Con Criterio Liberal

Tarifas aéreas en Ecuador: El libre mercado ha vuelto a funcionar

Luis Espinosa Goded

Luis Espinosa Goded

Luis Espinosa Goded es profesor de economía. De ideas liberales, con vocación por enseñar y conocer.

Actualizada:

17 Ene 2022 - 19:00

El libre mercado, una vez más, ha vuelto a triunfar. Durante años hubo quejas y reclamos sobre las altas tarifas del mercado aéreo interno en Ecuador.

Anteriores gobiernos, con su miopía intervencionista, proponían ‘soluciones’, como una agencia que controlase los precios o una compañía aérea pública.

De hecho, cada vez el público reclamaba más intervención sobre el mercado aéreo interno, un mercado que contaba con tan solo tres operadores, uno de ellos la ineficiente empresa estatal TAME.

Muchos decían que era necesario una compañía aérea nacional. Se escudaban en la ‘soberanía.

La realidad es que justificaban el despilfarro para que quienes no viajaban en esos aviones y pagan impuestos permitiesen que quienes sí viajaban en esos aviones pagasen menos. Y aún así, perder más dinero del gobierno, de todos.

Bueno, pues apenas inmediatamente después de que el Presidente Lasso firmase los acuerdos de Cielos abiertos en diciembre del 2021 (que afectan a los vuelos internacionales, pero dan la señal de un mercado más seguro y competitivo), y unos meses después de que desapareciese TAME, el libre mercado está logrando solucionar los problemas causados por el intervencionismo.

Hay dos nuevas empresas que han entrado al mercado aéreo ecuatoriano y se anuncian tres más: Ecuatoriana Airlines, Galápagos Airways y Ecequator Airline; que se suman a Latam Ecuador y Avianca Ecuador.

Hasta siete empresas compitiendo en un mercado libre relativamente pequeño, que hace que luchen por bajar tarifas, diferenciar horarios, rutas, servicios.

Pero aún queda muchísimo por hacer.

Si busco un vuelo Quito-Bogotá para una semana en febrero 2022 me sale por USD 370 ida y vuelta. Google me informa de cuántas emisiones de CO2 emite cada vuelo, dato de nulo interés para mí.

Pero si hago la compra en la página de la aerolínea, esta me informa de que de esos USD 371; USD 180 son el costo que me cobra la aerolínea por el transporte, y USD 191 son ‘impuestos, tasas y cargos’.

Si busco un billete ida y vuelta Quito-Guayaquil me costaría USD 91 (un precio mucho más competitivo que hace unos años), de los cuales solo USD 56 son el “total de gastos del transporte aéreo” y USD 35 son el “total de impuestos, tasas y cargos”.

Si realmente se quiere mejorar el turismo y la conectividad y competencia de Ecuador, hay que comenzar por reducir estos absurdos sobre costos que impone el Estado.

El libre mercado funciona. Parece increíble que luego de tantos ejemplos todavía tengamos que seguir explicándolo a los ciudadanos.

Quizá porque es contra-intuitivo. Ante un problema como el de las tarifas altas de los vuelos Quito-Guayaquil, se reclama una ‘solución’, que suele ser la muy visible mano del gobierno.

Pero en realidad, casi todos los problemas se han solucionado gracias a la “mano invisible” del mercado.

Esto es, a empresas compitiendo para alcanzar su máximo beneficio, para lo que deben satisfacer a los clientes. Para ello deben innovar y bajar los precios.

Ojalá este éxito en el mercado aéreo permita que se reclame más libertad y competencia en otros mercados.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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