Negocios con visión social, una palanca para sobrevivir en la crisis

Sociedad

Autor:

Karla Pesantes

Actualizada:

26 Sep 2020 - 0:03

Imagen referencial de cinco negocios con visión social en Ecuador y el mundo. - Foto: Collage Orfaith Rivera /PRIMICIAS

Negocios con visión social, una palanca para sobrevivir en la crisis

Autor:

Karla Pesantes

Actualizada:

26 Sep 2020 - 8:26

En Ecuador, 1 de cada 3 adultos han iniciado un emprendimiento en el último año, pero no todos tienen una visión social. Conozca varios ejemplos de negocios con un impacto positivo en el país y el mundo.

Si hay una enseñanza que ha dejado la pandemia es “cuán importante es ayudarnos entre todos”. Lo dice Nikolay Dentchev, profesor de innovación y emprendimiento de la Universidad Vrije de Bruselas.

Dentchev participó de un ciclo conferencias, organizado por la Escuela de Negocios ESPAE. Una de sus experticias es, concretamente, el emprendimiento social. ¿Qué son los negocios con vocación social?

El catedrático explica a PRIMICIAS que un emprendimiento social tiene una meta definida: solucionar problemas importantes de la sociedad como el hambre o la desigualdad, y también aspectos relacionados con el medio ambiente o derechos humanos.

Pero estos negocios se diferencian de una organización sin fines de lucro, porque “presentan un modelo de negocio sólido y genera ganancias”. Además, las utilidades no solo se redistribuyen entre los accionistas de la empresa, sino que también se invierten en la comunidad para generar mayor impacto.

“Hay esperanzas de que haya más negocios sociales, pero debemos ser realistas: no será el 100%, señala Dentchev.

En medio de la crisis económica, derivada de la pandemia de la Covid-19, estos negocios sociales han mostrado resiliencia y han seguido operando. Mientras que otras empresas han cambiado su vocación para apoyar causas propias de la emergencia sanitaria.

Emprender por necesidad 

En 2019, más de 1 de cada 3 adultos en Ecuador iniciaron un negocio. Esto equivale a 3,6 millones de ecuatorianos, según el Reporte Global Entrepreneurship Monitor (GEM) de la ESPAE.

Pero no todos estos negocios tienen vocación social, pese a que el país tiene una de las tasas de Actividad Emprendedora Temprana (TEA) más altas de la región. Se ubica en 36,2%, solo superada por Chile con 36,7%.

Como muestra el reporte, cuatro motivos tienen los ecuatorianos para iniciar un negocio. La primera es por necesidad y en cuarto lugar aparece la meta de hacer la diferencia o un propósito social.

En efecto, el profesor Dentchev expresa que persiste una mentalidad más empresarial que social. “A la gente nos interesa cómo sobrevivir y trabajar para eso, no todos estamos orientados para trabajar por la sociedad”, agrega.

Ejemplos en el país 

Hay emprendedores ecuatorianos que han seguido esa vocación social. A continuación, algunos ejemplos:

  • Pacari: el productor primero

    Carla Barboto y Santiago Peralta, fundadores de chocolates Pacari.  Cortesía Pacari

    Los chocolates de Pacari se encuentran en los estantes del Corte Inglés de España y otras tiendas de departamento en el mundo.  Pero exportar este chocolate fino a 42 países no ha sido el mayor éxito para Santiago Peralta, quien inició el negocio en 2012 junto a su esposa Carla Barboto. 

    La empresa ecuatoriana se caracteriza por trabajar con pequeños productores de cacao y bajo la modalidad de comercio justo. 

    También en la cadena de producción no se utilizan químicos ni fertilizantes, contribuyendo al medio ambiente.

    La más reciente iniciativa de la marca en favor de la sociedad es eliminar la cajas de cartón y vender chocolate al granel en sus tiendas. Esto lo hacen con mirar a reducir la generación de basura. 

  • Barras agroecológicas

    Wipala Snacks nació de una tesis universitaria y la meta inicial en 2015 era crear una barra energética con granos andinos y frutas tropicales. 

    De producir 6.000 barras mensuales, la empresa creada por Jaime Santillán, ha pasado a una capacidad de más de 100.000. También han llegado a supermercados de América Latina y Estados Unidos.

    Su valor agregado es el apoyo a la comunidad de influencia, desde donde obtienen la materia prima. Además, el empaque es ecológico.

    En agosto de 2020 y pese a la pandemia, la marca logró ingresar al mercado alemán. “Cinco años nos tomó llegar, pero llegamos. Definitivamente es un salto gigante”, dijo Santillán.

    Cambiemos al mundo con pequeñas decisiones diarias que aporten positivamente. ✨🌎🙌🏻

Iniciativas alrededor del mundo

El profesor Dentchev, de la Universidad Vrije de Bruselas, enumera dos emprendimientos sociales que, durante la emergencia mundial de Covid-19, han seguido operando y con un impacto positivo en países en vías de desarrollo.

  • Ratas en favor de los humanos

    Desde 1997, un ejército de ratas se dedica a desminar terrenos en seis países: Colombia, Cambodia, Angola, Mozambique, Vietnam y Tailandia.

    Esto es posible gracias a la empresa Apopo de origen belga y que nació como una organización científica. ¿Qué trabajo realizan? La compañía entrena ratas, que luego son llevadas a terrenos minados.

    Los roedores se encargan de desminar estos suelos, para que pueden ser usados con fines agrícolas. 

    El segundo proyecto en marcha de Apopo es usar las ratas para que detecten tuberculosis en personas, antes de que lleguen a los hospitales. Los científicos de la empresa han descubierto que los animales pueden olfatear la enfermedad a través de unas enzimas que emanan del cuerpo del paciente. 

  • Una segunda vida a las computadoras

    Imagen de uno de los proyectos educativos de la empresa Close the Gap, en Kenia, el 23 de marzo de 2020. Cortesía

    Una empresa privada invierte hasta USD 40 por computador para limpiar la información de los discos duros. Luego de esto, las compañías suelen desechar los equipos y pocos los someten a un proceso de reciclaje. 

    Es allí donde interviene Close de Gap, un negocio europeo que desde 2003 ha recolectado más de 1 millón de computadores. 

    La compañía se encarga de recoger y limpiar los dispositivos, y después les da una segunda vida. Los distribuye en proyectos educativos en Kenia y otros países africanos. 

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