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Fernanda Vásconez: Ñañas abrió espacio a otros clubes femeninos en el fútbol masculino
Lourdes Hernández Vásconez

Lourdes Hernández Vásconez

Comunicadora, escritora y periodista. Corredora de maratón y ultramaratón. Autora del libro La Cinta Invisible, 5 Hábitos para Romperla.

Actualizada:

8 Oct 2021 - 19:00

Desde el avión, la capitana de Club Ñañas me contesta a las preguntas que tengo represadas por meses cuando la vi por primera vez en Instagram de PRIMICIAS.

Fernanda Vásconez empujaba a que se jugara el campeonato nacional 2020: “Hay que mantener la calma, plantearse fuerte ante esta crisis”, decía refiriéndose a la pandemia.

¿Cómo nació Ñañas, quién es Fer Vásconez?

“Me gustaba la gimnasia rítmica y era la única mujer de la selección de bicicross de Pichincha”, dice ella. “Un día estaba en el gimnasio y vi al equipo de fútbol femenino entrar al coliseo. Jugaban un partido y les veo anotar un gol y veo cómo festejan juntas; ahí fue el momento en que dije, me cambio al fútbol”.

“En gimnasia rítmica igual que en bicicross básicamente estás tú sola y compites con los que entrenas todos los días. Quería ese festejo grupal, estar juntas en grupo”.

Una sola imagen puede impactarte tanto que te lleva a dar un giro de 180 grados en tu vida. Así es el deporte, una inspiración total.

“La verdad siempre hacía deporte y jugaba fútbol en los recreos” dice Fer. “Me atraía el no saber qué esperar en un partido, tener que solucionar problemas. Me gustaba ese reto, esa espontaneidad”.

“En la gimnasia tenía una rutina y había que hacerla a la perfección. Una vez se me ocurrió cambiar una parte durante una competencia. La entrenadora casi me mata, me habló furiosa: ‘es la última vez que haces eso porque botas al suelo nuestro trabajo, el tuyo y el mío’. Por suerte esa vez gané”.

Ñañas fue vicecampeón entre 17 planteles femeninos en el 2020. Es un equipo fuerte y profesional y se enfrenta a equipos que tienen respaldo de clubes como Nacional, Liga, Independiente.

“El fútbol femenino no empieza con los clubes de fútbol masculino”, me informa Fer. “Nosotros existíamos en el campeonato nacional desde 2013. La Superliga inicia en 2019 e ingresan los clubes masculinos”.

En Twitter leo historias que rodean al Club Ñañas:

Karen Páez está nominada en los premios Fémina Fútbol, como goleadora. Fer Vásconez está liderando la Escuela de Relatoras para transmitir partidos de fútbol. La defensa Dayana Díaz, estuvo por retirarse a trabajar y estudiar cuando nació su hija Aylín, pero se quedó y está retomando su sueño.

“Te cuento que nosotros tuvimos la opción de unirnos a un club de fútbol masculino, pero nuestra misión es empoderar a la mujer. No queremos terminar siendo una categoría más y muy por debajo de las masculinas”.

Para Ñañas, ponerse de igual a igual es imposible por los fondos y estructura administrativa que tienen esos clubes. Por ser plantel netamente femenino, les toca desde cero. Pero cuentan con el apoyo del público.

“La gente se identifica con nosotros porque nos enfrentamos a gigantes del fútbol, ven nuestra lucha. Y aquí estamos, ganamos y el trabajo que hacemos se ve reflejado en la cancha”, enfatiza Fer.

“La primera vez que llegué a la Selección, encontré las diferencias abismales que había en el fútbol ecuatoriano. Qué decepción notar la limitación que teníamos ahí las mujeres. Ver ese abismo me hizo pensar que no había posibilidad de ser futbolista profesional, que ese sueño no podía darse en Ecuador”.

“El fútbol era una pasión que yo tenía, pero pensé que se iba a acabar al salir de la Universidad. Estudiaba ingeniería industrial y estuve a ‘nada’ de graduarme, pero tuve la oportunidad de empezar con Ñañas y arranqué de cero en Marketing”.

“Fue la mejor decisión que tomé”.

La camiseta rosada de Ñañas dice “Decide por ti, que el cáncer no te gane el partido”. Es una campaña para la prevención y diagnóstico oportuno del cáncer de mama y de cuello uterino.

Uno de los retos más grandes fue competir en la Superliga Femenina que inició la Federación Ecuatoriana de Fútbol, la cual decidió que solo pueden competir los equipos con clubes de fútbol masculino. La razón: “los estatutos no permiten que un club femenino sea afiliado a la Federación” y crean los planteles femeninos para ese evento.

“Ñañas, que éramos vicecampeonas del país y campeonas del campeonato de clausura, no podíamos jugar en la Superliga femenina por ser un club femenino”, dice Fer y su narración es para sorprender a cualquiera: Que persistan estas barreras machistas en la actualidad.

“Fui a la Asamblea Nacional y con el apoyo del entonces asambleísta Sebastián Palacios, hoy Ministro de Deportes, sacamos el Día Nacional del Fútbol Femenino y una ley que obliga a toda institución pública o privada a dar equidad de oportunidad a la mujer dentro del deporte”.

“Fuimos el primer equipo de fútbol femenino en ser afiliado a la Federación y abrimos el espacio a otros equipos netamente femeninos a participar en la Superliga”.

Nañas está entre los dos mejores equipos del Ecuador, ganando a clubes con años de historia. Y sus fanáticos crecen como la espuma.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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No estoy negando que haya delincuencia. Estoy negando que las medidas tomadas puedan combatirla, pues ese no es su objetivo.

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