¿Cómo cumplir 100 años y no perecer en el intento?

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Autor:

Fátima Cárdenas

Actualizada:

6 May 2022 - 0:03

¿Cómo cumplir 100 años y no perecer en el intento?

Autor:

Fátima Cárdenas

Actualizada:

6 May 2022 - 9:35

Después de nacer en un sótano y tener como “padres” a los De Witt Wallace, la revista Reader’s Digest (en español, Selecciones) se convirtió en la pieza de engranaje del famoso estilo de vida americano.

Esta nota está basada en el artículo: Cien años de la revista más leída del mundo, de autoría de Paulina Gordillo Tejada, que se publicó en la revista Mundo Diners de Mayo 2022.

William De Witt Wallace (1889) era un sargento que peleó en la Primera Guerra Mundial y por eso tuvo heridas en la nariz, cuello, pulmón y abdomen. Su situación era tan grave que permaneció en un hospital francés. Y en ese trance, la escritura lo salvó del aburrimiento: leía artículos, los copiaba, tomaba notas…

Cuando estuvo de vuelta en Estados Unidos trabajó en la biblioteca de su natal St. Paul y continuó con su afición coleccionista.

Un buen día tomó los artículos que había recopilado, los imprimió e intentó convencer a varias editoriales de publicarlos. Su camino estuvo plagado de rechazos. A nadie le parecía una buena idea, excepto a su novia: Lila Acheson.

Años más tarde De Witt y Acheson se casaron y sustituyeron el “vivieron felices por siempre” por el “trabajaron juntos por siempre“.

Su sociedad quedó sellada bajo el nombre de The Reader’s Digest Association.

Empezó la expansión

Empezó la expansión

La primera edición internacional circuló en Reino Unido en 1938. Y en diciembre de 1949 apareció en Nueva York la versión en español.

Cuba fue el siguiente destino. Ahí se estableció una sede para editar y distribuir  Selecciones al resto de Iberoamérica. Tal fue la acogida de la revista, que luego se imprimió otra versión  en Argentina, para Sudamérica.

 

¿Periodismo blando?

Wallace concibió la revista como un medio imparcial; inclusive algunos la llamaban “periodismo blando”. Sin embargo, la revista mostraba excesivamente la posición conservadora de sus fundadores. Y por eso fue duramente criticada.

Inicialmente, la revista simpatizaba con la Revolución rusa juzgándola como un movimiento válido contra la sociedad europea aristocrática y antidemocrática, escribió la periodista Joanne Sharp, en un artículo para la CNN

Por un lado, era conocida como un medio anticomunista y en otros círculos la llamaban “Pasquín gubernamental”. Pero más allá de estas polarizaciones, la revista se encargó de transmitir los valores del american way of life (el estilo de vida estadounidense).

Lo hizo a través de una mezcla de lineamientos políticos con consejos sobre salud y otros temas “light”.

Durante los años de la Guerra Fría, la revista se convirtió en fútbol político. Wallace había dejado que la CIA y el FBI la utilizaran a su antojo.

Peter Canning en su libro Soñadores americanos: los Wallace y Reader’s Digest, una historia desde dentro.

La caída

Selecciones planteaba una felicidad que obedecía a los cánones de gente “culta y pudiente”. Pero un buen día, esa felicidad explotó en muchos pedazos. La revista que alcanzó la cumbre en los 60 caía víctima de los movimientos contracultura.

A inicios de los ochenta el final parecía trazado. Los fundadores murieron sin dejar herederos. El multimillonario Laurence Rockefeller puso sus manos en la revista y anuló su prestigio.

Y como si esto fuera poco, la disolución de la URSS, en 1989, dejó a Selecciones sin un blanco de ataque.

Desde 2013 se publica como parte del conglomerado editorial Trusted Media Brands, con un enfoque renovado y meramente digital.

Sus propias curiosidades

Sus propias curiosidades

Esta revista marcó hitos en cuanto a tiraje: hubo ediciones con 30 millones de ejemplares.

También lideró temas polémicos en el periodismo: fue el primer medio masivo en advertir los peligros del cigarrillo para la salud.  Lo hizo con una serie de artículos titulados: “Cáncer en una cajetilla”.

Su lucha antitabaco se extendió durante veinte años.  De hecho,  según la web oficial de la revista, fue decisiva para que, en 1971, Estados Unidos prohibiera la publicidad de tabaco en radio y televisión.

La serie Mad Men (2007) ficcionó esta controversia en su primer episodio “El humo ciega tus ojos”.

Lea el artículo original aquí.

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