Columnista Invitado
Mitos bancarios en medio de la pandemia de Covid-19
Julio José Prado

Julio José Prado

PhD en Management con énfasis en Competitividad de Lancaster University Management School. Presidente Ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador. Profesor y director del área de Entorno Económico de IDE – Business School.

Actualizada:

9 May - 19:00

En las últimas semanas se han difundido opiniones incorrectas respecto a la situación de la banca privada en Ecuador. Casi todas tratando de generar temor en la ciudadanía con información descontextualizada o falsa. 

Ahora, con datos preliminares del desempeño de la banca a abril de 2020, y con la actualización de las cifras presentadas por el Banco Central del Ecuador (BCE), podemos aclarar varios puntos. 

A pesar de los rumores de salida de dinero, los datos preliminares del cierre de abril sostienen que hay una reducción de depósitos entre USD 70 millones y USD 100 millones, versus los USD 700 millones de marzo. Existe menos capacidad de ahorrar, sí, pero la confianza en la banca se mantiene estable.

Aseverar que las empresas están sacando su dinero fuera del país no tiene sustento. Según el BCE, de enero hasta abril, los giros privados netos al exterior (salida de divisas) fueron de USD 1.079 millones, esto refleja que el ingreso de recursos fue superior a la salida de los mismos.

Esta cifra es superior a la del mismo período de 2019 y 2018, cuando los egresos superaron a los ingresos, es decir, cuando el saldo fue negativo en USD 64 millones y USD 243 millones, respectivamente. Incluso, los giros netos del sector privado son 4,4 veces más altos que los de 2015, cuando vivimos la crisis del precio de petróleo.

Lo interesante es que el 70% de las salidas de divisas en este período han sido para pagar importaciones. Sólo el 30% son salidas de capital, para otros pagos o casos particulares, nada anormal.

También se ha dicho que los bancos no están apoyando a sus clientes. Este argumento no es válido cuando observamos que, tan sólo en la primera quincena de abril de 2020, se difirieron más de USD 1.285.000 operaciones de clientes, por un valor aproximado de USD 3.500 millones.

Más de 800 mil personas se acogieron al diferimiento de cuotas en créditos de consumo y más de 400 mil micro empresarios lo hicieron en el caso de microcréditos.

También es importante observar que la demanda de crédito está bajando mucho más que la oferta.

Según el BCE, la demanda de crédito del primer trimestre de 2020 cayó frente al cuarto trimestre de 2019 así:

  • Crédito productivo: -36%
  • Crédito de consumo: -35%
  • Crédito de vivienda: -20%
  • Micro: -37%

Sí, hay nuevos créditos, pero menos apetito, y es totalmente comprensible dada la incertidumbre de la coyuntura actual.

Y en medio de esta pandemia hay quienes aseguran que la banca está ganando más plata y es la única beneficiada en esta crisis, lo que tampoco es real.

Si bien es cierto, en este momento la banca ecuatoriana se encuentra sólida, solvente y líquida, no es inmune a la menor actividad económica. La utilidad neta de la banca, sólo en marzo cayó 29%. La rentabilidad (ROE) se redujo de 12% al 7,4% y estimamos que seguirá bajando.

Este es un año para estabilizar la banca y se calcula que más del 90% de las utilidades será destinado a generar más provisiones.

En suma, la banca está estable y a diferencia de lo que sucedió en 1999, es parte de la solución, no del problema. Algunas personas, ya sea por una agenda personal o política, buscan esparcir rumores falsos. Por ello, es muy importante atender a las fuentes oficiales y mantener la confianza en el sistema bancario. 

Sin duda, estamos sintiendo el fuerte shock del Covid-19, pero estamos listos para enfrentarlo con alta liquidez, altas provisiones, alta capitalización y, principalmente, un manejo técnico y profesional.

A diferencia del sector público, la banca sí cuidó la liquidez y aprendió la lección de las crisis del pasado. 

Noticias relacionadas