196 niños con discapacidad viven en casas de acogida sin esperanzas de ser adoptados

Sociedad

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

3 Nov - 0:05

En el país hay 87 casas de acogida para niños. - Foto: cortesía MIES

196 niños con discapacidad viven en casas de acogida sin esperanzas de ser adoptados

Autor:

Jonathan Machado

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3 Nov - 0:05

El 8% del total de niños que están en las 87 instituciones de asistencia a menores presentan algún tipo de discapacidad. Muchos son abandonados por su padres en las puertas de los orfanatos.

Paola sufre de parálisis cerebral y multidiscapacidad. Sus padres la abandonaron en la puerta de un orfanato en Napo, meses después de su nacimiento.

Ella es una de los 196 niños con discapacidad que viven en las 87 casas de acogida en Ecuador. Estos centros albergan a un total de 2.431 niños, según el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

Los padres de Paola, al parecer, no contaban con los recursos económicos suficientes para cuidarla debido a sus problemas de salud. Por ello la entregaron a personas desconocidas.

La casa de acogida en Napo tampoco tenía los profesionales, equipos y experiencia para asistir a la pequeña.

Es por eso que se comunicaron con Camp Hope, un lugar en el que viven niños y jóvenes que han sido abandonados por sus padres debido a sus discapacidades.

Paola llegó a los 10 meses de edad. Ahora tiene 14 años. Durante este tiempo ha estado al cuidado diario de quienes trabajan en esta casa de acogida, ubicada en Quito.

Jaqueline Aldaz, presidenta de Camp Hope, dice que los niños con discapacidad son abandonados, generalmente, en las puertas de orfanatos o en hospitales.

“Cuando encontramos a los padres, dicen que no los cuidarán y que los abandonarán nuevamente. Incluso hay algunos que han señalado que es mejor que sus hijos mueran”,

Jaqueline Aldaz, Camp Hope

También reconoce que el cuidado de estos pequeños demanda paciencia y amor las 24 horas del día. “Algunos de ellos no pueden comunicar lo que necesitan, quieren o sienten”.

Paola, por ejemplo, se comunica únicamente con movimientos lentos de sus manos y algunos sonidos guturales.

La experiencia de los trabajadores de Camp Hope ha logrado identificar cada uno de esos sonidos o movimientos de Paola, para saber si ella quiere comer, dormir, ducharse o salir al patio a tomar sol.

Aldaz dice que en la casa de acogida viven niños recién nacidos hasta jóvenes de más de 20 años sin familia ni esperanzas de ser adoptados.

La adopción, una tarea casi imposible

En el país hay 67 familias que esperan adoptar a uno de los 224 niños que cuentan con la declaratoria de adoptabilidad.

El MIES indica que solo una familia ha mostrado interés por un niño con discapacidad.

Para la psicóloga Cristina Méndez, las familias que buscan adoptar se inclinan por niños de hasta los dos años y que no tengan enfermedades, especialmente por el factor económico.

Con esto concuerda Aldaz, de Camp Hope, quien dice que el presupuesto mensual que se destina a un niño con discapacidad alcanza los USD 4.000

“Medicinas, terapias y asistencia profesional privada son algunos de los costos más onerosos”, añade Aldaz.

Por ello es poco probable que un pequeño con discapacidad pueda ser parte de una familia y salir de una casa de acogida.

Desde 1996, año en el que Camp Home se fundó, solo han logrado concretar dos adopciones.

“Esas adopciones han sido realizadas por trabajadores de la misma fundación. Nunca hemos logrado un proceso de adopción en el que una familia ajena a la organización haya participado”, dice Aldaz.

Méndez también señala que el Estado debe generar políticas integrales de adopción para mejorar y facilitar los procesos, que al momento duran aproximadamente dos años.

Aldaz, por su parte, dice que si habría una cultura de adopción de niños con discapacidad en Ecuador, ellos no pasarían toda su vida en una casa de acogida.

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