La televisión se decide por las secuelas, precuelas y spin offs

Cultura

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

19 Nov - 16:30

Jack Nicholson interpretó a Jake Gittes en 'Chinatown', de Roman Polanski, en 1974. David Fincher busca hacer una serie de este filme. - Foto: Paramount Pictures

La televisión se decide por las secuelas, precuelas y spin offs

Autor:

Eduardo Varas

Actualizada:

19 Nov - 16:30

La manera más directa que han encontrado estudios y cadenas para competir con Disney+ son las series basadas en el pasado, el futuro y en el universo de historias probadas.

No hay nada nuevo bajo el sol. Únicamente giros, vueltas de tuercas, historias ya contadas que se pueden contar desde otras aristas.

La manera que estudios y cadenas están encontrando para librar una batalla de servicios de streaming —con la llegada de Disney+—, es retomar películas, libros y comics y abrir otras posibilidades narrativas.

Sean estas de superhéroes poco heroicos —Watchmen—, de más aventuras en la Tierra Media —LOTR— o de un detective que resolverá casos en clave de cine noir —Chinatown—.

Acá, tres ejemplos de proyectos estrenados, en producción y en desarrollo:

 

El retorno de los Watchmen

Fotograma de la primer episodio de 'Watchmen', de HBO.

Fotograma de la primer episodio de ‘Watchmen’, de HBO. HBO

La serie que produce Damon Lindelof va por su quinto capítulo, con un promedio de un millón de vistas por episodio. Concebida como una continuación de la novela gráfica Watchmen —de Alan Moore y David Gibbons—, en su versión para tv hay nuevos personajes, otros peligros y viejos conocidos, como Doctor Manhathan, Silk Spectre y Adrian Veidt —interpretado por un fabuloso Jeremy Irons—.

Lindelof agarra los temas de Moore —el fracaso, el peligro mundial, la bajeza de los superhéroes— y los coloca en un nuevo espacio donde hay algo que se está construyendo y a punto de explotar.

Tanto la novela gráfica como la serie es el relato de una bomba a punto de explotar.

El éxito de la serie —con un 96% de aprobación en Rotten Tomatoes— tiene que ver con el tono que maneja y su aspecto coral: personajes que aparecen en el relato y que eventualmente deberán unirse, en una historia donde hay supremacistas blancos dedicados al terrorismo, millonarios con un plan, policías enmascarados, seres dementes, exsuperhéroes que quieren entender lo que está sucediendo y calamares gigantes.

Se trata de mirar atrás y de buscar algo que decir, que suene contemporáneo, que impacte.

Quizás con algo de autocrítica, Lindelof habla, en una entrevista en la revista Rolling Stone, de la nostalgia que existe como tema en este universo y, al mismo tiempo, reflexiona sobre sus implicaciones, especialmente con la problemática racial que toca la serie:

“Creo que la nostalgia es peligrosa. Es tóxica. No me quiero poner político, pero la idea de ‘Viajemos al pasado’, particularmente cuando cruzas la idea a través del constructo de raza y de inequidad racial en Estados Unidos, está mal. Yo veo maldad en las pinturas de Norman Rockwell y quería hablar de eso”.

 

Tolkien en formato de serie

Se presume que el personaje de Legolas aparecería en la serie de Amazon

Se presume que el personaje de Legolas aparecería en la serie de Amazon New Line Cinema

En noviembre de 2017, Amazon pagó USD 250 millones a los descendientes de Tolkien para hacer una serie y otros productos ambientados en el terreno que publicó el escritor británico a mediados del siglo XX.

La confianza de Amazon es tan fuerte que incluso antes de iniciar el rodaje de los dos primeros episodios de la primera temporada, la serie ha sido renovada para una segunda.

Esto, unido al hecho de que el proyecto tiene hasta el momento un presupuesto de USD835 millones de dólares —sin duda una locura para cualquier estándar—, no hace sino pensar en una apuesta mayor.

O en locura.

No hay todavía un elenco definido —excepto por los anuncios de que Markella Kavanagh y Will Poulter tendrán roles estelares—. Se sabe que se usará a Nueva Zelanda como lugar de rodaje —como sucedió con las películas que hiciera Peter Jackson hace casi 20 años— y que está ambientada en la llamada Segunda Era, unos 3.500 años antes de lo que sucede en la historia conocida.

La filmación empezará en los primeros meses de 2020 y se presume que con el anuncio de Amazon se grabarán las dos primeras temporadas al mismo tiempo. JD Payne y Patrick McKay serán el equipo creativo detrás del proyecto.

 

Una historia clásica que podría volver

Se trata de una precuela de Chinatown. Sí, la película de 1974 que dirigiera Roman Polanski, protagonizada por Jack Nicholson y Faye Dunaway, tendrá vida nuevamente. El proyecto está en marcha, con el sello de Netflix.

El anuncio que se hiciera público este 18 de noviembre a través de la revista Variety tomó por sorpresa a fanáticos del cine, sobre todo, por dos nombres asociados al proyecto: el de David Fincher —como director y productor ejecutivo— y el de Robert Towne —como guionista—.

Towne es una leyenda en Hollywood y en el mundo del cine. Tiene 84 años y continúa activo. Su guion de Chinatown es considerado uno de los mejores en la historia, en el que el investigador Jake Gittes es contratado para resolver un misterio que no será precisamente lo más importante a solucionar.

Por este trabajo, Towne ganó en 1975 un Premio Oscar a Mejor Guion Original.

Él está de vuelta para contar las historias anteriores de Jake Gittes, personaje que Jack Nicholson interpretara por dos ocasiones —en Chinatown y en The Two Jakes, en 1990—. Sin título definido y solo con un compromiso por parte de Netflix de hacer el piloto —para ver si el proyecto consigue luz verde— no hay fecha definida de estreno.

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