Más de 100 personas participaron en una jornada por el acceso al agua en Cucupuro
Una jornada de minga reunió a voluntarios, comunidad y aliados en Cucupuro, El Quinche, para trabajar en el fortalecimiento del sistema de agua potable. La actividad se enmarca en los 120 años de Banco Pichincha.

Voluntarios de Banco Pichincha durante jornada de trabajo comunitario para fortalecer el sistema de agua potable en Cucupuro, El Quinche.
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Carlos Tene / Redacción Comercial
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Redacción Comercial
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En medio de un encuentro de trabajo colectivo, voluntarios, habitantes y organizaciones aliadas se reunieron en Cucupuro, una comunidad ubicada en la parroquia de El Quinche, donde durante años el acceso al agua ha sido una preocupación constante.
Más de 100 personas participaron en esta actividad, en la que se abrieron zanjas, se colocaron tuberías, se trasladaron materiales y se realizaron trabajos de adecuación alrededor de la Junta de Agua de la zona.
La actividad forma parte de la conmemoración de los 120 años de Banco Pichincha y se desarrolla a través de Sumar Juntos, el programa de acceso a agua segura de la entidad, junto a Ayuda en Acción y líderes comunitarios.
Esta es una de las dos primeras jornadas de voluntariado impulsadas este 2026 por el banco, con acciones simultáneas en Pichincha y Chimborazo. En la comunidad de Pepinales, por ejemplo, más de 80 voluntarios participaron en trabajos para instalar conexiones en 80 hogares, beneficiando a 241 personas, junto a UNICEF.
Según datos compartidos por la entidad, el proyecto en Cucupuro beneficiará a más de 900 personas del sector y busca mejorar tanto la calidad como la disponibilidad del agua potable en la zona.
Una necesidad que lleva décadas
Para los habitantes de esta comunidad, el problema no es reciente. Lourdes Pilco, presidenta de la Junta Administradora de Agua Potable, recuerda que hace más de 30 años enfrentaban grandes dificultades incluso para acceder al líquido vital para cocinar o lavarse las manos.
Con el tiempo, la población creció y el sistema inicial comenzó a quedarse corto. En épocas secas, las familias tenían que racionar el recurso entre San Antonio y San Vicente de Cucupuro.
Una experiencia que también transforma
Para los voluntarios, la jornada no solo fue una actividad de apoyo en territorio, sino también un acercamiento directo a realidades que, en palabras de ellos, suelen pasar desapercibidas en el día a día.
Por su parte, Lucía Dávila destacó el impacto humano de la experiencia, especialmente al conocer la historia de Lourdes y el liderazgo que ha ejercido en la transformación de su entorno. “El agua es vida, es progreso, es bienestar”, reflexionó.
Más que infraestructura
En Ecuador rural, 6 de cada 10 personas no cuentan con acceso adecuado a agua segura. Para Fiorella Mckliff, directora de Ayuda en Acción en Ecuador, el impacto de estos proyectos va mucho más allá de la infraestructura.
“Cuando una familia puede acceder a agua potable en su domicilio, su vida cambia, su futuro cambia”.
La organización trabaja en proyectos de gestión social y ambiental de este recurso, combinando infraestructura, protección de fuentes hídricas y participación comunitaria para asegurar sostenibilidad a largo plazo.
José Luis Álvarez, presidente del programa Sumar Juntos, explicó que el proyecto contempla sistemas de medición, control de consumo y organización comunitaria para asegurar que el abastecimiento pueda mantenerse en el tiempo.
Desde su creación en 2022, Sumar Juntos ha impulsado 51 sistemas de agua potable en distintas provincias del país, beneficiando a más de 31.000 personas y 8.050 familias. Además, más de 2.000 personas han accedido por primera vez a este servicio básico a través del programa.
Actualmente, la iniciativa mantiene presencia en provincias como Manabí, Santa Elena, Carchi, Cotopaxi, Tungurahua, Chimborazo, Azuay, Sucumbíos, Morona Santiago, Pichincha, Cañar, Loja y Bolívar.
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