Nine Inch Nails regresa a sus fantasmas en época de pandemia

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

4 Abr 2020 - 0:05

Con "Ghosts V: Together" y "Ghosts VI: Locusts", Nine Inch Nails vuelve a la música ambient e instrumental - Foto: Diego Corrales, PRIMICIAS

Nine Inch Nails regresa a sus fantasmas en época de pandemia

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

4 Abr 2020 - 0:05

Con la publicación de ‘Ghosts V: Together’ y ‘Ghosts VI: Locusts’, Trent Reznor y Atticus Ross le ofrecen al mundo la posibilidad de sonidos de confort y de ansiedad.

Parece un delirio asumir que muchas de las obras que están apareciendo en este preciso momento hayan tenido sobre ellas un espíritu extremadamente contemporáneo.

Como si todas se prepararan para una pandemia. Para un mundo encerrado, y con temor.

Es probable que la situación que conmueve y determina al mundo en este instante es la que condiciona las lecturas y la experiencia como oyentes.

Porque todo suena a final. Todo parece ir por el camino de la esperanza.

Y con este par de lanzamientos, la banda que Trent Reznor comparte con Atticus Ross parece haber anticipado algunos acontecimientos. O es probable que lo que pasa ahora no sea más que la experiencia humana contemporánea llevada al límite.

Ese sería el espíritu detrás de Ghosts V: Together y Ghosts VI: Locusts.

Dos discos de música instrumental, de naturaleza ambient, capaces de emocionar y congelar a quienes los escuchan.

El poder de la música, ¿no?

Primero juntos

A diferencia de las primeras cuatro versiones de Ghosts -publicadas como un solo proyecto en 2008- Nine Inch Nails no busca la experimentación como recurso principal.

Si se lo pudiera poner de alguna forma sencilla, se podría decir que ambos discos -el V y el VI- lo que componen es una continuidad del trabajo que Reznor y Ross hacen con bandas sonoras.

Pero esta vez la película es de ellos.

En Ghosts V: Together hay un sentido optimista, que se oscurece en ciertos fragmentos -sobre todo en la última canción, Still right here-. Pero eso no cambia nada del espíritu total del trabajo.

El minimalismo y el uso de sonidos sintetizados para crear un ambiente sostenido ayudan a que se comprenda el objetivo de la producción.

Que se contrapone de manera directa con lo que sucede en Ghosts VI: Locusts. Más elaborado, más enfocado en el piano -parecen saldar algún tipo de deuda con la obra de Angelo Badalamenti-, y exquisitamente más tenebroso.

Langostas al ataque

En Ghosts VI: Locusts -el mejor de los dos discos, sin duda- el terreno no se tranquiliza, explota y se enmarca en la tensión que Together solo insinúa.

Aquí, Reznor y Ross se decantan por composiciones más estructuradas, por ideas que no se remiten solo a lo ambiental.

Eso permite que la música, desde la desesperación rítmica, del uso de cuerdas sintetizadas a los Bernard Hermann, reproduzca estados de ánimo que resultan actuales.

La desesperación de Locusts -Langostas, en español- es la de que todo se está depredando, de que no hay más, de que quizás sea lo último.

Y eso resulta ser tan contemporáneo que a veces lo mismo que puede hacer que se celebre este disco es lo que lo vuelve complicado y doloroso.

Así con la música, entonces.

Puede escuchar los discos aquí

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