Al aire libre
Bernardo Sevilla, un chasqui sobrehumano
Lourdes Hernández Vásconez

Lourdes Hernández Vásconez

Comunicadora, escritora y periodista. Corredora de maratón y ultramaratón. Autora del libro La Cinta Invisible, 5 Hábitos para Romperla.

Actualizada:

5 Feb 2021 - 19:00

Durante siete días seguidos, Bernardo Sevilla corrió por la Sierra ecuatoriana, siete ultramaratones de 100 kilómetros cada día. Descansaba con su equipo de abasto en pequeños hoteles en el camino, y salía de nuevo a correr a las 05:30. 

Con amigos corredores quisimos ir un trecho con él, pero estábamos en días laborables así que lo seguimos paso a paso por Instagram, como drones. 

Me quedó la intriga de por qué alguien se propone un desafío tan salvaje y cómo lo cumple.

O sea, correr tres Everest y medio, de 32.000 metros de desnivel acumulado, es sobrehumano. 

“Hace dos años empecé a soñar con recorrer el Camino del Inca“, dice Bernardo. “Me llamaba la atención emular a los chasquis, esos corredores de postas que llevaban mensajes desde Quito al Cuzco con una distancia de 12.000 kilómetros”. –añade.

“Poco a poco empecé a averiguar sobre la ruta, que lastimosamente no está tan conservada, por lo que resolví incluir otros caminos ancestrales”. 

Bernardo Sevilla es un atleta de resistencia, es conferencista y asesor de liderazgo de varias empresas. 

Según él, el liderazgo es el principio de todo, se aplica a que conocemos líderes en nuestra vida y, si somos líderes de nosotros mismos, podemos transformar la sociedad.

En su perfil de Instagram dice: Jesús siempre. 

Le pregunto, ¿qué es Jesús para ti?

“Es el principio y el fin de muchas cosas, cada momento del día se lo ofrezco a él y le pido que me acompañe y me guíe en lo que hago. Parte importante del desafío 7 7 700 Chasqui Challenge, además de mi trabajo físico y mental, fue ir de la mano de Jesús. 

Recorrió seis provincias, desde Pichincha a Cañar. “Yo conocía un 10% de esta ruta llena de paisajes espectaculares. Salimos de la verdadera mitad del mundo que es en Guachalá y llegamos a Ingapirca”. 

¿Qué etapa te gustó más? Le pregunto. 

“Uno de los lugares más bonitos fue el del río Guasunto hasta Achupallas. Son trechos de paso de montaña del Camino del Inca, largo pero hermoso”.

“La etapa más dura fue la de Angamarca, quizá porque estaba en la mitad del desafío. Fueron 105 kilómetros de mucha altura y una geografía muy similar. A ratos sentía que el paisaje no cambiaba, que no avanzaba. Mentalmente fue muy duro”, narra.

“La etapa más dura fue la de Angamarca, quizá porque estaba en la mitad del desafío”.

“La particularidad de Ecuador y que no encuentras en el mundo, sino acaso en los Himalayas, en la famosa Everest Trail, es que hay etapas largas sobre 3.500 metros de altura”. 

Lo increíble fue que Bernardo terminó la prueba con cero lesiones. Según él, la preparación física y sobre todo, la mental, fueron fundamentales para la prueba. 

¿Cuál fue el detonante para arrancar?

“2020 fue un año sui generis para todos. Yo estaba clasificado al Mont Blanc. Hice el trabajo, estaba listo para ir y con la pandemia todo cambió. Un día subiendo al Pasochoa con Tami tuve un momento de lucidez. De esos en que ves”, enfatiza. 

“Dije: esta es la prueba, este es el proyecto que yo tengo. Y este es el año”. 

Estas palabras de Bernardo me emocionan. Es que cuando uno ve ese camino iluminado, lo identifica y lo empaqueta, todo fluye a la perfección. 

Los auspiciantes se enamoraron del proyecto y el público acogió la idea. Los fondos se destinaron a Fundación Triada.

Una frase que me mueve de Bernardo es “jamás te permitas tener bajas expectativas sobre lo que eres capaz de crear y lograr”. Estamos a principios de año, es momento de dejar de juzgarnos y decir: ¡algo nuevo y trascendental tengo que hacer!

Según él, hay que crear líderes para que la gente tenga un modelo y busque cambiar. Entonces diga: dejo mi piloto automático y logro mi máximo potencial.

 “La ventaja del crecimiento personal es que nunca para –dice Bernardo- No importa la edad que tengas, si es intencional, nunca va a parar”. 

“Yo tuve este momento de lucidez en la montaña. Era completo: apoyo al turismo de Ecuador, establecer un récord épico para el país y demostrar que los ecuatorianos podemos hacer cosas extraordinarias. Este reto lo dediqué a la gente de Ecuador”, concluye

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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