Realidad de niñas en Latinoamérica empeora, dice Plan International

Sociedad

Autor:

EFE

Actualizada:

11 Oct 2021 - 9:49

En Ecuador,el plan para combatir el embarazo adolescente contó con USD 11,5 millones en 2019. En 2020 el plan no tuvo recursos. - Foto: Cortesía

Realidad de niñas en Latinoamérica empeora, dice Plan International

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EFE

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11 Oct 2021 - 9:49

Las niñas son víctimas de violencia, de trata, de abuso sexual, que se da en las mismas familias, ante vista y paciencia de Estados que tienen poco interés en el tema.

La problemática de violencia de género, embarazos tempranos y matrimonios forzados que enfrentan las niñas de América Latina y el Caribe se perpetúa porque hay “una falta de interés en el tema de la niñez”, lo que alimenta la “impunidad”, alertó la directora regional de la ONG global Plan International, Débora Cóbar.

“Los niños y las niñas no votan y eso ha sido a veces una dificultad para posicionar estos problemas en las agendas políticas. Por eso no se prioriza, incluso, el conocer qué les está sucediendo en realidad“, dijo Cóbar, guatemalteca y médica de profesión, en una entrevista en el marco del Día Internacional de la Niña.

En América Latina y el Caribe los datos y la documentación sobre violencia, embarazos y matrimonios forzados, son insuficientes.

Esto impide visualizar con claridad su situación, diseñar proyectos y programas para protegerlas, y desvanece la posibilidad de un castigo para los agresores.

En la región “hay mucha impunidad cuando se dan violaciones, en general, de derechos humanos. La respuesta es bastante baja cuando se trata de mujeres, y no digamos ya (cuando se trata) de niños y niñas. Y esto lo hace aún más grave, porque si no hay consecuencias, es como dar mano libre” para que siga ocurriendo, afirmó Cóbar.

Faltan datos sobre niñas en la región

En este contexto, Plan International creó un Observatorio Regional y construyó el “Semáforo de Accesibilidad a datos”, que ha revelado “carencias importantes” en la materia.

Entre las deficiencias identificadas en la documentación oficial está “que no desagregan los datos por género, por edad. Hay mucha diferencia si una niña de 9 años da a luz o si una niña de 18 años da a luz. Es fundamental desagregar los datos”, dijo Cóbar.

Los datos oficiales “no están actualizados, vienen, por ejemplo, de 2017 o 2018, no sabemos cómo está la situación actual”, y los “indicadores que se utilizan en los países no son similares, lo que dificulta mucho a la hora de comparar adecuadamente”, agregó la directora de Plan.

El Semáforo de Accesibilidad reveló que, en el caso de embarazo adolescente, solo el 50,8% de la información está disponible al último año (2020), y 0% está desagregada a nivel de ciudad o municipio, “lo cual es muy preocupante”.

El tema de matrimonios y uniones forzadas, un 36,9% de la información está disponible al último año (2019), solo el 15,4% está desagregada por edades y 15,4% de la información está desagregada a nivel de ciudad o municipio.

Sobre la violencia de género, 51,6% de la información está disponible al año 2020, solo el 20% está desagregada por edades.

Pocos datos, menos acciones

En América Latina y el Caribe “cuando al final hemos logrado que se documenten el problema es la respuesta (…) los datos no sirven si no tenemos acciones“, aseguró Cóbar.

Cuando los agentes de poder, de cualquier ámbito, quieren “llamar la atención, ser amigables” hablan de la niñez, pero cuando hay que “implementar proyectos, programas que los protejan y que les den su lugar, ahí tenemos una deficiencia muy grande“, afirmó la directora de la ONG.

Es por ello que “hay mucho por hacer para brindar entornos protectores a las niñas para que no sean víctimas de violencia, de trata, de abuso sexual, que se da en las mismas familias“.

Especialmente, destacó Cóbar, “no hay que ver con normalidad que una niña esté embarazada. Eso tiene consecuencias devastadoras para el futuro de esas niñas, que van a seguir en entornos de abuso y violencia que tenemos ya que parar.

“¿Nos gustaría que alguna de nuestras hijas, nietas, sobrinas pasaran por algo así? ¿Estaríamos dispuestos a permitir que a nuestra hija de 9 años la abusaran sexualmente? Por supuesto que no.

Tenemos que ponernos en los zapatos de las niñas que están viviendo estas amenazas y debemos ser defensores, y debemos indignarnos, porque es lo correcto. No vamos a cambiar el mundo si no empezamos con la niñez”, afirmó la activista.

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