‘New Amsterdam’ y el retorno de los dramas de hospitales

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

26 Mar 2021 - 0:05

Ryan Eggold intepreta al doctor Max Goodwin, en 'New Amsterdam', la serie que llegó a darle respiración a los dramas médicos. - Foto: PRIMICIAS

‘New Amsterdam’ y el retorno de los dramas de hospitales

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

26 Mar 2021 - 0:05

La serie de televisión, que acaba de estrenar su tercera temporada, es una de las más vistas a través de Netflix, en Ecuador.

El New Amsterdam es uno de los hospitales públicos más antiguos de Estados Unidos, en Nueva York. Al menos dentro de la ficción. Porque está basado en el Bellevue, el hospital público más antiguo de Estados Unidos, donde incluso han grabado varios momentos de la serie. 

Así que el New Amsterdam no existe. Bueno, es real dentro de este exitoso drama médico que, una vez más, demuestra que este “género” televisivo no tiene forma de caer. Incluso con errores y fracasos.

Porque si bien hay decenas y decenas de series médicas que no han funcionado –The Knick, de Steven Soderbergh, entra en esta categoría- hay otras que han dejado huella y se mantienen con vida después de muchos años.

Ya sea el caso de General Hospital, que es más telenovelesco, o Grey’s Anatomy, que se unen a producciones que ya no existen, pero que no se olvidan, como ER o House M.D.

Y para permanecer, para mantenerse, lo único que hace falta es generar personajes interesantes, en dinámicas novedosas, pero sin olvidar el melodrama. Y siempre, pero siempre, “remover la olla”, para que el interés no decaiga.

Hasta el momento, la serie creada por David Schulner en 2018, para NBC, cumple con todos estos requisitos. Porque ya va por la tercera temporada y en enero de 2020, la cadena anunció que la había renovado hasta la quinta.

Hay tiempo para muchas historias dentro de este hospital que atiende a personas de escasos recursos, a vagabundos, a indocumentados, en medio de los problemas personales de los médicos y enfermeras.

El detalle, aquí, está en cómo lo hacen y en esa fuerza que permite que todo se mueva.

Porque hay que partir de algo, o de alguien. Aquí se trata de la llegada del doctor Max Goodwin -interpretado por Ryan Eggold, conocido por ser parte de The Blacklist– como nuevo director médico del New Amsterdam. ¿Y qué es lo primero que hace? Despide a todo el departamento de cardiología.

Sí, el nuevo llega a revolucionar todo.

Tomar el volante y dar un giro

Sin series como House MD o la propia Grey’s Anatomy, New Amsterdam no sería posible. Schulner toma elementos de ambos programas televisivos y los junta a lo que cuenta el doctor Eric Manheimer, en su libro Twelve Patients: Life and Death at Bellevue Hospital, en el que cuenta su experiencia como director médico de ese hospital.

Mucha gente se sorprendería al saber cuánto de ese libro de no ficción hay en la serie.

Funciona casi como una columna vertebral, sobre la cual está la figura del médico superestrella que esta vez, a diferencia de Gregory House, es absolutamente empático, busca ayudar a los pacientes por encima del beneficio económico y promueve que se piense por fuera del sistema para, justamente, reformar el sistema.

O como dice el eslogan: “curar al sistema”.

Esto en medio de una serie de problemas que se dan por las relaciones entre médicos, con pacientes, con autoridades, con miembros de directivas. Con la suficiente carga melodramática como para impactar al espectador, sin golpearlo.

La serie equilibra muy bien el factor de humor situacional, la solución de los casos médicos y las dificultades que se enfrentan los personajes.

New Amsterdam permite un giro interesante a este tipo de historias al conjugar todos los elementos posibles dentro de un hospital público.

Desde el drama de la atención, al de los costos, al de la búsqueda de fondos, hasta la tensión detrás de una burocracia que -de acuerdo a lo que se ve- es igual en Ecuador y en Estados Unidos. La serie es un divertimento interesante.

Pero hay algo más. New Amsterdam coloca a la salud mental al mismo nivel que la oncología, la neurocirugía, y que las emergencias médicas. El doctor Iggy Frome (Tyler Labine) es un psiquiatra a la cabeza del Departamento de Psiquiatría del hospital y es una de las piezas fundamentales de la serie.

Sobre él reposan muchos de los momentos más intensos y cálidos del programa.

New Amsterdam también respeta los cánones estéticos de las series contemporáneas -como, por ejemplo, no tener créditos iniciales- y utiliza un recurso que sale directamente de Birdman, de Alejandro González Iñárritu: planos secuencias con la cámara en movimiento y una batería sonando mientras eso sucede.

Además, la fotografía y el montaje en New Amsterdam trabajan para los personajes.

Y casi siempre se permite, dentro de lo posible, utilizar los planos secuencias en las situaciones de emergencia médica, o cuando los personajes están caminando. Para luego enfocarse en los rostros de los actores, en momentos de intensidad.

Es un ejercicio de sumar dos más dos. Es un drama, sí. Pero hay una verosimilitud que respetar: es un hospital y quien ve el programa busca que los médicos siempre triunfen y sean tratados a la altura de su esfuerzo.

Algo que en tiempos de pandemia, fuera de la ficción, todo el mundo quiere. Esa posibilidad que, lastimosamente, en este país no sucede.

New Amsterdam

Creada por: David Schulner (basada en el libro Twelve Patients: Life and Death at Bellevue Hospital, de Eric Manheimer)

Número de temporadas: 2 completas. La tercera se emite en estos momentos por NBC.

Elenco: Ryan Eggold, Tyler Labine, Freema Agyeman, Janet Montgomery, Anumpar Khen.

Las dos temporadas se pueden ver por Netflix

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