Fujimori y Sánchez se enfrentan por la seguridad y la corrupción en el último debate presidencial de Perú
Los dos candidatos a la presidencia del Perú se encuentran en un empate técnico a una semana de los comicios presidenciales del próximo domingo 7 de junio.

La candidata derechista Keiko Fujimori (d) y el candidato izquierdista Roberto Sánchez posan durante un debate presidencial el domingo 31 de mayo en Lima, Perú.
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EFE
Autor:
Redacción Primicias / Agencias
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La candidata presidencial derechista Keiko Fujimori prometió el domingo 31 de mayo enfrentar la criminalidad con mano dura y el izquierdista Roberto Sánchez a la "mafia política", en el último debate presidencial antes de la segunda vuelta electoral en Perú el próximo domingo 7 de junio.
Fujimori y Sánchez, en empate técnico según un sondeo publicado este domingo, disputan el poder en medio de una severa inestabilidad política, con ocho presidentes en una década, y una creciente inseguridad, principal preocupación de los peruanos.
A lo largo de dos horas y media, el debate giró en torno a los temas de seguridad ciudadana, democracia y derechos humanos, educación y salud, y economía y empleo, con momentos de tensión al enzarzarse en mutuos reproches la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori y el exministro del expresidente Pedro Castillo.
Guerra al crimen con militares

La palabra más repetida fue "caos". Fujimori insistió en enfatizar que es la única que puede devolver el orden a Perú frente al "caos" que, según ella, representa Sánchez en un momento crítico donde el auge del crimen organizado en forma de extorsiones y asesinatos se ha vuelto la principal preocupación de los peruanos de cara a estas elecciones.
La candidata aseguró que desplegará militares en apoyo a la policía, destruirá a las bandas dedicadas a la extorsión, expulsará a migrantes que cometan delitos y ordenará que los presos trabajen por sus alimentos.
"Desde el primer día actuaremos con mucha fuerza (...) Vamos a luchar contra la criminalidad. Seré yo quien asuma el liderazgo para combatir a los delincuentes", aseguró Fujimori, una administradora de 51 años que busca la presidencia por cuarta vez consecutiva.
"Dictadura" que derroca presidentes

Por su parte, Sánchez, congresista, exministro y psicólogo de 57 años, dijo que la lucha contra la criminalidad pasa por recuperar la democracia y fortalecer el sistema de justicia, y propuso crear una policía de investigación para combatir la inseguridad y la corrupción.
"Es el momento de luchar contra la inseguridad recuperando la democracia. Hoy la política cooptada por la mafia política, por la corrupción, está impidiendo defender la vida de los peruanos", manifestó.
La inseguridad preocupa a casi un 70% de los peruanos, de acuerdo con las encuestas. Las extorsiones aumentaron en un 20% en 2025 respecto del año anterior, según datos de la policía.
Sánchez también acusó a su rival, líder de su bancada parlamentaria, de formar parte de una "dictadura" en el Congreso que derroca presidentes, y la calificó como "Señora Kaos, con K", al atribuirle la inestabilidad política en la que está sumido el país desde hace 10 años.
"Caos se escribe con la 'C' de Castillo", respondió la líder del partido Fuerza Popular, quien continuamente recordó a Sánchez su vinculación con el expresidente destituido y preso tras un fallido autogolpe de Estado, y su alianza electoral con el líder ultranacionalista Antauro Humala, quien estuvo encarcelado durante 17 años por una sublevación militar donde murieron cinco policías en 2005.
Según el más reciente sondeo de la consultora Ipsos, publicado el domingo, Fujimori, del partido Fuerza Popular, mantiene un 38% de intención de voto, apenas tres puntos más que Sánchez, de Juntos por el Perú, a una semana del balotaje.
Ambos cuentan con poco respaldo popular. Fujimori ganó la primera vuelta presidencial con 17,1% de los votos, mientras que Sánchez pasó a la segunda ronda con 12%.
El próximo presidente debe asumir el poder el 28 de julio en sustitución del mandatario interino, José María Balcázar.
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