Esta es la historia detrás del cero

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Autor:

Fátima Cárdenas

Actualizada:

1 Jul 2022 - 0:03

Esta es la historia detrás del cero

Autor:

Fátima Cárdenas

Actualizada:

1 Jul 2022 - 0:03

El cero, tal y como lo conocemos ahora, surgió luego de miles de años de ensayos y errores. Su existencia fue un auténtico ‘big bang’ de la inteligencia humana.

Esta nota está basada en el artículo El cero: el big bang de la inteligencia humana, de Paulina Gordillo, publicado en la revista Mundo Diners de julio de 2022.

¿Por qué fue tan difícil llegar a este número que es la pieza clave de las matemáticas? El hallazgo del cero requirió tiempo e imaginación. Además, introducirlo en el actual sistema de numeración fue una proeza intelectual que abrió la puerta a todas las ciencias.

Pero antes de que esto sucediera, las civilizaciones antiguas ya empleaban una palabra, un símbolo o un espacio vacío para representar la nada en sus cuentas o mediciones.

Sin embargo, muy pocas advirtieron que esa nada podría ser:

  • Un marcador de posición
  • La representación del valor nulo
  • El intermediario entre los números positivos y negativos
  • La simbolización del infinito.

Encontrarle todos estos roles al cero no fue tarea sencilla. El marroquí Georges Ifrah, en su investigación titulada “Historia universal de las cifras”, cuenta que primero fue necesario descubrir el principio de posición.

Esto quiere decir que cada número adquiere un valor según el lugar que ocupa. Por ejemplo, en el número 505, cinco cumple dos funciones por su posición: de centena y de unidad.

Estos pueblos sí lo conocían

Alrededor de 2000 años a.C., los babilonios idearon un sistema posicional de base 60, con un uso primitivo del cero. Dicho número era representado con un espacio vacío y luego fue un símbolo, cuya función era rellenar espacios.

Esta es considerada la primera representación simbólica del cero en la cultura humana.

Los chinos, en el siglo IV d. C., los chinos usaron el suan zi, que era una adaptaron el sistema de los babilonios a otro de base decimal.

En esta sucesión de descubrimientos, los mayas también hicieron su aporte con un mecanismo muy original que daba un uso muy avanzado al cero.

Ellos desarrollaron un sistema posicional con base 20. Su cero era representado como un hombre, una concha o una flor. Corrían los 900 d.C.

Y no podían faltar los incas que inventaron los kipu. Se trataba de un ingenioso sistema de cuerdas y nudos de registro de cuentas con base decimal.

Tenían un concepto tangible del cero y lo representaban como un espacio de cuerda sin nudos, al que llamaron quilla, igual que la luna.

La civilización india fue la gran triunfadora

Los indios eran apasionados de los números infinitos. Por ello desarrollaron un sistema numérico decimal en el que cada una de las diez figuras que lo conformaban cumplían con el principio de posición y tenían un símbolo propio.

Pero la revolución absoluta llegó cuando incluyeron un cero completamente operativo que expresaba el significado del “valor nulo”.

Antes de esto, el cero tenía como función llenar los espacios faltantes entre un número y otro.

Un lunes de sgosto

Un lunes de sgosto

El primer registro escrito del número cero apareció en el Lokavibhâga (Las partes del universo). Era un tratado de cosmología, cuya fecha precisa de publicación correspondía al lunes, 25 de agosto del 458 d. C. de nuestro calendario.

En este documento, el cero aparecía con el nombre en sánscrito de sunya que, además de vacío o espacio, significaba lo no creado, el no ser, lo impensado. Se usó para describir la posición de los planetas.

Lea la nota original aquí.

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