‘Los desvelos’, el confinamiento según José Hidalgo Pallares

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

1 Abr 2021 - 0:05

José Hidalgo Palleres publica su quinto libro, en el que hace un recorrido por una semana en su vida -y la de su familia, durante una semana de mayo de 2020. - Foto: PRIMICIAS

‘Los desvelos’, el confinamiento según José Hidalgo Pallares

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

1 Abr 2021 - 8:30

Con su más reciente publicación, José Hidalgo Pallares hace el más honesto ejercicio de autoficción en la literatura ecuatoriana, con la pandemia como fondo y presencia contundente.

El relato se centra en una semana –la última de mayo de 2020-, en un tiempo donde las preocupaciones no dejaron en paz a nadie. Ni dejan. Eso que sucedía hace casi un año sigue preocupando.

José Hidalgo Pallares ha escrito algo que golpea y que, al mismo tiempo, trasciende la idea que hay detrás del ‘diario de pandemia’. Un tipo de texto que se ha publicado en esta época y que se centra en la experiencia de quien lo escribe, y cómo ve al mundo pandémico.

Con Los desvelos (Festina Lente, 2021), Hidalgo no trata de dar sermones, ni de reflejar el tipo de mundo que se vive; o peor aún, de dar lecciones de moral.

Lo que hace, y muy bien, es exponerse, mostrar su pensamiento y su mal carácter a sus lectores. Esto en medio del confinamiento, de la relación con esposa, hijos, vecinos, conocidos y desconocidos.

No hay necesidad de aleccionar. Solo de sincerarse a través de un libro de 66 páginas que tiene tanto de realidad como de ficción.

Pero que estalla y tiene sentido a través de un accidente de tránsito que el personaje/ narrador / autor descubre en los medios y que marca el arranque de un viaje que propone hablar sobre la “empatía”.

Porque hay una relación con los accidentados y esa es la puerta que se abre para la reflexión en Los desvelos.

Un texto para exponerse

José Hidalgo Pallares dice que si hay alguien que no queda bien en Los desvelos, ese es él, como ese personaje / narrador.

Una versión literaria de un economista y escritor, que tiene que enfrentar un confinamiento, en todos sus frentes: padre, esposo, vecino, profesional, hijo…

El juego -si se puede usar esa palabra- es completo. Porque Hidalgo le da la vuelta a la autoficción, a la idea de contarse y a la de salir victorioso de este ejercicio.

Los desvelos usa como epígrafe una frase del uruguayo Mario Levrero: “Amigo lector: no se te ocurra entretejer tu vida con la literatura. O mejor sí; padecerás lo tuyo, pero darás algo de ti mismo, que es en definitiva lo único que importa”.

En esas palabras está la base de esta experiencia.

Hidalgo Pallares se la juega para subvertir, para hacer de él algo más real y darle la vuelta a todo. A la imagen que se tiene de él como figura pública, pues es economista y columnista en medios, así como director general de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes). A la forma en que lo perciben amigos, también. Este es un retrato descarnado, sin duda.

Y, sobre todo, a darle una vuelta a sus temas como escritor. Especialmente el ligado a la juventud perdida y a esas cosas que no se hicieron en su momento. Algo que resuena en su obra, como en la novela La búsqueda (2013) o el cuento Los graduados, del libro El Manual de la Derrota (2019), con el que ganó el premio Joaquín Gallegos Lara.

En este libro ese tema también es puesto de cabeza. Ya no se trata de aquello que perdió; sino de proyectar sobre sus hijos la posibilidad de que no se pierdan nada, de que vivan en libertad.

La sinceridad es extrema en Los desvelos y si bien él no ha buscado escandalizar, algo de eso puede pasar.

Sobre todo porque en este libro se reconoce ese “egoísmo” de cuidarse a él mismo y a los suyos. Algo que todo el mundo sintió y construyó en esos primeros meses, aunque se dijera lo contrario.

Al romantizar la experiencia del confinamiento y de la pandemia, Hidalgo Pallares propone una forma particular de entender a la empatía.

Esa libertad absoluta

Cuando escribir se trata de salir de la zona de confort, se está hablando de la libertad.

Una libertad que no le debe temer a nada, ni siquiera al riesgo del señalamiento. Es como si se escribiera a pesar de eso y sabiendo que no se agradará a todo el mundo.

La libertad va por ahí.

Y aquí hay mucha de ella. Hay un reconocimiento de lo que se es, de lo que se hace bien, de lo que se hace mal, de lo que sucede alrededor. Una libertad que incluso se refleja en cómo las ideas del economista y del analista se hacen presente, sin caer en el adoctrinamiento.

Para él es claro que el panfleto es el límite a la libertad de quien escribe.

Información del libro:

Los desvelos (Festina Lente, 2021)

José Hidalgo Pallares

Diseño gráfico: Oswaldo Terreros Herrera

66 páginas

USD 10

Se lo consigue en Mediaagua y Librería Rayuela, entre otras

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