Los cines se asoman al abismo debido a la pandemia

Cultura

Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

26 Oct 2020 - 0:01

Las señales cada vez son más alarmantes para los cines en Estados Unidos, el mercado mundial más importante: la mayor cadena, AMC, ya ha advertido a sus inversores de que podría quedarse sin liquidez antes de final de año. - Foto: EFE / Javier Romualdo Pérez

Los cines se asoman al abismo debido a la pandemia

Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

26 Oct 2020 - 0:01

En los mercados de cine más importantes del mundo, la situación no parece ser la mejor por la falta de estrenos y de público en salas.

Sin grandes estrenos cinematográficos de aquí a final de año, los cines se desangran.

No Time to Die, Black Widow, West Side Story, Dune… Todas debían ver la luz en estas semanas, pero los estudios han dado marcha atrás debido al coronavirus. Solo queda en pie Wonder Woman 1984, prevista para Navidad tras varios retrasos.

Mientras tanto, las plataformas digitales se quedan con varios de los títulos que iban a llegar a los cines. Las secuelas de Borat y Coming to America se verán por Amazon, mientras que Soul pasará a Disney+, al igual que hiciera Mulan.

Y aunque en China ya apuntan a la recuperación, medio mundo se pregunta si habrá cines a los que regresar una vez acabe la pandemia.

El mercado de Estados Unidos hace sonar la alarma

Las señales cada vez son más alarmantes para los cines en EE.UU., el mercado mundial más importante.

AMC, la mayor cadena, ya ha advertido a sus inversores de que podría quedarse sin liquidez antes de final de año.

«Dada la lista reducida de películas y sin aumentos significativos de público (…) los recursos en efectivo se agotarían a finales de 2020 o principios de 2021», indica un informe de AMC al que ha tenido acceso Efe.

La compañía ha reabierto 494 de sus 598 salas, pero la asistencia ha caído el 85 %. Mientras las persianas siguen abajo en grandes ciudades como Nueva York y Los Ángeles.

Su principal competidor, Regal, tiró la toalla y clausuró temporalmente todos sus locales, que empleaban a unas 40.000 personas.

El retraso hasta 2021 en el estreno de la última cinta de James Bond fue la gota que colmó el vaso. Tan solo Warner Bros. se atrevió a estrenar en los cines Tenet, de Cristopher Nolan, una inversión de USD 200 millones.

«Cuando se lanzó, apenas el 20 % (de la audiencia estadounidense) sabía que los cines ya estaban abiertos, con promoción subió al 40 % en tres semanas. Si se comienzan a anunciar películas se despierta la atención», explica a Efe Patrick Corcoran, vicepresidente de la Asociación Nacional de Propietarios de Cines (NATO, en sus siglas en inglés).

En un mes, Tenet ha recaudado unos USD 350 millones en todo el mundo y ha servido para mostrar los nuevos protocolos de seguridad, algo «que interesa» al público.

Hollywood tiene un atasco de películas que no se atreve a estrenar. Tampoco el «streaming» parece la solución.

Es difícil sacar rentabilidad a una gran producción en Internet y para los cines es imposible mantenerse operativos sin una cartelera atractiva.

China, en fase de recuperación tras enormes pérdidas

China fue el primer país azotado por la pandemia de la covid-19. Poco después de decretar la emergencia nacional, a finales de enero, las autoridades decidieron clausurar indefinidamente todos los espacios cerrados de entretenimiento, como las salas de cine.

En julio reabrieron con medidas restrictivas: limitación de espectadores al 30 % del aforo máximo, controles de temperatura y distancia entre butacas ocupadas. Con las semanas, y dado que la pandemia parece bajo control en el país -según los datos oficiales- , se aumentó el aforo. Primero al 50 % y, posteriormente, al 75 % actual.

Según estimó en abril la Administración del Cine de China, las taquillas dejarán de generar hasta 30.000 millones de yuanes (USD 4.465 millones) este año.

Según una encuesta publicada a finales de mayo por la Asociación Cinematográfica de China, el 40 % de los cines del país -es decir, casi 5.000- estaban en peligro de cerrar definitivamente sus puertas por los efectos de los cierres obligados.

Lo que sí se ha publicado profusamente ha sido la taquilla de más de 3.950 millones de yuanes (USD 586 millones) registrada durante el período vacacional conocido como «Semana dorada», del 1 al 8 de octubre este año.

Aquí, las familias representaron buena parte de la recuperación para los cines, como para el turismo y otros sectores de ocio en el país.

De hecho, la taquilla china ya supera a la estadounidense este año. Hasta la fecha, según cifras de la firma especializada Artisan Gateway, China suma unos USD 1.988 millones en 2020, por los USD 1.937 millones recaudados en Estados Unidos.

El año perdido en Brasil

La industria cinematográfica de Brasil tuvo en 2019 su mejor año en casi dos décadas. Con una taquilla de más de 2.700 millones de reales (USD 485 millones).

Los cines preveían un 2020 aún mejor, hasta que irrumpió la crisis del coronavirus y puso el sector contra las cuerdas.

«Nuestra estimación es cerrar el año con una reducción de un 75 % con respecto a 2019. Dejaremos de facturar unos 2.000 millones de reales (USD 360 millones)», dijo a Efe el presidente de la Federación Nacional de las Empresas Exhibidoras Cinematográficas (Feneec), Ricardo Difini Leite.

Según cálculos de Feneec, las taquillas ya han dejado de generar ingresos por los 1.100 millones de reales (USD 197 millones) y han perdido 64 millones de espectadores desde mediados de marzo, cuando entraron en vigor las medidas de aislamiento social para contener el avance de la COVID-19, y julio.

Dichas medidas incluyeron el cierre de los cines en Brasil, donde ya se han registrado más de 150.000 muertes por coronavirus.

Pese a las altas cifras, Brasil, vive una desescalada gradual desde junio. Desde comienzos de octubre, diversas ciudades han permitido también la apertura de cines, teatros, museos y espacios culturales, bajo un estricto protocolo sanitario.

«La remontada será muy lenta, muy gradual, no habrá un aumento muy significativo. Infelizmente, podemos decir que este ha sido un año perdido», lamentó Difini.

Él proyecta que serán necesarios al menos seis meses para que la industria consiga recuperar los «niveles similares a años anteriores».

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