Cuatro fanáticas celebran el día dedicado a la saga de Star Wars

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

4 May 2021 - 0:05

En 2011 se realizó la primera celebración del Día de Star Wars en el mundo. Una década después esa fecha es la excusa para hablar sobre lo que ha hecho de esta saga algo importante para muchas personas. - Foto: Orfath Rivera / PRIMICIAS

Cuatro fanáticas celebran el día dedicado a la saga de Star Wars

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

4 May 2021 - 9:46

Desde hace 10 años se celebra oficialmente el 4 de mayo como el Día de Star Wars. PRIMICIAS habló con cuatro fanáticas de la saga que se estrenó hace 43 años.

Siempre hay un primer contacto que marca. Ya sea hace mucho tiempo, en un mundo que parece muy lejano, cuando el concepto del “blockbuster” no existía. Cuando todo arrancó en 1977, con la primera de las películas de Star Wars.

Ese inició de todo un imperio de marketing, de historias para libros, cómics, programas de televisión, juegos de video.

O en 1999, cuando la saga tuvo un nuevo punto alto con el estreno de una la trilogía precuela. En la que George Lucas contó la historia de cómo Anakin Skywalker se convertía en el villano Darth Vader.

Otro contacto que se expandió en 2015, cuando todo volvió a reventar con una nueva trilogía. Esto gracias al estreno de The Force Awakens, con la maquinaria de The Walt Disney Company detrás. Y esto sin hablar de las nuevas series televisivas, en “live action” que se han estrenado y se estrenarán, con The Mandalorian a la cabeza.

Ya son casi 44 años en los que el mundo ha convivido con una saga popular tan exitosa como relevante.

Y era necesario que tenga un día para festejarla.

La celebración inició en 2011 con un evento en Toronto (Canadá). Mucho ha pasado desde esa primera May the fourth be with you (Que el cuatro de mayo esté contigo). Un juego de palabras que en inglés recurre a la similitud sonora entre esa frase y la famosa “May the Force be with you” (Que la Fuerza te acompañe).

Tanto que la fecha ha quedado definitivamente instaurada.

Por eso no sorprende que en 2015, astronautas en la Estación Espacial Internacional vieran una película de Star Wars el 4 de mayo. O que la Torre de la Paz, en Parliament Hill, en Ottawa (Canadá) hiciera sonar en sus campanas el tema de la Marcha Imperial, también en 2015.

No es fantasía, no es algo solo para niños; es, en realidad, algo mucho más fuerte. Y, lo más interesante, las mujeres que han crecido y que crecen viendo esta saga han encontrado muchos elementos sobre los cuales sostener esa pasión.

Que en este 4 de mayo adquiere también un sentido particular.

Cuatro fanáticas hablan de su pasión por Star Wars

Eliana Rosero se define como fanática. Todo empezó cuando tenía seis años y su mamá la llevó a alquilar una de las películas a la tienda de vídeos.

Solo le bastó ver la introducción para no soltar la saga. Si bien era muy pequeña y muchas de las cosas en las películas se le escaparon, con el tiempo y al verlas varias veces a través de canales de cable, todo adquirió sentido.

Para ella hay una relevancia en esta obra creada por George Lucas, que empieza desde el ámbito de la cultura popular.

“Fue el inicio de las películas comerciales, cuando casi todas eran sobre política, religiosas o de época. (Lucas) demostró que el villano puede ser el personaje principal, así como la importancia de una buena banda sonora y abrió un mundo nuevo en efectos especiales y en cómo contar una historia”.

Este 4 de mayo lo va a celebrar con su hijo, con quien también comparte esta fascinación. Ver alguna de las películas y tomarse fotos con él, con camisetas de este universo narrativo.

Para Rosero, Anakin/Darth Vader es el personaje de la saga. En algo que parece estar de acuerdo la poeta Gabriela Vargas Aguirre, pero sobre todo por cómo Vader es desarrollado como un ser trágico. Especialmente en el resto de formatos de Star Wars, como libros y cómics.

Lo suyo fue un amor que creció por los referentes que iba encontrando en el camino. Y que la acercaban a la historia que empezó a ver a través de cassettes de VHS.

Pero no fue hasta las precuelas, que vio en cine, que todo adquirió esa magnitud que la lleva a comprar figuras de sus personajes favoritos. Y a despertarse en la madrugada de este 4 de mayo para ver el estreno de la nueva serie animada de Star Wars, The Bad Batch.

