La pandemia marcó un quiebre en el sistema educativo

Cuatro años después de la posesión de Lenín Moreno, el sistema educativo ha dado un giro. El impacto de la pandemia del Covid-19 transformó la dinámica tradicional de interacción en las aulas entre estudiantes y profesores, a una educación marcada por la educación virtual, con todas las limitaciones que eso acarrea.


Propuestas del plan de Gobierno

De la mano del correísmo, el plan de gobierno de Lenín Moreno ofrecía en el área educativa mantener la gratuidad en todos los niveles educativos. Una promesa que cumplió.

Esta fueron otras de las promesas que llevaron a Moreno al poder:

Sin embargo, hubo ofrecimientos que no se cumplieron o que quedaron a medias. Por ejemplo, la cobertura universal en la educación básica y bachillerato. El régimen no pudo evitar que miles de estudiantes abandonen sus estudios a causa de la pandemia.


¿Cómo recibió el área?

Al asumir el mandato, el Ministerio de Educación mantenía su política de acceso universal y gratuito al sistema educativo.

Para 2017, esta cartera de Estado aseguraba que el 96,2% de los niños accedía a la educación básica y que el 72,2% de los estudiantes seguía hasta terminar el bachillerato.

El principal problema se concentraba en el acceso al sistema universitario público. El número de bachilleres que no lograba un cupo crecía cada año.

Desde 2012 los alumnos deben rendir un examen de acceso a la universidad y quienes obtienen un mayor puntaje, tienen mayores posibilidades de ingresar al sistema.

Una política que era parte de la llamada “meritocracia” que implementó el Gobierno de Rafael Correa. Y que en 2020 impidió que cerca de 100.000 estudiantes ingresen la universidad.

Estudiantes realizan un simulacro para rendir el examen de acceso a la universidad, el 20 de febrero de 2020.

Estudiantes realizan un simulacro para rendir el examen de acceso a la universidad, el 20 de febrero de 2020. Ineval

A los pocos días de llegar al poder, Moreno tuvo que afrontar los reclamos de los maestros jubilados, que exigían el pago de sus jubilaciones, cuyo monto sobrepasaba los USD 100 millones.

Con el paso del tiempo y ante la falta de acuerdos, los profesores optaron por realizar huelgas de hambre en las cercanías del Palacio de Carondelet y en los exteriores de la Asamblea Nacional.

Maestros jubilados mantienen la huelga de hambre en los exteriores de la Asamblea, el 29 de julio de 2019.

Maestros jubilados mantienen la huelga de hambre en los exteriores de la Asamblea, el 29 de julio de 2019. Jonathan Machado / Primicias


Top de acciones gubernamentales

  1. Reformas a la Ley de Educación Intercultural.
  2. Creación del sistema de educación abierta: en línea, virtual, y educación en casa.
  3. Reformas a la Ley de Educación Superior.
  4. Pago de pensiones a maestros jubilados por más de USD 250 millones.
  5. Creación de más de 5.000 puestos de trabajo para profesores, a través del programa “Quiero ser maestro”.
  6. Aumento del salario mínimo de profesores a USD 1.000.
  7. Implementación del bachillerato acelerado para personas que no terminaron la secundaria.
  8. Recorte de USD 98,2 millones al presupuesto de universidades y escuelas politécnicas.
  9. Reapertura de escuelas fiscales.


‘La catástrofe’

En los cuatro años del gobierno de Lenín Moreno, 191.290 niños han dejado de estudiar o, al menos, no se han matriculado en el siguiente año lectivo.

Según los datos del Ministerio de Educación, el número de estudiantes matriculados cayó de 4.506.067 en el período escolar 2017-2018 a 4.134.777 en el año lectivo 2020-2021.

El mayor abandono escolar coincide con el año de la pandemia, cuando 92.253 alumnos abandonaron las aulas.

Organismos como Unicef han identificado que la pobreza es el principal motivo por el que los niños se han visto forzados a dejar sus estudios, pues se dedican a trabajar para ayudar económicamente a sus familias.

Mientras que los padres de familia que han sufrido una reducción en sus ingresos han optado que sus hijos migren del sistema privado al público. Según el Ministerio de Educación, 41.023 estudiantes del régimen Costa-Galápagos tomaron esta opción para el año lectivo 2021-2022.

A la deserción escolar se suma el drama que viven los becarios nacionales y extranjeros que no reciben los desembolsos que constan en los contratos firmados con la Secretaría de Educación Superior (Senescyt).

Son más de 1.000 becarios que denuncian atrasos en la entrega del dinero. Muchos de ellos han tenido que utilizar sus ahorros o vender parte de sus artículos personales para sobrevivir.

Aunque el Gobierno ha pagado más de USD 9 millones, la Asociación de Becarios del Ecuador reclama que hay estudiantes que no reciben sus desembolsos desde inicios de 2020.

Según datos de la Senescyt, el presupuesto destinado a la entrega de becas sufrió una reducción continua en los cuatro años de gobierno. A excepción de 2018, cuando se registró un aumento.

Algo similar pasó con el número de becas. Durante el Gobierno de Moreno, el número de becarios se redujo.


Lo que hereda al nuevo gobierno

El próximo gobierno afrontará tres grandes desafíos en el área educativa. El primero tiene que ver con la creación de estrategias que eviten que la deserción escolar aumente.

En esta misma línea, el Ministerio de Educación deberá mantener la búsqueda de los más de 90.00 estudiantes que han abandonado sus estudios para que regresen a las aulas.

El segundo desafío consiste en asegurar recursos para aumentar la planta docente del sector público. Solo en el último año lectivo, 3.524 maestros dejaron de dar clases. Muchos de ellos se jubilaron y otros fueron desvinculados, tras la terminación de sus contratos ocasionales.

Un problema financiero que deberá asumir la nueva administración es el aumento de los salarios de los profesores. El 9 de marzo de abril de 2021, la Asamblea Nacional aprobó un incremento para todos los docentes. El salario mínimo pasará de USD 817 a USD 1.000 desde julio de 2021.

El actual ministro de Finanzas, Mauricio Pozo, sostiene que lo aprobado por el Legislativo le costará al Estado unos USD 3.000 millones anuales.

La única forma de financiar el aumento de los salarios, según Pozo, es el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 12% al 15%.

El tercer desafío, en cambio, está atado a una de las promesas de campaña: la eliminación del examen de acceso a la educación superior, cuya calificación equivale al 60% de la nota de postulación de los estudiantes. El otro 40% es la nota del examen de grado.

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