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Greta Thunberg, los ambientalistas y el Presidente Lasso
Lourdes Hernández Vásconez

Lourdes Hernández Vásconez

Comunicadora, escritora y periodista. Corredora de maratón y ultramaratón. Autora del libro La Cinta Invisible, 5 Hábitos para Romperla.

Actualizada:

16 Abr 2021 - 19:00

A los 16 años, Greta Thunberg empezó a faltar a clase los viernes para plantarse, ella sola, con un rótulo frente al Parlamento sueco, exigiendo acciones para frenar el cambio climático.

Lleva ya 139 días viernes protestando.

Desde el principio la seguí porque me impactó su sencilla y casi imperceptible manera de decir que el planeta no da más y que, para ella no tiene sentido estudiar si en 10 años tendrá que dedicarse a sobrevivir a los desastres naturales.

¡Estamos en emergencia! ¡Nuestra casa está ardiendo! Dice la activista adolescente que tiene Asperger, una forma de autismo. Desde 2019, imitan su plantón pacífico millones de jóvenes en más de 100 países, incluido Ecuador, con su movimiento #Fridays4Future (viernes por el clima).

Greta se ha presentado ante varios parlamentos y ante la Unión Europea. Ha visitado al Papa Francisco, a Barack Obama, y a otros líderes mundiales. Está entre las 100 personas más influyentes del mundo y fue nominada al Premio Nobel de la Paz. En el 2021 arrancó la misión ‘Un año para cambiar el mundo’, que propone regenerar la tierra.

Ya hay terrenos baldíos en ciudades, que se han convertido en micro bosques nativos.

Su pedido es la reducción inmediata de las emisiones de gases invernadero. Sin embargo, después de la cuarentena por el Covid 19, se vio que esa suspensión de emisiones no fue suficiente para parar los efectos del cambio climático.

Todos –la humanidad entera- debemos actuar. ¿Cómo? Elegir lo que comemos, vestimos y hacemos a diario para no dañar la naturaleza.

El presidente electo, Guillermo Lasso, se reconoce no ambientalista y entre sus diez prioridades de gobierno, anunciadas en Twitter, no incluye un tema ambiental. 

En su página web ofrece algunas acciones: reducir plásticos de un solo uso; sembrar árboles; no a la pesca indiscriminada en Galápagos y control de límites marinos. 

Para escribir este artículo pregunté a algunos jóvenes, que le piden al nuevo Presidente que para proteger la naturaleza haya:

  1. Separación de basura.
  2. Protección del Yasuní.
  3. Protección del agua.
  4. Protección de Galápagos.
  5. Normativa para fomentar el paso de turistas en bicicleta o a pie. 
  6. Normativa para la protección del Ilaló.
  7. Proteger las quebradas y los cinturones de paso de las especies silvestres.
  8. Normativa para dar prioridad a las bicicletas en las ciudades.

Es urgente el tratamiento de las aguas servidas en todo el país, dice Agustín Darquea, y la gestión adecuada de los desechos. 

Yo digo que hay que dar un giro valiente hacia la sostenibilidad en Ecuador.

Agustín Darquea

María Fernanda Burneo coincide con Tarsicio Granizo y Luis Suárez, en que se debe fortalecer el Ministerio de Ambiente y la conservación como eje transversal de la política del Estado.

En un reportaje de El Universo, dicen que hablar de agricultura a gran escala es olvidar lo pactado con los ambientalistas. 

En efecto, ya no cabe esa industria que deforesta, pero sí ser más eficiente y sostenible por hectárea. 

Según el naturalista inglés, Sir David Attengorough, “el interés individual es cosa del pasado, el interés colectivo es hoy y hacia el futuro”. Según él, debemos “hacer cambios mayores a la forma en que vivimos”. 

María Fernanda añade que es urgente la educación ambiental, coordinada entre ministerios. 

Sin financiamiento, apoyo político y credibilidad, ¿qué respuesta puede haber de los actores relacionados? La población desorientada ¿por qué va a sacrificar su comodidad y a participar, si no hay una línea clara de acción?

En Instagram leo un post: en vez de buscar huevos de pascua fuimos a buscar basura en las calles. Y los hashtags: #NohayplanetaB #Nomáspromesasvacías

Afuera del Ministerio de Ambiente la jardinera rebosa de colillas, y el sitio de las bicicletas está vacío –comenta Lía Altamirano.

El Inepe, instituto ecuatoriano a cargo de niños de escasos recursos económicos, tiene un mega-huerto, una reserva, hacen compost, quitaron del bar los desechos plásticos. 

En el colegio Green School de Bali todas las materias se basan en la ecología, dice Lía. Para graduarse, los alumnos deberán sembrar 40 árboles nativos cada uno. 

En los supermercados y tiendas debería haber una caja preferencial para clientes que llevan bolsa de tela o canasta. Y no poner fundas para llevar a la caja las frutas y verduras.

Greta Thunberg y sus seguidores se mueven solo en tren, pues los aviones contaminan 30 veces más. Ella cruzó el Atlántico en un bote con paneles solares y se presentó en el Senado de Estados Unidos. 

¿La juventud se volvió loca o cuerda? 

La joven sueca está cambiando el mundo y aunque no todos la aprueban, tampoco pueden taparse los ojos. 

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