumo regular de té puede asociarse con una mayor relajación subjetiva y con menores niveles de cortisol tras situaciones de estrés, bajo ciertas condiciones.
Reducir la sobrecarga emocional y mental
Según el National Institute of Mental Health (NIMH), la rumiación, entendida como la repetición de pensamientos negativos, puede intensificar los estados depresivos. Asimismo, investigaciones publicadas en el Journal of Social and Clinical Psychology muestran que reducir la sobreestimulación diaria, mediante menos tiempo frente a pantallas, una disminución de la comparación y más pausas, contribuye a aliviar la carga anímica.
Apoyo y bienestar: por qué no atravesar el día en soledad
La OMS destaca que los vínculos sociales cumplen un papel clave en la prevención y el abordaje de la depresión. Hablar con alguien de confianza, incluso sin buscar soluciones, puede aliviar la carga emocional y reducir el estrés. Pedir apoyo no es una debilidad, sino una medida de cuidado.
Los días tristes no se superan con disciplina ni con optimismo forzado. Se atraviesan con hábitos amables, repetibles y realistas. Si la tristeza, la apatía o el desánimo persisten, consultar con un profesional de la salud mental es parte del cuidado, no una falla personal.
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