Javier Cercas y Manuel Vilas son las figuras del Premio Planeta

Cultura

Autor:

Agencias / Redacción Primicias

Actualizada:

16 Oct - 12:15

Manuel Vilas y Javier Cercas conversan luego de recibir el galardón del Planeta - Foto: EFE

Javier Cercas y Manuel Vilas son las figuras del Premio Planeta

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Agencias / Redacción Primicias

Actualizada:

16 Oct - 18:59

Los españoles Javier Cercas y Manuel Vilas, ganador y finalista del Premio Planeta, respectivamente, han removido el ambiente literario iberoamericano al dejar Random House, su editorial de muchos años al recibir este galardón.

El Premio Planeta entrega una cantidad de 601.000 euros al ganador (unos USD 664.000) y 150.250 euros al finalista (aproximadamente USD 166.000).

Javier Cercas y Manuel Vilas, ganador y finalista, se han convertido desde la noche del 15 de octubre de 2019 en “pareja de hecho” tras el fallo del Premio Planeta más literario de los últimos años, dos autores que hasta ahora formaban parte del catálogo del grupo Penguin Random House.

Cercas ha ganado el Planeta con su novela Terra Alta, protagonizada por un joven mosso d’esquadra, que tiene un pasado como convicto y que en esa comarca tarraconense -a la que se refiere el título- debe investigar un triple asesinato, un matrimonio de potentados y su criada rumana.

Vilas se proclamó finalista con su obra Alegría, donde narra la vida de un hombre de mediana edad, atormentado por sus propios demonios (la depresión, el paso de los años o la muerte de sus seres queridos) y lleva de la mano al lector en su día a día para hacerle vivir su inexorable camino hacia un tiempo de comprensión y felicidad.

La velada literaria estuvo encabezada por la presidenta del Congreso español, Meritxell Batet: el presidente del Senado, Manuel Cruz; la vicepresidenta Carmen Calvo: el ministro de Cultura de España, José Guirao, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

 

Las ideas y experiencias detrás de la novela ganadora

En la posterior conferencia de prensa, Cercas comentó que “aunque la trama nunca es lo esencial, en este caso, por primera vez en mi vida, la trama es muy importante, desempeña un papel fundamental, pues se trata de una intriga y el riesgo de un ‘spoiler’ es aterrador. No se pueden contar muchas cosas”.

Cercas dijo que al acabar su anterior libro tuvo la impresión de que era “el final de algo, de que había llegado al límite de una serie de cosas que había ensayado desde Soldados de Salamina en 2001 hasta el último, que era de 2017, era como el reverso de ese libro primero”.

Este cambio surgió de la necesidad: “Me aterraba la idea de repetirme, de hacer libros con los mismos elementos, con la misma fórmula que ha ido funcionando más o menos bien en estos años”.

Aunque pueda parecer un oxímoron es “un libro muy distinto de los anteriores y muy fiel a ellos”, dijo Cercas, quien se ha declarado encantado con “los escritores que siempre cambian pero se mantienen fieles a sí mismos”.

Javier Cercas

Javier Cercas EFE

En la novela ganadora del Planeta hay, admite el autor, “un diálogo entre el pasado y el presente, y, de hecho, el pasado en el que hay memoria y testigos no ha pasado todavía, el pasado sigue siendo una dimensión del presente sin el cual el presente está mutilado“.

En su novela, Cercas describe una acción que transcurre en el presente -situado en 2021- y lo que se cuenta es “el relato de una investigación de un crimen múltiple, atroz, en un lugar apacible, una comarca real fronteriza con Aragón, que es la Cataluña pobre”.

En todos mis libros, en este también, se trata de cómo el pasado intenta formar parte del presente“, ha resumido.

Cercas ha advertido que “la novela no trata sobre el ‘procés’, de lo que ha ocurrido en Cataluña desde 2012, y más concretamente desde 2017 hasta aquí”, pero reconoce que “sin lo que ha ocurrido estos años este libro no lo habría escrito”.

 

Celebrar un reconocimiento en medio de una ciudad en crisis

Manuel Vilas es el escritor finalista. Estuvo hace pocas semanas en Guayaquil, en la Feria Internacional del Libro de la ciudad. Y mientras celebra el galardón, piensa en el espacio en el que está, en Barcelona, donde la crisis desatada alrededor de la sentencia a nueve políticas y activistas catalanes (por la declaración de independencia de Cataluña de 2017) ha generado protestas.

Lo que ocurre en Barcelona, en su opinión, es un reflejo “de un problema secular español de convivencia“.

“He venido a Barcelona al fallo del Planeta y me encuentro con que no puedo salir a la calle”, lamentó Vilas, para quien es un “mal presagio” y un ejemplo de que cómo está el mundo y no solo España.

Citó los problemas en Francia, donde el movimiento de los chalecos amarillos ya no se sabe ni por qué es, o de Ecuador, pero cree que en el caso español se une la complejidad de un pasado marcado por las guerras.

Para él, la crisis económica primero y ahora estos enfrentamientos sociales desestabilizan la clase media, que es el sistema sociológico, económico y cultural que se debería mantener porque es lo que ha impulsado el progreso.

“La gente que veníamos de las familias más pobres, de repente hemos tenido acceso a la educación. Mi padre vio esa transformación social de España, le quitaron de estudiar a los 12 años y me vio entrar a la universidad”.

Manuel Vilas

Manuel Vilas EFE

Eso es lo que contaba en Ordesa y continúa en Alegría, un libro “sobre la búsqueda de sentimientos puros en un tiempo de desesperación colectiva”. Esta es una novela sobre la familia, sobre los afectos y contra la desesperanza, que le ha valido un premio que ha sido toda una sorpresa.

Estoy muy contento pero también un poco asustado por que sé lo que se me viene. Aún no he terminado la promoción de mi anterior novela, Ordesa, y ahora empiezo con esta”. “Es un estrés laboral”, reconoció con una media sonrisa.

Resaltó orgulloso que Ordesa se ha convertido ahora en un boom en Italia y en Francia y aseguró que su vida “se complica para bien”. Aunque reconoció que esa complicación puede ser para bien o para mal y es de esos misterios de la vida de los que habla en Alegría, un tema que le obsesiona.

En ambos libros se centra en la relación con sus padres y han supuesto un punto y aparte en una larga carrera como escritor. Ordesa, por el éxito que tuvo y que hizo de Vilas un autor muy conocido, y ahora Alegría, por ser finalista del Planeta.

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