Sí, hay varias formas para que ese cariño con Star Wars se exprese.

Para María Dolores Miño, abogada especialista en derechos humanos y directora del Observatorio de Derechos y Justicia, su amor por Star Wars también llegó a través de las precuelas.

Para ella, el arco de Anakin Skywalker fue algo que no se había usado en este tipo de filmes. “No recuerdo haber visto antes que se explique el porqué del villano, un niño que experimenta la ausencia de su mamá y eso le genera toda una serie de situaciones de inseguridad, narcisismo y ansiedad que le terminan consumiendo”, dice.

Su identificación central se produjo con el personaje de Padme, que interpretó Natalie Portman. Ella era una política dentro del Senado Galáctico y fue la madre de Luke y Leia:

“Creo que me identifiqué más con Padme por su compromiso con la democracia y el servicio público. Y porque se vestía hermoso”.

Miño también hace un análisis necesario sobre uno de los factores que pasan de lado al hablar de Star Wars: “Es una historia que nos llama a reflexionar en la fragilidad de la democracia, en los límites del poder y en el derecho a la resistencia”.

Esto porque un personaje con fines oscuros, como Palpatine, consigue mover los hilos en todos las partes para transformarse en Emperador de la galaxia.

“Se crea una ficción sobre un enemigo externo para justificar un conflicto armado, que de otro modo hubiera sido inaceptable. Star Wars muestra cómo flexibilizar los límites al poder, aún en contextos de emergencia, pone en riesgo la democracia. Cada vez que hay estado de excepción me acuerdo de la orden ejecutiva de Palpatine”, dice entre risas.

En el Episodio III: La venganza de los Sith, cuando Palpatine accede a los poderes legales que le permiten ser Emperador, la Senadora Padme dice una frase que todavía resuena: “Así es como la libertad muere… con un ruidoso aplauso”.

Un fanatismo extremo y tóxico

Uno de los temas más polémicos dentro de esta última etapa de Star Wars, muy ligada a la venta de Lucasfilm a Disney, en 2012, por USD 4.000 millones, es el desarrollo de historias donde las mujeres tienen más presencia, a través de decisiones tomadas por una mujer: Kathleen Kennedy, presidenta de Lucasfilm.

“Polémico” no porque ese enfoque tuviera presencia, sino por las reacciones suscitadas.

Si bien se podría analizar en muchos niveles la trilogía secuela -para Gabriela Vargas Aguirre el problema central es su escaso desarrollo de los personajes-, hay mucha animosidad hacia esas películas.

Trasladada a la idea de que Kennedy buscaba hacer que el discurso feminista tuviera espacio en las películas y que eso destruyó su calidad.

En enero de 2018, apenas un par de semanas después del estreno del Episodio VIII: Los últimos Jedi, alguien subió a servicios de torrent una “reedición”, en calidad pirata, de la película. La llamó: La edición desfeminizada.

La que dejaba afuera a la mayoría de personajes femeninos y cambiaba mucho de la historia. Existe un fanatismo extremo y duro, que en estos años se ensañó con las estrellas femeninas de la trilogía final.

Tanto Daisy Ridley (la heroína Rey), como Kelly Marie Tran (Rose Tico) debieron cerrar sus cuentas en redes sociales por mensajes misóginos y racistas.

Para Vargas Aguirre este es un problema real dentro de cierta parte de la fanaticada que tiene en el “hate” una forma de relacionarse con una saga que lleva tiempo enfocada en presentar personajes femeninos contundentes.

Más allá de lo conflictivo generado alrededor de Star Wars, el espacio para este día es el de la celebración. Algo que sabe muy bien María José Serrano, una fanática que defiende a rabiar la trilogía original y que ha celebrado a The Mandalorian, sobre todo el episodio final de la segunda temporada.

Serrano dice que tiene mucho sentido celebrar este 4 de mayo. “Las películas han marcado la vida de muchísimas personas, son parte de nuestra historia. Y han sido compañía en momentos complicados”, dice

Y cuenta cómo The Mandalorian, cuando sale Luke Skywalker, se convirtió en ese momento de felicidad para miles de fanáticos en todo el mundo, en plena pandemia.

Por eso, este día verá ese episodio, se pondrá su máscara de Chewbacca y conversará sobre Star Wars, como se debe hacer cada 4 de mayo.

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