Los ‘sensitivity readers’ revisan prejuicios en los libros

El Chat

Autor:

Fátima Cárdenas

Actualizada:

18 Nov 2022 - 5:22

Imagen referencial de una lectora frente a un texto digital. - Foto: Archivo

Los ‘sensitivity readers’ revisan prejuicios en los libros

Autor:

Fátima Cárdenas

Actualizada:

18 Nov 2022 - 5:22

Los ‘sensitivity readers’ sugieren a los autores de obras literarias o cinematográficas que eviten estereotipos o contenidos ofensivos. Estados Unidos y Reino Unido son la meca de estos profesionales.

Esta nota está basada en el artículo “Los sensitivity readers, revisores de los prejuicios en los textos”, de Alessandro Leone, Brújula Global, publicado en la revista Mundo Diners.

En 2013, Keira Drake sacó a la venta su primera obra, ”The Continent”. Se trataba de una novela de ciencia ficción para jóvenes, que reflexionaba sobre qué habría sucedido si una persona blanca como ella hubiera estado en medio de los bombardeos de Irak.

Pero, la crítica a la ópera prima de Drake fue fulminante. De hecho, la primera en encender las redes fue la escritora afroamericana, Justina Ireland. Ella calificó el relato de Drake como “un cubo de basura racista“.

Y hubo otros comentarios negativos que acusaban a la autora de haber escrito desde una perspectiva colonizadora y estereotipada.

Además, le reprocharon que la tribu, a la que llamó Topi en su novela, se parecía a una versión racista de nativos-americanos, los hopi.  Drake no pudo explicar, por qué no notó esa similitud.

No obstante, dijo que sus personajes se inspiraban en los “Uruk-hai”, de J. R. R. Tolkien, criaturas mitad hombre y mitad ogro.

¡Al rescate!

Fue tal el revuelo que la escritora y su editorial, Harlequin, decidieron reescribir “The Continent”. Para ello usaron los servicios de un ‘sensitivity reader’.

Estos profesionales, llamados también ’expert reader’ o ‘authenticity reader’, revisan textos cuyos personajes están lejanos de la experiencia de vida de los autores. 

Al final, los  ’sensitivity reader’ son cazadores de errores, inexactitudes, prejuicios y sesgos. 

Se trata de lectores cuyo trabajo es sugerir al autor formas para abordar las historias, de tal manera que no caigan en expresiones ofensivas o inexactas. Obviamente, hacen todo este trabajo mientras preservan la integridad de la obra. 

Por consiguiente, cada  ’sensitivity reader’ ofrece un paquete de conocimientos o competencias, que van desde la pertenencia a una cultura, etnia o religión hasta haber pasado por situaciones traumáticas, como una violación.

Pura experiencia vital

Nathaniel Glanzman es un ‘sensitivity reader’ que brinda su experiencia como persona autista, bipolar, hombre transgénero, asiático-americano, paciente de un hospital psiquiátrico, entre otros.

Hace dos años dejó su puesto como profesor de inglés, un trabajo que le gustaba, pero también le causaba mucha presión.

Por lo tanto, lo que antes él veía como sus vulnerabilidades ahora son, paradójicamente, elementos esenciales para su trabajo.

“Renunciar como profesor destruyó mi autoestima. Pero, de repente, te encuentras en un sector donde conoces todo, sabes lo que estás haciendo”.

Nathaniel Glanzman

Al igual que él, muchos trabajan como independientes para grandes editoriales. En el caso de Glanzman, colabora con Harper Collins y Penguin Random House, que en su sitio web recomiendan también la base de datos  ‘Writing in the Margins’.

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