Álvaro Uribe dice que "el narcoterrorismo de las FARC" controla la frontera de Colombia con Ecuador
El expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, aseguró que Paloma Valencia recuperará las relaciones comerciales y de seguridad con Ecuador si llega a ganar las elecciones presidenciales.

El expresidente de Colombia Álvaro Uribe habla frente a simpatizantes.
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EFE
Autor:
Redacción Primicias
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La relación entre Ecuador y Colombia atraviesa uno de sus momentos más delicados en años, inclusomás que el impasse por el bombardeo a Angostura en 2008. La seguridad en la frontera, el impacto económico y el tono político han elevado la tensión bilateral, en un contexto que ya se proyecta sobre la campaña presidencial colombiana.
Las declaraciones del expresidente Álvaro Uribe del 11 de abril reflejan esa escalada. Uribe advirtió que el comercio binacional, que alcanza unos 2.000 millones de dólares anuales, enfrenta un deterioro significativo. Señaló que ciudades como Ipiales sufren un impacto directo, con caída de la actividad económica, afectación a empresas en Cali y pérdida de empleos.
El eje de la crisis se ubica en la frontera norte de Ecuador y sur de Colombia, una zona histórica de tránsito comercial y también de operaciones ilegales. En los últimos meses, la expansión de economías ilícitas y la presencia de grupos armados han debilitado el control estatal.
Uribe atribuyó el deterioro a la acción de disidencias de las FARC, a las que calificó como “narcoterrorismo”. Según su postura, estos grupos ejercen presión en territorios fronterizos e incluso inciden en dinámicas políticas locales. Incluso, según Uribe, piden el voto para Iván Cepeda, el candidato de la izquierda.
Esa visión contrasta con la política de Gustavo Petro, que impulsa una estrategia de negociación con actores armados dentro de su propuesta de “paz total”. Para sectores de la oposición, ese enfoque ha permitido la expansión de estos grupos en zonas sensibles.
El deterioro de la seguridad ha tenido efectos inmediatos en el comercio. El flujo de mercancías enfrenta restricciones, mayores costos logísticos y riesgos en transporte.
Ipiales, uno de los principales puntos de intercambio, ha registrado una caída en su actividad. Empresas de transporte, comercio y servicios reportan afectaciones. En ciudades como Cali, el impacto se extiende a cadenas productivas que dependen del intercambio con Ecuador.
El conflicto bilateral ya forma parte del debate electoral en Colombia. La senadora Paloma Valencia, figura del uribismo, plantea una recomposición de la relación con Ecuador como parte de su propuesta política. Incluso pidió al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, que revise los aranceles.
Según ese sector, representado por el expresidente Uribe, un eventual gobierno de Valencia buscaría acuerdos con Noboa para restablecer la seguridad en la frontera y reactivar el comercio. La propuesta incluye coordinación directa entre gobiernos y una política más firme frente a grupos armados.
Las elecciones presidenciales de Colombia de 2026 se realizarán el 31 de mayo.
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