Con Criterio Liberal
Richard Carapaz comiéndose un banano: el triunfo de Ecuador
Luis Espinosa Goded

Luis Espinosa Goded

Luis Espinosa Goded es profesor de economía. De ideas liberales, con vocación por enseñar y conocer.

Actualizada:

21 Sep 2020 - 19:00

Richard Carapaz no ha ganado el tour de Francia de 2020. Ni siquiera ha estado en el podio. Richard Carapaz no ha ganado el maillot de la montaña. Carapaz perdió 27 minutos y 38 segundos en la etapa 15 del Tour de Francia -ese Grand Colombier de infausta memoria- y con él todas sus opciones a la general.

Richard Carapaz no ganó ninguna etapa del Tour de Francia de 2020. Ni la 16, ni la 17 ni la 18. Richard Carapaz es un gran campeón y todo un orgullo para Ecuador.

Y lo es, pues ha demostrado tesón, garra, ambición y constancia. Cualidades ejemplares dignas de ser emuladas por generaciones.

De familia humilde, optó por el ciclismo, un deporte minoritario en el que él destacaba, y luchando por su ambición, tuvo que emigrar para prosperar, como tantos ecuatorianos. 

No hay deporte más sacrificado que el ciclismo, en el que cada etapa es poner al límite la resistencia humana, y al día siguiente vuelve a haber una etapa igual de dura.

Carapaz ha llegado a estar en la élite mundial del sufrimiento sobre las dos ruedas. El sacrificio que lleva a la cumbre, a la gloria.

En este tour de Francia iba como gregario, su función era trabajar en equipo para ayudar al líder. En la etapa 15 les fue muy mal, perdiendo sus opciones. A pesar de las críticas y los comentarios -las insidias siempre están ahí-, eso no le hundió, en la etapa 16 estuvo valiente y sobresaliente. Llegó segundo.

En la etapa 17 volvió a ser de los más combativos, y aunque soñamos con su triunfo, no pudo ser. Y en la etapa 18, cumpliendo una heroicidad, volvió a destacar. Y nos regaló una imagen que es una lección: cedió la victoria -que no el triunfo- en la línea de meta a su compañero de equipo.

Gesto que cobra aún más significado si sabemos que su líder se había retirado. Algo que puede ser otra gran enseñanza para Ecuador, donde demasiado a menudo los líderes desaparecen. Carapaz siguió luchando con tenacidad ejemplar en su tarea.

Poco antes de su ascenso a la gloria en Le Roche sur Foron las cámaras enfocaron a Richard Carapaz comiéndose un plátano de avituallamiento sobre la bicicleta.

Creo que ese momento inmortalizado por las cámaras debe ser utilizado como la imagen exterior de Ecuador y para levantar la moral interior. El banano es uno de los principales productos de exportación del país, una muestra de lo que se puede hacer bien y que el resto del mundo quiere y disfruta, y está dispuesto a pagar por ello enriqueciendo al Ecuador.

Y Carapaz es un modelo de las mejores virtudes en un deportista, un modelo de lo que pueden hacer los ecuatorianos.

Gracias Richard, gracias campeón.

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