‘Horror en el Sexto C’, la mirada del periodista Alexis Serrano

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

20 Dic 2020 - 0:05

Esta publicación recoge textos escritos por Alexis Serrano Carmona en las revistas SoHo y Mundo Diners, así como en diario La Hora. - Foto: PRIMICIAS

‘Horror en el Sexto C’, la mirada del periodista Alexis Serrano

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

20 Dic 2020 - 9:51

En su primer libro, que recoge las historias que publicara en diarios y revistas, Alexis Serrano Carmona deja en claro que la realidad es un terreno para intervenir, con observación y palabras.

En el epílogo de este libro, Alexis Serrano Carmona hace una defensa sobre la necesidad y la importancia de la crónica en este momento desbordado de información. Quizás tiene razón en muchas de las cosas que dice. 

Probablemente en otras, no tanto.

Eso queda a discreción de cada lector o lectora. 

Pero hay algo muy claro en la aproximación de Serrano, y eso tiene que ver con la necesidad que desde el periodismo se consiga que la gente entienda de qué van las historias que se cuentan. Más allá del dato inicial, del tuit, del titular.

Siempre hay detalles para contar. Hay algo más para decir. Pedazos del relato que ayudan a dimensionar lo humano.

Más allá del dato está el punto de vista, la intersección de detalles, la perspectiva, la posibilidad de reflexionar y cuestionar sobre las tragedias. Porque en términos prácticos, el periodista que se dedica a la crónica es el coro griego clásico: interviene, dice, contrapone, aclara y guía.

No hay ego de por medio. Existe el deseo genuino de contar lo doloroso y lo sublime, para que el mundo entienda. De eso se trata.

Alexis Serrano Carmona lo consigue con 15 crónicas y tres entrevistas cortas. Textos que se publicaron en diario La Hora, en revista SoHo y en Mundo Diners. Historias que fueron una nota de prensa y que aquí él las recoge con más detalles, más rostros, más humanidad.

Y todo funciona en su conjunto. A pesar de que -el único “pero” posible- hay historias que piden a gritos saber qué sucede con ellas en este momento. Una actualización, como esos textos al final de las películas

Pero eso no afecta al conjunto.

Lo duro y lo dulce del ser humano

Más que una fórmula, hay un estilo claro en lo que consigue Serrano en sus textos. Del tipo que atrapa al lector o lectora utilizando un recurso sencillo, digno de Gabriel García Márquez: anticipar los hechos

Muchas veces anticipa lo que va a pasar, sobre todo en los textos complicados, luego no hay más remedio que avanzar hasta encontrar la manera en que esto sucede. Como pasa en Radiografía de un crimen, esa crónica sobre un joven esquizofrénico que asesina a su madre, en Quito.

O a veces hace la pregunta precisa, que todo el mundo se ha hecho, para que reconozcamos que vamos transitando un mismo camino.

La crónica que le da nombre al conjunto, Horror en el Sexto C, se mueve por ahí. Al contar la historia de las víctimas de abuso sexual del caso Aampetra -que sucedieron dentro de una institución educativa-, Serrano se pregunta varias veces: ¿Cómo nadie se dio cuenta de lo que pasaba?

Y no lo hace desde una posición de autoridad.

El autor también coloca sus inquietudes, sus perspectivas y unas imágenes poderosas que ofrecen otra dimensión a las historias. Así sea una orquesta de niños en Guaranda, el retrato de alguien que quiere llegar a la UFC, la historia de amor de dos personas con lepra o por qué una reina de la cultura Drag Queen se convierte en quién es.

Si bien el éxito es seleccionar lo que se va a contar, Alexis Serrano Carmona llega a otro nivel aquí, porque lo que busca es llegar a la emoción. Por eso, importa qué dirá y cómo lo hará. Porque un detalle es que la madre de una las chicas abusadas en el caso Aampetra diga algo que sabemos va a ser doloroso; pero otra cosa es que lo diga gritando. La diferencia es abismal.

Esta es una época en el que el sentido de la crónica pasa por lo sonoro, por lo que se escucha, porque la gente saque de los propios protagonistas sus palabras y entonaciones. Es época de las historias a través de podcast. Eso no significa que las crónicas escritas vayan o estén en camino de desaparecer.

Pero sí quiere decir que las que resistan deberán ser buenas, precisas y dar algo más. Salir del “yo” que no se arriesga, o de la voz que alecciona. Algo que Alexis Serrano cumple en este libro.

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