Cinco versiones de Assange: más allá del bien y del mal

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

15 May - 6:05

Portadas de algunos libros realizados alrededor de la figura de Julian Assange. - Foto: Primicias

Cinco versiones de Assange: más allá del bien y del mal

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

15 May - 6:05

Héroe o villano, depende de dónde se lo quiera colocar. Pero la realidad es algo más complicada y ningún ser humano es tan ruin o santo como se lo quiere hacer pasar a Julian Assange. En estos trabajos literarios y fílmicos, la figura del fundador de WikiLeaks, y exhuésped de la Embajada de Ecuador en Londres, se complejiza y quizás resulta necesario conocer y aceptar todas las versiones posibles de un personaje importante en lo que va del siglo XXI, para entender la situación en la que se encuentra.

En su momento, la figura de Julian Assange llegó a representar, para muchos, una especie de esperanza, de la lucha del individuo ante el poder de los gobiernos y de las organizaciones multinacionales.

En casi una década en la que la imagen de Assange se ha transformado, se han publicado libros y estrenado filmes que han intentado contarnos quién es él, lo que hizo y el sentido de su lucha. Y leerlas y verlas ofrece una perspectiva atractiva sobre cómo el mundo de las letras y el cine ha interpretado al australiano y en lo que ha querido convertirse.

 

Assange como una pieza de un rompecabezas 

WikiLeaks y Assange

Un relato trepidante de cómo se fraguó la mayor filtración de la historia

David Leigh y Luke Harding

Deusto, 2011

Portada de 'WikiLeaks y Assange', de Luke Harding y David Leigh.

Portada de ‘WikiLeaks y Assange’, de Luke Harding y David Leigh. Deusto

Un libro escrito desde el periodismo. Desde una conciencia de ofrecer aquello que pocos saben y que muchos deben conocer sobre Assange, WikiLeaks y la filtración de 250 mil documentos del Departamento de Estados de los Estados Unidos.

La mirada que ofrecen el entonces director de investigaciones de The Guardian (Leigh) y su corresponsal en Moscú (Harding) sobre este caso se centra en tres elementos fundamentales: un perfil sobre Assange, el trabajo en conjunto entre cinco de los diarios importantes del mundo -la pesadilla operativa de ponerse de acuerdo- para trabajar con los documentos filtrados, y la esencia detrás de la figura menos reconocida en esta historia, el soldado Bradley Manning -ahora Chelsea-.

El libro es duro alrededor de la figura de Assange y su rol en WikiLeaks; esto, pese a que reconoce su posición como editor periodístico y ‘hacker’. El australiano aquí es un controlador maniático, que siente a la organización como su única responsabilidad, en una lucha como vendeta personal y agresiva contra aquello que considera o simboliza lo incorrecto.

El relato sobre si esconder o no los nombres de colaboradores de Estados Unidos, dentro del caso de los cables diplomáticos, para evitar que reciban retaliaciones, se resuelve con un Assange diciendo que había que publicar todo y que si les pasaba algo, pues, “se lo tenían merecido”.

Sin embargo, el gran momento del libro es el trabajo que se toma para explicar quién es Manning y por qué hizo lo que hizo. Empezando por su activismo dentro de las fuerzas armadas de EE.UU.para permitir la presencia de homosexuales dentro de las filas, con total libertad.

Después llegamos a su fascinación por las computadoras, el mundo hacker que conoció, su valentía y coraje, la lucha interna contra demonios, su contacto con Assange. Manning es el gran personaje de este libro y su sola presencia justifica la publicación.

 

WikiLeaks y Assange

Un relato trepidante de cómo se fraguó la mayor filtración de la historia

280 páginas

Precio: USD 5,98 vía Amazon


 

Portadas de películas sobre Julian Assange.

Portadas de películas sobre Julian Assange. Primicias

 

De la admiración a la decepción

Risk

Dir: Laura Poitras

Documental

Neon

2016/2017

Hay dos versiones de este documental con el que Laura Poitras tiene acceso directo a Assange, mientras espera en Londres el desenlace del pedido de la justicia sueca, para interrogarlo, por una acusación de abuso sexual y violación. Y consigue más, porque llega con él a la Embajada ecuatoriana en Londres, lo graba ahí dentro -cameos de Fidel Narváez y Ana Albán incluidos– y muestra su trajín diario.

