Expertos extranjeros evaluarán peligro aviario en aeropuerto de Guayaquil

Sociedad

Autor:

Teresa Menéndez

Actualizada:

26 Nov 2022 - 5:26

Un equipo de varias entidades analizó métodos de control aviario en el islote Palmar, en Guayaquil, el 17 de noviembre de 2022. - Foto: Ministerio de Ambiente

Expertos extranjeros evaluarán peligro aviario en aeropuerto de Guayaquil

Autor:

Teresa Menéndez

Actualizada:

26 Nov 2022 - 5:26

Según la DGAC, hay 50 reportes de notificaciones de impacto aviario en la terminal aérea. El último estudio identificó 48 especies de aves, pero los patillos tienen mayor presencia.

La presencia de varias especies de aves en los alrededores del Aeropuerto de Guayaquil no es nueva, y algunos informes advirtieron, desde 2009, del peligro aviario en las operaciones aéreas. Pero recién a mediados de noviembre de 2022 se conformó un comité regional.

Esto, luego del reporte de la aerolínea Equair de que dos de sus aeronaves sufrieron impactos de aves, el 10 de noviembre.

La integración de este comité regional, con autoridades aeronáuticas y de ambiente en sus distintos niveles de gobierno, consta en el Regulación Técnica de Aviación Civil (RDAC 153), cuya última edición se expidió en 2014.

“Las aves no generan un problema ambiental, sino un problema aeronáutico”, señaló a PRIMICIAS Isabel Tamariz, directora zonal 5 del Ministerio de Ambiente.

De allí que corresponde a las autoridades aeronáuticas definir medidas disuasivas y de control permanentes para evitar el riesgo aviario.

El documento, suscrito por la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), establece que “el operador de aeródromo debe formar un subcomité de peligro de la fauna“. Además, contar con un plan de medidas para evitar o disminuir la presencia de aves u otros animales.

También debe monitorear la presencia de fauna dentro del aeródromo y en sus alrededores, en una distancia de hasta 13 kilómetros.

El estudio de impacto ambiental del aeropuerto, que data de 2008, identificó 48 especies de aves. Los patillos son la especie que se aproximan en mayor cantidad”, explicó Tamariz.

Pero existen varios informes sobre las especies presentes. En un oficio del 13 de noviembre de 2022, Hernán Carrera, subdirector zonal del Litoral de Aviación Civil, dijo que en islote El Palmar se comprobó “una cantidad de aves nunca antes experimentada”.

Y que de las 50.000 que se comentaba, ese número se quedaba demasiado corto, según lo que se comprobó en una inspección previa. Carrera dirigió el documento a William Birkett, titular de la DGAC.

El islote se formó en la desembocadura del río Daule hacia el río Guayas. Debido a su sedimentación, las aves lo utilizan como sitio de descanso.

Luego de recorridos y reuniones, la Dirección de Aviación Civil reveló a PRIMICIAS que tomó contacto con Airports Council International (ACI World) para que dos expertos extranjeros en peligro aviario en aeropuertos, visiten Ecuador para realizar un diagnóstico de la situación.

Se trata de los dos técnicos canadienses que arribarán a Guayaquil el próximo 5 de diciembre, según confirmó Birkett este 1 de diciembre. En rueda de prensa, explicó que realizarán estudios durante cinco días para emitir un diagnóstico de la situación.

Los resultados de esa evaluación internacional se complementarán con la información que tiene el Aeropuerto y la Subdirección Zonal del Litoral de la DGAC, para elaborar la lista de medidas emergentes que revisará el comité.

50 notificaciones de impacto aviario

La DGAC también alertó a las autoridades del Ministerio del Ambiente, para que sus expertos levanten información respecto al área de influencia de las aves, sus hábitats, el tipo de alimento y la secuencia de sus migraciones, para identificar los peligros potenciales.

Y de eso no hay mucho. De hecho, las autoridades ambientales estudian dónde habitan las especies.

Según inspecciones recientes, los patillos vienen en grupos masivos desde el islote El Palmar, donde descansan, se alimentan y luego migran a cantones vecinos como Durán, Daule y Samborondón. En su tránsito, pasan por el Aeropuerto de Guayaquil.

