"¿Si no votan? Se van al infierno": Republicanos cierran convención política jurando lealtad a Donald Trump
Donald Trump pidió a los republicanos que le juraran lealtad y que se comprometieran a salir a votar en las elecciones legislativas del 3 de noviembre que su partido podría perder.

El presidente Donald Trump en la convención del Partido Republicano en Dallas, Texas, el 10 de septiembre de 2026.
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AFP
Autor:
Redacción Primicias / Agencias
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Militantes del Partido Republicano cerraron el jueves 10 de noviembre su convención política previa a las elecciones legislativas del próximo mes de noviembre con la mano derecha levantada jurando lealtad al presidente estadounidense Donald Trump y prometiendo ir a las urnas
"Por favor, levanten su mano derecha", instruyó el mandatario a sus seguidores, en un corto discurso de cierre de la jornada. "Le juro al mejor presidente en la historia de Estados Unidos, que nos ama tanto que ni puede respirar, que iré con mi familia y amigos a votar", dijo.
Luego continuó, mientras la gente repetía: "Lo haré de todas formas, no me importa si estoy registrado o no. Voy a intentar hacer trampa como un demonio, como hacen ellos. Así que juramos que el 3 de noviembre saldremos a votar".
El mandatario cerró su intervención advirtiendo: "¿Saben qué pasa si no votan? Se van al infierno. ¿Saben? ¿De acuerdo? Se van al infierno, y no quiero que les pase".
Este cierre extremo hizo aún más explícito lo que las encuestas han anunciado durante varias semanas: existe una gran probabilidad de que los demócratas ganen las elecciones legislativas del 3 de noviembre y recuperen Cámara de Representantes por 230 escaños a 205 y que el Senado termine 51-49 a su favor.
Para estimular a sus seguidores, Trump prometió el miércoles, la primera noche de la convención, pagarle USD 5.000 a cada adulto estadounidense si el Partido Republicano mantiene el control del Congreso en las elecciones legislativas.
La agenda de esta convención estuvo centrada en alabar el gobierno de Trump, sus logros y su misión cuasi religiosa de "salvar" el país de la "izquierda radical".
La guerra de Irán, ausente de la convención
Además de Trump, que habló ambos días de la convención, el vicepresidente JD Vance también se dirigió a los partidarios con un discurso nacionalista y nativista, centrado en la defensa de la clase media, la familia tradicional y lo que describió como el "derecho de nacimiento nacional" de los estadounidenses.
"Tenemos que enviar un mensaje este noviembre: el país no pertenece a los radicales, no pertenece a los burócratas y no pertenece al mejor postor", afirmó Vance, de 42 años de edad, quien intentó posicionar su imagen como posible sucesor de Trump.
"Este país nos fue entregado por nuestros padres y por los padres de ellos. Recibimos este derecho de nacimiento nacional", agregó el vicepresidente, uno de los favoritos a la candidatura presidencial del partido en 2028.
Vance ha dicho que decidirá si se postula a la Casa Blanca después de las legislativas.
El vicepresidente también desestimó las críticas a la guerra en Irán como una mera "cuestión política" y pidió a los republicanos que se oponen al conflicto que no entreguen el país "a un montón de gente loca", en referencia al Partido Demócrata.
La guerra, uno de los asuntos más delicados para los republicanos de cara a noviembre, apenas se discutió en la convención, enfocada principalmente en la economía, la inmigración y la defensa de la gestión de Trump.
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