Una Habitación Propia

Mientras tú lloras en el supermercado

Maria Fernanda Ampuero

Maria Fernanda Ampuero

María Fernanda Ampuero, es una escritora y cronista guayaquileña, ha publicado los libros ‘Lo que aprendí en la peluquería’, ‘Permiso de residencia’ y ‘Pelea de gallos’.

Actualizada:

23 Jun 2022 - 19:02

El otro día leí tu tuit. Decías que habías llorado al ver el desabastecimiento del supermercado. Lágrimas cayeron de tus ojos ante la ausencia de tu docena de huevos, tu tomate, tu papa, tu col morada, tu naranjilla. 

No hay nada, te quebrabas en Twitter. 

Y sí, es verdad, la comida fresca está llegando muy poco a tu supermercado del norte de Guayaquil. 

¿Qué vas a desayunar si no hay huevitos para pocharlos? ¿Cómo te harán tu crema de zapallo? ¿Y el puré para la carne apanada? ¿Y tu ‘energy drink’ de zanahoria y jengibre? 

¿Es que nadie piensa en ti?

No, amigo, la verdad es que en este instante tus lágrimas por las frutillas no le importan a nadie.

No le importan al pueblo indígena que pide que se respeten los precios de sus productos (por los que cada día ganan menos, aunque cada día son más caros para el consumidor), que se controlen los precios de los combustibles, precios que determinan todo lo que vale lo demás, que mejoren sus condiciones de vida (sobre todo salud y educación), que su cultura, su lengua y su autodeterminación sean respetadas, que los territorios sagrados para el ecosistema y las fuentes de agua limpia para las poblaciones de la Amazonía y la Sierra no sean arrasados por la explotación minera y de hidrocarburos que Lasso pretende que sean ‘eficientes’, lo que quiere decir salvajes.

Tus pucheros tampoco me importan a mí, sinceramente, porque creo que mientras maldices al pueblo indígena porque mañana no tomarás tu licuado de espinaca, kale y mandarina, el pueblo indígena se está jugando -literalmente- la vida por la dignidad, el futuro y el respeto a su forma de subsistencia. 

No piden más. Pero tampoco menos. 

Lo pedirías tú a gritos y con fuego, amigo que lloras en el supermercado, si nada más por el desabastecimiento ya estás lleno de ira contra los manifestantes. 

Te acabas de dar cuenta, lacrimoso del súper, de que de esa gente a la que desprecias profundamente depende tu alimentación o, lo que es lo mismo, el país.

Pero no son nada más los indígenas, o los “indios de mierda”, como tú los llamas, llorón de la zona de verduras y frutas. El movimiento social que lleva días de paralización nacional está compuesto por muchísima gente de la que dependen nuestras vidas, muchísima gente que es parte de eso que los políticos llaman pomposamente “pueblo ecuatoriano”: los afrodescendientes, los movimientos feministas, los trabajadores autónomos, los comuneros, los estudiantes, los médicos y el personal sanitario, los artistas y un largo etcétera de gente que, otra vez, está poniendo el cuerpo por todas y por todas, incluso por ti, que derramas lágrimas ante las baldas vacías.

Esa gente se está jugando el pellejo frente a los toletazos y a los gases lacrimógenos de los policías y el ejército, a quienes el gobierno ha mandado a la calle a reprimir amparándose en el estado de excepción. Esa gente, que llora por gases y golpes y no por peras conferencia, es la gente que sostiene nuestro país con su sudor devaluado por décadas de semi esclavitud

¿Sabes lo que piden? ¿De verdad te has parado a leer las exigencias de los manifestantes? Me parece que si las hubieras leído con atención no estarías llorando por la parrillada de verduras para tu novia vegana, sino por un país tan de mierda que aplasta, oprime, censura, persigue, gasea, golpea y encarcela a quienes piden cosas tan básicas, tan del día a día, como trabajar por un sueldo digno, que no contaminen la Amazonía, uno de los pocos lugares todavía puros de este mundo apocalíptico de contaminación y tóxicos o que, yo qué sé, puedas tener analgésicos en un centro de salud. 

En lugar de escribir tuits sobre lo mucho que te duele que no haya puerro en el supermercado y de lo mucho que estás llorando porque qué sentido tiene la vida sin duraznos, te invito a que leas los pedidos de los manifestantes y así, quizás, podrás tú también exigir al Presidente que gobierne para todos y todas y no solamente para quien puede darse el lujo de ir al supermercado con la billetera llena. 

¿Cuáles son las exigencias de las organizaciones sociales en el Paro Nacional?

La jornada de protestas las convocó la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, Conaie, con un pliego de 10 propuestas para el gobierno de Guillermo Lasso. Varias de estas propuestas incluyen las exigencias de otras organizaciones sociales. El gobierno ha respondido a pocas de ellas, mientras que la mayoría sigue sin respuesta.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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