¿Qué es la lluvia negra que cae sobre Irán tras los ataques de Estados Unidos e Israel?
Entidades como la Organización Mundial de la Salud han advertido sobre graves riesgos a la salud de la población civil de Irán por la lluvia negra, que incluso puede afectar a los alimentos.

Vista panorámica que muestra humo salir de una refinería de petróleo cerca de Teherán, Irán, después de un ataque conjunto entre Estados Unidos e Israel, el 8 de marzo de 2026.
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Abedin Taherkenareh / EPA / EFE
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A la par de las más de 1.250 personas asesinadas y las cerca de 12.000 heridas que han dejado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, las operaciones militares conjuntas de Washington y Tel Aviv han impactado en infraestructuras energéticas claves cerca de Teherán, que han provocado la caída de una espesa lluvia de color negro sobre la capital del país persa, conocida como lluvia negra.
Este fenómeno ocurre cuando la lluvia arrastra partículas contaminantes provenientes de incendios o explosiones industriales.
"Esto supone un grave peligro para la salud, especialmente para los niños, las personas mayores y las personas con enfermedades previas", señaló el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la red X.
La OMS también ha advertido de posible contaminación de alimentos por esta lluvia ácida.

¿Qué riesgos implica la caída de una lluvia negra?
De acuerdo con un análisis del Observatorio de Conflictos y Medio Ambiente (CEOBS), los ataques de Estados Unidos e Israel en contra de la infraestructura petrolera de Irán causarán "daños duraderos" en "áreas geográficas extensas" que contaminarán el suelo, el agua y el aire por la emisión de gases de efecto invernadero.
Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, el 28 de febrero de 2026, Irán ha respondido con ataques con misiles y drones a objetivos militares y civiles en 10 países, que han provocado la muerte de 47 personas, sin incluir el fallecimiento de ocho soldados estadounidenses.
Algunos de los ataques de Irán se han dirigido a instalaciones energéticas (petroleras) de países del Golfo pérsico, pero sus daños no han llegado a ser tan pronunciados como los sufridos por las refinerías iraníes.
¿Qué compuestos hay en esta lluvia?
La CEOBS apuntó en un informe titulado 'Lluvia negra' que a raíz de las ofensivas, los incendios en las instalaciones petroleras de Irán han creado una mezcla tóxica de contaminantes que se ha extendido sobre Teherán, la capital, y que incluso ha ingresado en los sistemas de drenaje, lo que aumenta el riesgo de contaminación de aguas superficiales y subterráneas.
El informe recuerda que el humo de los incendios de petróleo contiene contaminantes como monóxido de carbono, dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles, junto con partículas compuestas de hollín, material orgánico y metales traza.

Christian Lindmeir, portavoz de la OMS, señaló de su parte de dependiendo de las cantidades de compuestos presentes y sus propiedades de acidez, podrían producirse "quemaduras químicas en la piel y daños graves en los pulmones".
Un impacto climático similar al de Kuwait en 1991
La geografía de Teherán agrava el problema, al situarse la ciudad en una cuenca semicerrada, al pie del macizo del Elburz y entre picos de 2.000-4.000 metros. Esto "restringe considerablemente la circulación del aire en la ciudad", indica la CEOBS.
Pero el problema no es solo de Teherán: el humo puede afectar a localidades, cultivos y ecosistemas muy alejados, tanto como Siberia.

Las partículas procedentes del petróleo quemado en los ataques pueden llegar a los glaciares, "donde el carbono negro puede acelerar el calentamiento, como sucedió con los incendios de petróleo de Kuwait de 1991".
Igualmente, esas partículas "pueden interactuar con las nubes, cambiando su vida útil y estructura", y alterar el sistema climático.
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