El reto empresarial de Gerardo Mejía no fue tan ‘Rico Suave’

En Exclusiva

Autor:

Juan Manuel Yépez

Actualizada:

3 Oct 2021 - 0:03

El artista ecuatoriano Gerardo Mejía habla sobre su café Rico y Suave y sus éxitos como empresario en Estados Unidos. - Foto: PRIMICIAS

El reto empresarial de Gerardo Mejía no fue tan ‘Rico Suave’

Autor:

Juan Manuel Yépez

Actualizada:

3 Oct 2021 - 0:03

El artista ecuatoriano Gerardo Mejía tuvo que enfrentar algunos contratiempos antes de lanzar su marca de café ‘Rico Suave’, que también se vende en la plataforma Amazon.

Dos palabras definieron el destino de Gerardo Mejía Aguilera: ‘Rico Suave’, un slogan con el que se lo conoce por todo el mundo gracias a ese pegajoso sencillo que fue parte de su álbum debut Mo’ ritmo, en 1991, y que se ubicó en los primeros lugares de la lista Billboard.

Gerardo, el fenómeno artístico guayaquileño de los 90, de pelo largo, pañoleta, pantalones rotos, botas vaqueras y chaqueta de cuero que cubría su torso desnudo, sedujo a estrellas como Madonna y se relacionó con figuras del cine de la talla de Sean Penn y Robert Duval, con quienes actuó en la película Colors, protagonizando a un pandillero latino.

De aquel joven atrevido, que actuó junto a Johnny Depp en la serie 21 Jump Street y marcó el ritmo en las discotecas estadounidenses, queda la picardía y creatividad para sacar provecho de los momentos difíciles. Esa ‘chispa guayaca’ que convierte las piedras en oro.

Tras una larga carrera como cantante y actor, el ‘Elvis latino’, como lo conocen en la industria musical, se convirtió al cristianismo y plasmó su amor por el café ecuatoriano en una línea de producto arábigo a la que bautizó con las palabras mágicas: ‘Rico Suave’.

“Rico Suave nace de un artista frustrado que estaba cansado de hacer el mismo papel como actor latino, drogadicto y el malo de la película”.

Gerardo Mejía.

Su papel como empresario comenzó en Qatar

Su idilio con el café nació en el barrio Orellana, en el centro de Guayaquil, donde vivía con sus padres Gerardo y Myrtha. Tenía 8 años cuando su tía Alejandrina Mejía de Tamayo lo llevaba a comprar el pan para luego comerlo con un “cafecito pasado”.

Lejos de la escena artística hollywoodense, e influenciado por la religión cristiana, Gerardo buscaba nuevos horizontes que lo unan a su añorado Ecuador.

La aventura como empresario cafetero comenzó en 2018 en Qatar, a donde viajó buscando financiamiento para su película sobre Fórmula 1, ‘Breakneck’, cuyo estreno está previsto para el próximo año.

Gerardo negocia la posibilidad de que el galés Anthony Hopkins integre el elenco.

En Qatar, Mejía, de 56 años, conoció a un grupo de empresarios ecuatorianos que buscaba hacer negocios en ese país. Entre ellos estaba el cafetalero Wilson González, a quien le pidió que le dijera el nombre de su producto para comprarlo.

Pero no tenía una marca definida y solo lo vendía al por mayor. Ahí nació la idea de crear un café que sea rico y a la vez suave, la variedad preferida de Gerardo.

Fueron muchos viajes a Ecuador desde Estados Unidos para encontrar el punto perfecto del café insignia del rapero ecuatoriano, hasta que lo logró a finales de 2019. En sus planes estaba lanzarlo en 2020, pero los problemas comenzaron a aparecer.

La marca ‘Rico Suave’, la que lo hizo famoso, había sido patentada por un empresario de bebidas energéticas que no tuvo éxito comercial y pedía USD 250.000 por el nombre.

Gerardo consiguió un abogado para negociar antes de ir a un juicio que lo podría tener al menos dos años en la corte. Así que el trato fue que Mejía usara la marca ‘Rico Suave Coffee’ por tres años más hasta recuperarla por completo.

