Cinco músicos que pasaron a los libros, sin fracasar en el intento

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

18 Jun - 18:37

Patti Smith en el festival Glastonbury, en junio de 2015. - Foto: REUTERS

Cinco músicos que pasaron a los libros, sin fracasar en el intento

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

18 Jun - 18:37

Más que un reconocimiento novedoso -porque hasta existe un Premio Nobel de Literatura que es músico y que se llama Bob Dylan- se trata de ver a artistas capaces de moverse con dignidad y propiedad en otro terreno artístico, sin perder nada y ganar el respeto de muchos.

La relación entre música y literatura no es nueva y no es posible que se extinga con facilidad. En siglos pasados, las noticias se contaban a través de músicos que iban de poblado a poblado narrando las buenas nuevas.

Y siempre se han musicalizado los versos de ciertos poemas (como El alma en los labios, de Medardo Ángel Silva, un poeta que también era un pianista interesante), además, las referencias literarias abundan en los terrenos de la música.

Basta solo leer algunas letras de Gustavo Cerati, por ejemplo, para encontrar a Rilke y a Octavio Paz en sus líricas. O cómo el trabajo de Maya Angelou ha sido importante para las líricas de Fiona Apple. O leer las letras de Bob Dylan, o el trabajo de Leonard Cohen, que caminó entre la música y la poesía, y por eso recibió el entonces Premio Príncipe de Asturias, en 2011.

Algo que también ha hecho la británica P.J Harvey, que publicó el libro de poesía The Hollow of the hand, en 2015. Una situación que vivió un momento de burla gracias al desastre que supuso la aparición de la novela Lost of the list, del excantante de The Smiths, Morrissey, que fue recibido con sorna y risas por el público, por el tipo de prosa e historia.

Si hablamos del país, el periodista y escritor Juan Fernando Andrade es baterista de la banda Los Pescados, así como el autor de varios libros de narrativa, como la novela Hablas demasiado, publicada inicialmente en 2009.

A continuación, un paseo por cinco músicos y cantantes convertidos en autores y autoras que hay que tomar en cuenta y que han hecho esta transición sin ningún tipo de problema.

 


Duff McKagan: de bajista salvaje a tipo reflexivo

Duff McKagan en un concierto de Velvet Revolver, en 2004.

Duff McKagan en un concierto de Velvet Revolver, en 2004. REUTERS

El integrante de Guns and Roses tuvo un cambio extremo. La imagen de Duff McKagan pasó del tipo punk y rubio, hinchado por tanto alcohol, con una botella de Jack Daniels en la mano, en los 90, a la del tipo delgado, abstemio, todavía punk y rubio, en buen estado físico, amante del ciclismo y experto en contabilidad.

Contar este paso de un estado a otro es lo que lo convirtió en escritor, desde la autobiografía. Sí, es común que se le pida a músicos conocidos que escriban sus libros. Ahí hay un mercado evidente.

Sin embargo, nadie se esperaba que It’s so easy (and other lies) (publicado en 2011) se convirtiera en un éxito de ventas. Esto por la forma en que McKagan cuenta su vida, con la capacidad narrativa de un Raymond Chandler. Es decir, en un sola oración, McKagan conseguía condensar todo un universo e interesar al lector.

En 2015 apareció su segundo libro: How to be a man, una recopilación  y ampliación de las columnas semanales que tuvo durante cinco años en el Seattle Weekly.

Charla de Duff McKagan con David Fricke en la librería The Strand, en Nueva York

 


Kim Gordon: La mujer de Sonic Youth es una gran escritora

Kim Gordon en un concierto de Sonic Youth, en Nueva York, en 2011.

Kim Gordon en un concierto de Sonic Youth, en Nueva York, en 2011. REUTERS

Si bien se mantiene la clave de la autobiografía o memorias, la también bajista, y compositora ‘avant garde’, ha demostrado algo valioso en su libro A girl in a band, publicado en 2015: lo incómodo es la base de una buena obra.

Gordon es brutalmente honesta y eso impacta desde el arranque. La primera escena del libro se enfoca en el que fue el último show de Sonic Youth en Brasil, en noviembre de 2011, banda en la que tocaba con Thurston Moore, con quien estuvo casada 27 años: “Mi próximo a ser exesposo y yo enfrentamos a esa masa húmeda de brasileños, nuestras voces juntas pronuncian las viejas letras y para mí era la banda sonora en staccato de energía cruda, ira y dolor: dale, dale, dale. No creo que me haya sentido tan sola en toda mi vida”.