En la primera versión, que se estrenó en Cannes en 2016, Poitras se enfocaba en el personaje y en sus ideas y búsquedas alrededor de la libertad en Internet. La segunda versión, un año después, es dolorosa. Poitras se planta de lleno ante un Assange acusado de algo que, al parecer, es común en el medio de ‘hackers’ y expertos digitales: el machismo y el abuso a mujeres.

Poitras se vuelve personaje, nos cuenta cosas, nos deja entrar en su cabeza y nos comparte sus sensaciones. Assange empieza como el hombre preocupado por la suerte de los agentes de la CIA en todo el mundo, cuando descubre que gente ha podido filtrarse a sus servidores y bajarse todos los documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos, que ellos tenían. En los primeros minutos, Assange intenta hablar con Hillary Clinton para advertirle de lo que pasaba, para que tomen medidas.

Y eso reconforta, porque no es el monstruo que otros relatos pintan.

Pero el confort dura poco.

A medida que la tensión avanza, la paranoia se hace más fuerte -Poitras incluso graba un momento en un parque de Norfolk, Inglaterra, en el que Assange cree que lo están siguiendo-. Pero mientras la posibilidad de ser extraditado a Suecia aumenta, Assange es tan soberbio que denosta a las mujeres que lo acusan y así desespera a sus abogados y colaboradores. Porque su trato hacia el tema es de absoluto irrespeto y de ridiculización hacia sus acusadoras.

Esto, más la aparición de denuncias de acoso sexual y abuso en contra de Jacob Applebaum -colaborador de WikiLeaks y con quien Laura Poitras tuvo una relación sentimental mientras hacía el documental-, dan un giro a la película. La posición de la directora es de una incredulidad tal que hiere y plantea cómo el contacto con otros, incluso con aquellos que se idolatra, es el verdadero riesgo.

Poitras nos dice al final cómo se destruye el acceso y cercanía con Assange y cómo el australiano le avisa que criticará el trabajo porque no lo presenta como él quisiera.

Risk

Duración: 91 minutos

Película disponible en Netflix


 

Julian Assange en la intimidad

Dentro de WikiLeaks: Mi etapa en la web más peligrosa del mundo

Daniel Domscheit-Berg

Roca Editorial de Libros, 2011

Portada de 'Dentro de Wikileas', de Daniel Domscheit-Berg.

Portada de ‘Dentro de Wikileas’, de Daniel Domscheit-Berg. Roca Editorial de Libros

Escrito con menos calidad que el de Julian Assange, pero presumiblemente más sincero, lo que Daniel Domscheit-Berg logra no es desdibujar la figura del ‘hacker’ australiano, sino más bien humanizarlo.

Este Assange usa varias capas de ropa para entrar en el ‘mood’ necesario para subir la documentación en la web, se limpia los dedos en su ropa. Es capaz de abstraerse frente al monitor de su computadora, solo para levantarse y hacer ejercicios por pocos minutos y repetir el ritual.

Este Assange parece gracioso y un imán para llamar la atención. Es el espíritu de WikiLeaks y quien le da su empuje. Pero Domscheit-Berg también lo muestra desde otra perspectiva menos agradable y torpe: Él es un tipo virulento y vengativo, que no soporta que la atención recaiga sobre alguien más que no sea él, que es capaz de conseguir lo que se propone, incluso si eso daña a otra persona.

Parecería que el autor necesitara mostrar a un Assange más cruel de lo que parece, pero no hay maldad en esto. Desmitificar al héroe del acceso a la información es también un intento por defender ideales y conceptos que, al parecer, se han ido trastocando al interior de WikiLeaks.

El ‘backstage’ de las filtraciones que realizaron es quizás lo más importante de este libro. Especialmente el capítulo destinado a la Cientología. Domscheit-Berg hace gala de un gran humor y de una buena descripción en ese apartado, que lleva a pensar que quizás hay un problema de traducción en el libro o que en esa parte alguien le dio una mano.

Dentro de WikiLeaks: Mi etapa en la web más peligrosa del mundo

269 páginas

Precio: USD 12,99 en físico. USD 3,58 para Kindle, vía Amazon

Precio en librerías: entre USD 21 y 26


 

 

Cuando Benedict Cumberbatch imitó a Assange

El quinto poder

Dir: Bill Condon

Basada en los libros de Domscheit-Berg y de Harding y Leigh

DreamWorks Pictures, Reliance Entertainment, Participant Media, Anonympus Content, Walt Disney Studios, 2013

Tráiler oficial de la película dirigida por Bill Condon

El actor británico, conocido por ser el moderno Sherlock Holmes y Doctor Strange en el universo fílmico de Marvel es un genio de las imitaciones. Decenas de videos en YouTube lo prueban. Pues esa capacidad fascinante y graciosa le sirven en esta película, donde habla, camina y mueve la cabeza como lo hace Assange.

