‘Nomadland’, la gran ganadora de los tediosos Óscar de la pandemia

Cultura

Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

26 Abr 2021 - 11:55

Fotograma de "Nomadland", filme de Chloé Zhao, que ha recibido grandes críticas en todo el mundo. - Foto: Searchlight Pictures

‘Nomadland’, la gran ganadora de los tediosos Óscar de la pandemia

Autor:

EFE / Redacción Primicias

Actualizada:

27 Abr 2021 - 10:20

Quizás la pandemia le ha hecho perder también el brillo a la entrega de los premios Óscar; sin embargo, no faltaron las sorpresas.

Nomadland confirmó su aura de favorita y triunfó en los Óscar de la pandemia. Esta poética reflexión sobre la crisis del capitalismo se llevó el premio de mejor película. Con esto hicieron historia su directora, la china Chloé Zhao, y su protagonista, Frances McDormand.

Zhao se convirtió en la segunda mujer en 93 ediciones de los Óscar en ganar el galardón a la mejor dirección. Un hito que antes solo había logrado Kathryn Bigelow con The Hurt Locker (2008).

Por su parte, McDormand se anotó su tercera estatuilla como mejor actriz tras Fargo (1996) y Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (2017). Algo que antes solo habían conseguido leyendas como Meryl Streep, Ingrid Bergman (tres Óscar cada una) y Katharine Hepburn (cuatro premios en total).

Nomadland ha pasado como un ciclón en esta temporada de premios y en su gran noche no falló.

“Siempre he encontrado bondad en la gente que he conocido, en cada lugar al que he ido en el mundo”, aseguró Zhao en su discurso al recibir el premio a Mejor Directora.

Una de las intervenciones más sentidas de la velada.

“Así que, esto es para todo aquel que ha tenido la fe y el coraje de aferrarse a la bondad en sí mismo y en los demás”, añadió.

Con su reconocimiento a mejor dirección, Zhao extendió una magnífica racha internacional de este Óscar. En los últimos diez años solo ha tenido un ganador estadounidense: Damien Chazelle por La La Land (2016).

McDormand Superstar

Por su parte, Frances McDormand no solo triunfó como mejor actriz, que era uno de los galardones más inciertos de la noche. También se llevó la distinción de mejor película de Nomadland como productora de la cinta.

Tras alcanzar el galardón más cotizado de los Óscar, McDormand hizo una gran defensa de la magia del cine. Además pidió al público que vean Nomadland y el resto de nominadas “en la pantalla más grande posible”.

Con su simpleza y crudeza, Nomadland le permite a McDormand generar una aproximación humana y sensible a su personaje, que se convierte en puerta de ingreso a ver cómo viven la gente que está al margen del sistema.

Quizás para muchos sea una película muy obvia y que funciona porque es sencilla y da en el clavo.

Es probable que eso era lo que se necesitaba en este momento.

El poder de Anthony Hopkins sigue intacto

Parecía que el desaparecido Chadwick Boseman iba a tener una despedida solemne en los Óscar con un premio póstumo al mejor actor por Ma Rainey’s Black Bottom.

Pero Anthony Hopkins terminó ganando este galardón por su magnífico retrato de la demencia en The Father.

Hopkins no participó en la gala. En realidad estaba durmiendo, en su casa en Gales. Lo cual le da otro elemento de misticismo a este, su segundo Óscar tras The Silence of the Lambs (1991). De esta forma se convirtió, con 83 años, en el actor de mayor edad en ser reconocido por la Academia de Hollywood.

Su agradecimiento llegó esta mañana, a través de un vídeo en su cuenta de Instagram, en la que incluso le rindió homenaje a Boseman.

El poder de la veteranía también se dejó notar en el Óscar a la mejor actriz de reparto, que fue para la maravillosa Yuh-Jung Youn por Minari.

Su discurso fue de lo más espontáneo de una gala emotiva e íntima, que al mismo tiempo resultó tediosa y aburrida.

La surcoreana flirteó con Brad Pitt, que le había entregado el Óscar; perdonó a todo el mundo por pronunciar mal su nombre; y aseguró que competir entre intérpretes no tiene sentido porque cada película es un mundo diferente.

Glenn Close, también nominada en esta categoría, empató con Peter O’Toole en un récord que nadie quiere conseguir: el de mayor número de candidaturas (8 en total) sin premio.

Pero, sin duda, fue quien salvó a la ceremonia del tedio absoluto, gracias a su perreo en frente de las cámaras.

Además, Daniel Kaluuya se coronó como mejor actor de reparto por la radical y muy política Judas and the Black Messiah.

La emoción de Vinterberg y la derrota absoluta de Sorkin

Thomas Vinterberg regaló a Dinamarca el Óscar a la mejor cinta internacional con la excepcional Another Round y recordó a su hija Ida, que murió en un accidente días antes de comenzar el rodaje de esta película que iba a suponer su debut como actriz.

Ese discurso fue, sin duda, el momento más sublime de la entrega de premios.

“Ida, este es un milagro que acaba de suceder y tú eres parte de este milagro”, dijo Vinterberg entre lágrimas.

Por otra parte, Soul hizo buenos los pronósticos con el Óscar a la mejor película de animación, mientras que My Octopus Teacher derrotó a documentales de gran nivel como la rumana Collective o la chilena El agente topo.

Dos guionistas triunfaron a lo grande con sus primeros trabajos para el cine.

La ópera prima de Emerald Fennell, Promising Young Woman, se llevó el Óscar a mejor guion original, mientras que Florian Zeller consiguió el galardón de mejor guion adaptado con su debut en la gran pantalla de The Father.

Pero el gran fracaso de la noche fue para Aaron Sorkin: su reivindicativa The Trial of the Chicago 7 se presentó en la ceremonia con seis candidaturas y al final se fue de vacío. 

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