Gordon saca de sí la mejor versión posible de Joan Didion y genera un libro en el que ella está en el centro.

A girl in a band es también sobre la ruptura de una sociedad creativa y marital y aquí ella exprime su pena ante sus fanáticos. Todo desde una introspección que abre su mente, sus recuerdos y una manera de ver al mundo que solo puede generar más cariño hacia ella.

Kim Gordon habla sobre su libro en el Chicago Humanities Festival, en 2015

 


Chico Buarque: el músico que nadie sabe que escribe

Chico Buarque.

Chico Buarque. REUTERS

Francisco Buarque de Hollanda tuvo su primer amor en la literatura, pero fue el ‘bossanova’ lo que le removió el piso y lo llevó a convertirse en el Chico Buarque que todo el mundo conoce. Con 74 años, el músico tiene nueve libros publicados, así como media docena de obras de teatro que ha ido creando.

Entre los títulos sobresalen A banda, de 1966; Fazenda modelo, de 1974; Estorvo, de 1991; Benjamín, de 1995; Budapest, 2003 y Leche derramada, 2009.

En su último libro publicado en 2015, El hermano alemán, Buarque se inmiscuye en su vida, y en la vida de su familia, al contar la historia de ese hermano mayor que descubrió cuando tenía 23 años, a ese hijo de su padre que nació en Alemania, se crió y murió en la Alemania Oriental. La historia es, simplemente, cautivante.

Se puede decir que a nivel literario, Chico Buarque es dueño de una obra importante, que incluso lo llevó a ser galardonado, hace un mes, con el Premio Camoes 2019, por el conjunto de su obra. Así, Buarque ganó USD 111.000.

Chico Buarque lee un fragmento de su libro ‘Mi hermano alemán’

 


Patti Smith: Belleza al cantar, belleza al escribir

Fragmento de portada de ´Eramos unos niños', de Patti Smith.

Fragmento de portada de ´Eramos unos niños’, de Patti Smith. Penguin Random House

La carrera como escritora de Patti Smith es un hecho tan real como que su álbum Horses —1975— es uno de los mejores discos que ha dado el rock.

Todo explota con Éramos unos niños (2010), libro en el que Smith cuenta lo que fue su vida y relación con el gran fotógrafo Robert Mapplethorpe, así como la presencia y también cercanía amorosa con Sam Shepard.

La clave es, una vez más, la autobiografía, pero Smith amplía las posibilidades del género. Hay una conciencia brutal de cómo contar una historia y en ese ejercicio de mostrar su vida y la de otros artistas, ella crea una novela de formación como celebración de la vida y de las decisiones detrás de hacer arte.

Si solo fuera por este libro, Smith debería estar en lo más alto, incluso ganó el National Book Award por esta publicación. Pero ella no solo se contentó con ese. Esta lectora empedernida -que tiene entre sus autores favoritos a César Aira y que no ha perdido oportunidad para definir a 2666, de Roberto Bolaño, como la primera obra maestra literaria del siglo XXI– continúa su relación con la escritura con obras increíbles como M Train, El mar de coral, y Devoción, entre otros.

Entrevista de Patti Smith para Casa de América, en 2010

 


Nick Cave: el tipo dark que disfruta escribir

Nick Cave, en febrero de 2015.

Nick Cave, en febrero de 2015. REUTERS

Él es un amante de los libros y en términos prácticos, Cave tiene dos novelas publicadas, así como dos libros de sus letras y poemas. Y el asno vio al ángel, de 1989, es la primera historia de largo aliento que el australiano publicó, en la que se cuenta la historia de Euchrid Eucrow, un chico mudo que vive en el peor lugar del mundo, donde poco a poco, a través de visiones, irá construyendo su venganza hacia la gente que lo maltrata.

El tono del libro es perfecto para los fanáticos de los discos que Cave ha lanzado con su banda, The bad seeds. Lo que mueve la acción es la escasa o nula decencia humana, presente en muchas de sus páginas.

En septiembre de 2009 apareció La muerte de Benny Munro, una especie de viaje de este vendedor, luego del suicidio de su esposa, que termina siendo una aventura en que hay culpa y un asesino serial en el mismo paquete.

Cave también ha escrito guiones de películas The Proposition y Lawless– ambas dirigidas por su amigo John Hillcoat.

Cave lee un fragmento de su novela ‘Y el asno vio al ángel’
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