Incluso, ese otro famoso video de YouTube en el que Assange sale bailando en una discoteca de Reykjavik , en Finlandia, es reproducido en el filme y Cumberbacht es capaz de hacerlo paso a paso, mostrando la ridiculez y la soledad del personaje en ese instante.

Assange, a través del cuerpo de un actor reconocido, es alguien admirable, peligroso y torpe.

La película de Bill Condon se basa en los dos libros que más arriba se reseñaron. Y como toda adaptación, se mueve en un terreno de lo dramático. Hay cosas que se van a exagerar, pero la búsqueda no deja de ser la de dimensionar al personaje y contar una historia universal: la amistad que se rompe cuando hay otros intereses de por medio.

O cuando hay un ego muy fuerte.

El alemán-español Daniel Brühl interpreta a un emocional Daniel Domscheit-Berg y es la figura que recibe la ira de Assange, pese a haber luchado hombro a hombro por el desarrollo de WikiLeaks en los primeros momentos. Condon también decide mostrar varios frentes que se ven afectados por el trabajo de revelación de datos, desde el Departamento de Estado de Estados Unidos (con Stanley Tucci y Laura Linney a la cabeza), hasta los editores de The Guardian (con un Peter Capaldi que parece no perturbarse por nada).

Al final de la película, la figura de Assange es distante, agresiva y se desdibuja. Y el director se da el lujo de dar una estocada final, cuando Cumberbatch imita por última vez al ‘hacker’ en una entrevista en la que denosta esta misma película. Es inevitable reírse.

The fifth estate

Duración: 128 minutos

Esta película se encuentra en Netflix.


 

 

Mirarse un espejo y mirarse lindo

Julian Assange: la autobiografía no autorizada

Julian Assange y Andrew O´Hagan

Lince ediciones, 2011

Portada de 'Julian Assange: Autobiografía no autorizada'

Portada de ‘Julian Assange: Autobiografía no autorizada’ Lince ediciones

Solo es cuestión de pasar las primeras páginas de este libro para entender lo complejo de este personaje. En su intento por dar su versión de los hechos y de la leyenda que lo rodea, Assange trata de mostrarse al natural y no como ese personaje narcisista, exagerado y paranoico que libros, películas y notas de prensa han mostrado. Pero fracasa.

Desde la comparación innecesaria con Oscar Wilde o Solzhenitsyn, a la transcripción de elogios y apoyo recibido mientras estuvo detenido en Londres, en diciembre de 2010, una vez que se cumpliera la orden de captura que la justicia sueca emitió, por un caso de violación que hasta este momento no ha podido resolverse, lo que vemos es a alguien que intenta darse mucha más importancia de la que quizás tenga.

La parte más interesante de esta autobiografía se centra en la historia pasada de Assange, en su Australia natal, con una niñez de cambio de casa tras casa. Él cuenta cuando fue parte de una secta llamada La Familia, de carácter apocalíptico.

La Familia, fundada por Anne Hamilton-Byrne, quien decía ser una reencarnación de Jesucristo, y que luego sería condenada por falsificar los papeles de adopción de los niños que eran parte del grupo y que hacían pasar como sus hijos, le hizo pasar malos ratos. Luego leemos el escape de ese culto y la eterna fuga de él, su madre y hermano menor, para no dejarse atrapar por ellos.

Assange -y en esto coinciden todos los relatos sobre él- fue un joven curioso a quien la llegada de la computadora Commodore 64, a inicios de los 80, le cambió la vida.

Mucho se ha criticado sobre si es ‘hacker’ o no, pero lo cierto es que Assange es parte de un grupo importante dentro del círculo de expertos en encontrar fallos en los programas, exponerlos o sacar información de ahí.

Conocido como Mendax, Assange llegó incluso a ser capturado por autoridades australianas. La etapa de Wikileaks y la concepción ideológica detrás, ocupa gran cantidad de las páginas. Sin embargo, en este punto el relato cae y volvemos al mismo personaje más grande que la vida, como la única medida para esta historia.

Julian Assange: la autobiografía no autorizada

288 páginas

Precio: entre USD 29 y USD 34,84 vía Amazon