“Son zonas de la Costa con humedales y ecosistemas en los que estas especies se desarrollan. Pero, a medida de que crece el urbanismo y rellenan las zonas, pierden el hábitat propio y se ven forzadas a migrar a otros sitios”, detalló la funcionaria ambiental.

No son los únicos, hay otras especies involucradas en la aeronáutica que podrían generar impacto aviario, según el Ministerio de Ambiente, como murciélagos, golondrinas, garzas y gallinazos.

Los comités de peligro aviario de la concesionaria Tagsa identificaron, además de los patillos, gaviotines, tórtolas, búhos y murciélagos.

“Ese es su espacio, estaban ahí antes de que se construyera el aeropuerto”, recalcó Tamariz.

Se presume que su presencia se debe a los parches de ecosistemas que existen alrededor de Guayaquil, como manglares y bosques secos.

Lo que preocupa a las autoridades aeronáuticas es que la presencia de las aves es cada vez más frecuente. En lo que va de 2022, Aviación Civil recibió 50 notificaciones de impacto aviario en el aeropuerto de Guayaquil, frente a los 28 de 2021.

Pero Tamariz recordó que la primera alerta similar surgió en octubre de 2010. En esa fecha, se ejecutaron medidas disuasivas y de control biológico para dispersar las aves, pero no se lo hizo de forma permanente.

Desde la Fundación Aeroportuaria de Guayaquil afirmaron que la concesionaria del Aeropuerto cumple con el control en el perímetro de su competencia. Utilizan sonidos y pirotecnia para dispersar a las aves.

En un comunicado instaron a las autoridades gubernamentales a trabajar en la parte que les corresponde.

Soluciones para evitar el riesgo

Cuando ocurrió el evento de 2010, sostuvo Tamariz, se colocó una malla para evitar la concentración de las aves en el islote El Palmar.

“El detalle con el tema de la malla actualmente es que la marea sube y cubre la zona donde se posan las aves. Tendríamos que colocar otro mecanismo para que no se afecte la malla o se mueva o colocarla con boyas”, explicó.

Pero esas son medidas a corto plazo.

“Más allá del tema del desplazamiento de las especies, los ríos Guayas, Daule y Babahoyo están muy sedimentados“, enfatizó.

Por ello, parte de la solución es el dragado del islote El Palmar para recuperar la navegabilidad del río Guayas y trabajar en la sedimentación.

También se debe verificar aguas arriba y en diferentes zonas cómo está la cuenca, sus márgenes y su vegetación para evitar nuevas sedimentaciones.

Todo esto va de la mano con las reforestaciones que realiza el Ministerio de Ambiente y los gobiernos autónomos. “El ministerio lo lidera, pero cada cantón debe trabajarlo”, dijo.

Otro frente que cubrir es el de las actividades industriales de descargas hacia el río, pues eso también provoca sedimentación y contaminación.

Desde la conformación del comité regional, las autoridades se reúnen semanalmente para definir acciones. Aunque ninguna de las especies identificadas está en peligro de extinción, el plan debe enfocarse en evitar el peligro aviario en las operaciones aéreas de Guayaquil.

Sin datos, no hay solución

Paolo Piedrahita, docente de Ornitología de la Facultad de Ciencias de la Vida, de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol), sostiene que los ciclos de embancamiento de tierra en los ríos del país son habituales.

Y son precisamente estos lugares los escogidos por las especies para desarrollar sus ciclos de tránsito, descanso y alimentación, ante la falta de áreas verdes en ciudades como Guayaquil.

Las aves acuáticas, como patos, garzas y cormoranes, salen de sus sitios de descanso, normalmente a primera hora del día, hacia lugares de alimentación en grupos de 200 especies y retornan en la tarde.

“Hay que conocer con rastreadores satelitales cómo son los movimientos de aves alrededor del aeropuerto para tener información clara”, dice Piedrahita.

Espantar a las aves con técnicas invasivas como la pirotecnia no es la solución a largo plazo, sostiene el experto, porque van a regresar por la cuenca de los ríos hacia zonas como la isla Santay, ubicada en el río Guayas.

Por lo que el dragado el islote El Palmar no resolvería el problema. “No existen datos para saber qué tipo de aves están usando el islote y por qué”, agrega.

Noticia publicada el 26 de noviembre de 2022, y actualizada el 1 de diciembre con la fecha confirmada de la llegada de los expertos internacionales.

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