TIF 2.0, la alternativa para tratar el reflujo sin incisiones en el abdomen
TIF 2.0 es un tratamiento endoscópico moderno para combatir el reflujo sin incisiones abdominales. Esta técnica permite reforzar la barrera entre el estómago y el esófago. Según la evolución del paciente, el alta puede darse el mismo día.

Jonathan Jerez, médico gastroenterólogo endoscopista bariátrico, durante un procedimiento TIF 2.0
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WMH Health Services
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Redacción comercial
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El reflujo gastroesofágico ocurre cuando el contenido del estómago regresa hacia el esófago y puede provocar síntomas como acidez y regurgitación, es decir, la sensación de que la comida o el contenido del estómago vuelve hacia la boca o la garganta.
Ante la persistencia de estos síntomas, la TIF 2.0 (Funduplicatura Transoral sin Incisiones) puede ser una alternativa: una técnica endoscópica de última generación y mínima invasión que busca reforzar la barrera entre el estómago y el esófago. Su principal innovación es que permite realizar el procedimiento a través de la boca, mediante un sistema endoscópico y utilizando tejido del propio paciente, sin necesidad de incisiones quirúrgicas en el abdomen.
¿Cómo saber si la TIF 2.0 es una opción?
La técnica puede considerarse en adultos con reflujo confirmado, especialmente cuando los síntomas persisten a pesar del tratamiento o cuando se busca una alternativa al uso prolongado de medicamentos.
Para realizar la TIF 2.0 de forma aislada, es importante tener una valoración de la anatomía: se realiza en hernia hiatal tipo 1, además de características específicas de la válvula gastroesofágica que se evalúan mediante endoscopia.
La valoración previa puede incluir endoscopia digestiva, medición del reflujo y manometría para evaluar la presión y el movimiento de los músculos del aparato digestivo. La inflamación grave del esófago o determinados trastornos de su movimiento pueden hacer necesario otro tratamiento.
Un procedimiento de corta duración y recuperación progresiva
La TIF 2.0 se realiza bajo anestesia general y tiene una duración aproximada de 45 a 60 minutos. Dependiendo de la evolución del paciente, el alta puede darse el mismo día.
El proceso posterior es progresivo y requiere seguir las indicaciones médicas. Las actividades ligeras y el trabajo que no implique esfuerzo físico pueden retomarse en pocos días, según la evolución.
La alimentación también avanza gradualmente: se inicia con líquidos y posteriormente se incorporan alimentos blandos. La dieta adaptada puede mantenerse entre dos y seis semanas, de acuerdo con el protocolo y las características de cada paciente. Durante las primeras semanas también se recomienda evitar el ejercicio intenso y levantar peso; estas restricciones suelen mantenerse alrededor de tres a cuatro semanas.
La TIF 2.0 resulta un paso hacia adelante para recuperar el bienestar, mejorar la calidad de vida y retomar con mayor tranquilidad las actividades cotidianas.
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