Ahora tiene en mente patentar 16 productos más, como cafeteras, tazas, chocolates, gorras, camisetas, entre otros artículos.

Cuando pensaba que todo estaba listo para lanzar el café usando el éxito ‘Rico Suave’, apareció otro pendiente.

“Cuando firmas con una disquera, ellos se quedan con el máster de la canción. Cada vez que ponía mis comerciales con Rico Suave Coffee, me lo paraban… tenía que pagar, porque ellos son dueños del máster”, recuerda Gerardo.

“Entonces tuve que regrabar la canción, la tuve que rehacer antes del lanzamiento del café, que fue en octubre de 2020”.

Gerardo Mejía.

La pandemia mundial por coronavirus no iba a retrasar los planes de lanzar el café. Su primo y manager Fausto Zúñiga lo motivó para aprovechar un momento en el que las operaciones de muchas empresas estaban detenidas.

A finales de octubre de 2020 comenzaron con una agresiva publicidad en redes sociales y enviaron 48 cajas de café desde la planta, en el cantón Durán (Guayas), hasta New Jersey, donde estaban las bodegas que distribuirían el producto.

El gancho fue un policía de Ashland, Larry Pancake, quien asiste a la misma iglesia que Mejía. Él es el protagonista de un video en redes sociales en el que cual bebe un café con excelente aroma.

El oficial que lo acompaña en la patrulla le pregunta en inglés si es colombiano, pero él responde: “no, ecuatoriano”.

Las 2.304 fundas de café arábigo se agotaron en un mes y medio en los mercados de Nueva York, New Jersey y Connecticut. En 2021, la producción aumentó un 600% para satisfacer la demanda que se extendió a Arizona y Nebraska, parte de Los Ángeles y Florida.

El éxito fue tal que hasta la plataforma Amazon se fijó en él hace tres meses y ahora comercializa su producto.

Además, Gerardo tuvo la cortesía de enviar su café a figuras como Enrique Iglesias y Nicky Jam. El ecuatoriano fue quien llamó la atención de los ejecutivos de Interscope Label Executives para que escucharan a Iglesias en 1999, lo que permitió su incursión en el mercado anglosajón.

Aunque su café ya está en las principales cadenas de supermercados nacionales, su objetivo inmediato es incursionar en gigantes como Walmart, en Estados Unidos.

En la actualidad comparte su trabajo entre el café y como ejecutivo de United Masters, una distribuidora digital de música. “Me encargo del mercado latino, traigo artistas”, dice.

Una vida en Estados Unidos

Gerardo Mejía llegó a Estados Unidos cuando tenía 12 años. Su papá había conseguido un empleo como contador en una empresa de sus tíos en Los Ángeles, así que viajó a ese estado, donde estudió en la escuela Horace Mann.

Luego fue a la secundaria en Roosevelt y ganó un concurso de baile. “Ahí me hice popular y vi que esto era para mí, porque no era bueno para los deportes”, explica.

A los 16 años, sus referentes musicales eran Michael Jackson, Prince y Stevie Wonder.

A inicios de la década del 90, artistas como Mc Hammer y Vanilla Ice incursionaron en la música “y yo dije, no hay latinos en este momento, así que me lancé”, recuerda.

Su madre lo incentivó a actuar en público desde la escuela. “Los amigos de mi papá iban a la casa y me hacía bailar breakdance, así que no tenía vergüenza”, cuenta.

Así comenzó su carrera musical con Rico Suave, luego del cual llegaron éxitos como Ven Michu Michu, María Elisa y Derrumbe, que son muy demandados cuando aprovecha para cantarlos en sus visitas a Ecuador, como la del 1 de octubre de 2021 en el Centro de Convenciones de Guayaquil.

Pese al éxito logrado en Estados Unidos, donde vive con su esposa Kathy Eicher, una exreina de belleza que fue Miss West Virginia 1989, y sus tres hijas, Gerardo mantiene sus raíces a flor de piel, en cada encebollado que comparte con sus amigos y en cualquier esquina de Guayaquil, donde siguen bailando Rico y Suave.

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