El relato geopolítico del apocalipsis en World War Z y otros dos libros

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

28 Mar - 20:39

"World War Z", de Max Brooks, es una novela que aterriza a una realidad geopolítica el apocalipsis zombi. - Foto: Diego Corrales, PRIMICIAS

El relato geopolítico del apocalipsis en World War Z y otros dos libros

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

28 Mar - 20:39

Tres novelas que hablan sobre el final de los tiempos y los ajustes necesarios para enfrentar la crisis y generar algo nuevo. A veces leer da luces.

Un libro que tiene 14 años y que anticipa la respuesta geopolítica del mundo ante una amenaza viral que, en este caso, revive a los muertos.

Un relato que funciona como celebración de la belleza y cierta comprensión de la vida y la muerte, en medio de un salón de belleza que recibe a pacientes de una extraña enfermedad, para que mueran.

Y un tipo que tiene un accidente y no puede salir del lugar en el que se accidentó, en medio de la ciudad.

A veces, la ficción es un laboratorio para intuir cómo la humanidad actuaría o de qué manera se podrían hacer las cosas, o no.

World War Z

Max Brooks

De Bolsillo, 2015 (apareció originalmente en 2006)

451 páginas

USD 7,99 (versión Kindle)

Novela coral, recopilación de testimonios en la ficción, de la misma manera en que Svetlana Alexiévich ha enfocado su trabajo.

Max Brooks narra una serie de experiencias de varios personajes, en distintas partes del mundo, que sobrevivieron el apocalipsis zombi y dan cuenta de cómo la humanidad venció la amenaza.

De entrada se lo sabe. Se mira hacia atrás. 20 años atrás. La lucha de una década por destruir a los muertos vivientes. Eso sí, dentro de un contexto que en la actualidad se vuelve más interesante.

Esto porque Brooks construye un historia macro -en función de los relatos que va estructurando- que se enfoca en el arranque, desarrollo y reacción ante la crisis.

Y con una clara conciencia de cómo una pandemia de ese tipo cambia el mundo. Ahí está lo interesante de este libro: asentar un tema clásico de la ciencia-ficción en un terreno más real, a nivel geopolítico.

Brooks hace un ejercicio de análisis alrededor de las consecuencias en un mundo que remite mucho a la situación en la que se encuentra actualmente.

Porque la infección empieza en China -por una razón que se desconoce-. El mundo percibe el embate con rapidez.

Naciones caen, se plantean estrategias militares, por parte de las potencias. Países con un peso religioso grande -como Rusia, por ejemplo- terminan siendo teocracias.

Naciones que viven en eterno bloqueo económico, como Cuba, se convierten en superpotencias. Entre otros ejemplos.

La vida cambia. Quizás como anticipo a lo que está pasando ahora. Quizás este es el momento para sobrevivir. Pero la novela de Brooks está ahí para recordar que una vez que eso suceda, otras cosas van a cambiar, también.

Salón de belleza

Mario Bellatin

Alfagurara, 2016 (originalmente de 1994)

80 páginas

USD 7,99 (versión Kindle)

“Salón de belleza”, de Mario Ballatin, para leer en formato e-book. Diego Corrales, PRIMICIAS

Una novela con casi 25 años. Un texto que para el mundo de la literatura se concibe como una obra de culto.

Este es el trabajo de un autor atípico. Mario Bellatin como epítome para muchos y muchas de lo que debería ser un escritor: alguien que juega.

Y Salón de belleza no deja de ser un espacio para ese juego, a pesar de la historia con mucho horror. Del tipo que se construye con una narración en que hay muerte, provocada por una enfermedad que no se explica.

Una enfermedad anónima.

Es una obra sobre las aspiraciones, sobre la belleza estética, sobre el final. Porque el personaje / narrador tiene un salón de belleza, gabinete, peluquería, como le quieran decir.

Video de la Cátedra Alfonso Reyes, del Tecnológico de Monterrey, en el que Bellatin habla sobre la memoria en la novela “Salón de belleza”

Un terreno que ha conseguido con esfuerzo -en algún momento sabremos su historia de su propia boca- . Un espacio que va a entrar en declive, y que se convertirá en un moridero, donde varias personas irán a morir, por esa condición que ataca.

Bellatin puede hacer que esa novela golpee, especialmente cuando se establece la metáfora más obvia en lo que escribe.

Esa relación que establece el personaje central con los peces que comienza adquirir y a cuidar. Frente a la mala salud de sus huéspedes, los animales son la belleza. La pasión enfrentada al resto.

Salón de belleza es sobre el desahucio y cómo la misma vida es un terreno de violencia y hermosura. Y en ese sentido, una novela siempre va a permitir que los pensamientos crezcan.

Este es el momento para pensar.

La isla de cemento

J.G. Ballard

publicada originalmente en 1974

 

“La isla de cemento”, de J.G. Ballard, como un relato sobre la separación física y cómo esto refleja algo interno. Diego Corrales, PRIMICIAS

Robert Maitland ha tenido un accidente en una vía de Londres. Ha perdido el control de su Jaguar y ha caído en un sector en el que nadie lo puede ver. Está debajo de tres carriles. A su suerte.

En esa isla de cemento, de concreto.

Un terreno en el que no hay nada. Un espacio en el que él solo cae.

Su única manera de sobrevivir está en él, en lo que sucede con él, en ese espacio en el que está. Entonces “la lucha” es una experiencia física y mental.

Es un tema de resistencia. De entender la presencia del sujeto en medio de un escenario urbano. Un tema que a James Graham Ballard obsesionó algunas veces.

Convivencia, alienación, presencia e individuo.

Aquí hay un proceso de transformación en el personaje, como si en medio de la situación en la que se encuentra, no quisiera salir de ella.

Es cierto, para lectores de ahora sería algo inconcebible que no se use un smartphone en una situación así.

Pero se podría decir que su teléfono se destruyó o no tiene señal.

Ballard exagera a veces, es verdad. Sin embargo esa es la idea: que esa imposibilidad de salir sea incómoda y un reflejo de lo que Maitland tiene adentro. Como un ejercicio para reflexionar acerca de lo que se vive en un encierro, buscado o no.

El escritor inglés no da moralejas, ni quiere entregar lecciones en esta novela. Solo una posibilidad, desde la ficción, de lo que puede conseguir un encierro.

Y eso es valor suficiente.

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