Entre gaitas, jamón y sin Delcy Rodríguez, así fueron los últimos días de Nicolás Maduro en Venezuela
Meses antes de su captura, Nicolás Maduro habló por teléfono con Donald Trump, y dijo a sus allegados que sus 'bromas' habían conquistado al presidente de Estados Unidos, según una publicación del New York Times.

Nicolás Maduro antes de ser capturado por Estados Unidos, durante un evento público en Caracas, el 10 de diciembre de 2025.
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AFP
Autor:
Redacción Primicias / Agencias
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Cuando se acercaba Año Nuevo en Venezuela, Nicolás Maduro estaba muy relajado y hasta compartió una fiesta con sus amigos y allegados en Caracas, sin sospechar que Estados Unidos planeaba detenerlo el 3 de enero de 2026 y llevarlo hasta Nueva York, donde está recluido.
Así lo afirma el diario The New York Times en un reportaje publicado el 25 de febrero y construido con base a testimonios de fuentes cercanas al régimen de Maduro.
"Compartieron platos tradicionales venezolanos como hallacas y pan de jamón. Escucharon gaitas y las animadas canciones navideñas venezolanas", se lee en la publicación sobre la fiesta de fin de año de Maduro y su círculo más cercano.
Maduro estaba muy convencido de que Estados Unidos no atacaría Venezuela y e inclusó señaló que sus bromas 'habían conquistado' a Donald Trump, cuando habló con él por teléfono por unos pocos minutos en noviembre de 2025, y a través de un traductor.
"Tienes una voz fuerte”, le dijo Trump a Maduro en tono jocoso, según personas que estuvieron presentes en aquella sala donde se realizó la llamada, dice el medio estadounidense.
A esto Maduro habría respondido bromeando que Trump "estaría más impresionado si lo viera en persona, recién duchado y vestido".
Pero todo fue un error de cálculo, dijo otro entrevistado por el medio. “Después de años en el poder, uno termina sobreestimando su capacidad. Terminas solo escuchando a la gente que te quiere complacer”, expresó Juan Barreto, un exfuncionario y exaliado de Maduro.

Trump 'invitó' a Maduro a Estados Unidos
Durante la conversación, Trump invitó a Maduro a reunirse en Washington, propuesta que el venezolano rechazó por temor a una trampa, según las fuentes citadas por el diario.
Maduro propuso, en cambio, un encuentro en un lugar neutral, opción que el estadounidense descartó.
De acuerdo con el periódico neoyorquino, ambos concluyeron la llamada con impresiones radicalmente distintas: Maduro interpretó el tono de su interlocutor como señal de que no ordenaría un ataque contra Caracas y de que aún era posible negociar una salida digna.
Trump, por su parte, terminó convencido de que el venezolano no se tomaba en serio su ultimátum para abandonar el poder.

La mediación de Turquía
A mediados de diciembre, en medio del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, Maduro se planteó ofrecer un adelanto de las elecciones en Venezuela como vía de salida, con elecciones previstas para 2026 y un candidato chavista diferente.
Washington insistió en que debía abandonar el poder de inmediato.
La última oferta de la Casa Blanca llegó el 23 de diciembre de 2025, cuando, a través de la mediación de Turquía, se le comunicó que Estados Unidos no lo perseguiría judicialmente ni confiscaría su patrimonio si aceptaba exiliarse.
Según un funcionario turco, no se mencionó a Turquía como posible destino del exilio.
La 'traición' de Delcy Rodríguez
El rechazo de Maduro al ultimátum final dio paso a los preparativos definitivos del ataque, programado inicialmente para el último fin de semana de diciembre, pero aplazado por diversos factores, entre ellos el clima lluvioso en Caracas.
Rodríguez, entonces vicepresidenta, había sido identificada por la Administración de Trump como una figura con la que podrían trabajar, aunque, según el periódico, no hay indicios de que estuviera al tanto de la operación militar del Pentágono.
Según el diario, Maduro había comenzado a desconfiar desde hacía algún tiempo de Rodríguez, más pragmática, y que había afianzado su control sobre el Estado e impulsado una mayor inversión extranjera.

El día del ataque, la vicepresidenta estaba de vacaciones en la isla venezolana de Margarita y Estados Unidos le advirtió que el Pentágono iniciaría una amplia serie de ataques si Venezuela se negaba a cooperar, asegura el New York Times.
Rodríguez regresó entonces a Caracas y asumió el papel de presidenta interina con el benéplacito de Washington.
Hoy Maduro sigue recluido en una cárcel de Nueva York, mientras se prepara un juicio en su contra por varios cargos como narcotráfico. Su defensa dijo recientemente que el gobierno de Estados Unidos impide a Venezuela que pague por los honorarios del abogado del exhombre fuerte del chavismo.
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