Polémica entre Municipio de Quito y Ministerio de Ambiente por relleno sanitario

Sociedad

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

18 Nov 2020 - 0:05

Una de las piscinas del relleno sanitario El Inga, el 13 de febrero de 2020. - Foto: Primicias

Polémica entre Municipio de Quito y Ministerio de Ambiente por relleno sanitario

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

18 Nov 2020 - 0:05

La Emgirs asegura que el tratamiento que aplica a los lixiviados permite usarlos en actividades de riego. La autoridad ambiental dice que el proceso no cumple la normativa.

El Ministerio de Ambiente es categórico. El tratamiento de los líquidos que produce la basura (conocidos técnicamente como lixiviados) del relleno sanitario de Quito no cumple con la normativa ambiental vigente.

Esto significa que estos lixiviados no pueden ser descargados al río Inga y tampoco utilizados en actividades de riego.

Según la autoridad ambiental, en la inspección realizada el 10 de noviembre del 2020, se constató la construcción de dos nuevas piscinas de almacenamiento de lixiviados y que la empresa municipal no realiza un proceso adecuado de tratamiento.

Por esta razón, el Ministerio del Ambiente no ha aprobado la descarga de lixiviados ni tampoco que se los use en ningún tipo de actividad.

La gerenta de la Emgirs, María Gabriela Dávila, dice que la empresa ha tratado alrededor de 17.000 metros cúbicos de lixiviados de los 100.000 que están almacenados en las 11 piscinas del complejo.

Y agrega que los lixiviados cumplen con la normativa ambiental para que puedan ser utilizados en actividades de riego. “Estamos a la espera de la autorización del Ministerio de Ambiente (MAE)”.

Sin embargo, el MAE insiste en que los lixiviados se encuentran almacenados sin tratamiento. Es por eso que “no autorizará ningún tipo de descarga, mientras los lixiviados no cumplan con la normativa ambiental”.

Además, informa que no ha recibido ningún pedido de autorización por parte de la Emgirs para la descarga de los lixiviados.

Por el contrario, el MAE señala que el Plan de Acción que presentó la Emgirs para tratar estos líquidos “tuvo observaciones debido a la falta de documentación que sustente la efectividad de los procesos”.

Es por eso que el MAE levantó un proceso administrativo en contra de la Emgirs.

Incumplimiento de parámetros

La normativa en la que se encuentran los parámetros que deben cumplir los lixiviados antes de ser descargados a un río, o ser usados en actividades de riego mide -por ejemplo- la presencia de metales pesados y la demanda biológica de oxígeno y nitrógeno. A esto se suma la cantidad de sólidos suspendidos.

Los lixiviados del relleno sanitario de Quito cuentan con altas concentraciones de estos materiales.

  • Por ejemplo, la demanda biológica de oxígeno debe tener una concentración máxima de 100 miligramos (mg) por cada litro, pero los lixiviados del relleno sanitario de El Inga llegan a 2.547 mg por litro.
  • Además, la cantidad de sólidos suspendidos deben tener un máximo de 100 mg por cada litro. Los líquidos de la basura del relleno sanitario tienen 347 mg por litro.
  • Un parámetro que sí cumplen los lixiviados de Quito tiene que ver con la presencia de grasas y aceites. La norma establece una saturación de 30 mg por litro, mientras que los líquidos arrojan una presencia de 3,47 mg por litro.

El MAE dice que continuará con las inspecciones en el relleno sanitario con la finalidad de que los procesos que realice la Emgirs cumplan con los parámetros legales.

Nuevo modelo de gestión

El objetivo del Municipio de Quito es cambiar el modelo de gestión de la basura.

Para lograrlo es necesario reducir la producción de la basura, incentivar el reciclaje, la clasificación de los desechos en los domicilios y en la industria, según el exgerente de la Emgirs, Xavier Sinche.

Agrega que también se debería reducir significativamente el uso de materiales de un solo uso e impulsar las ordenanzas municipales que brinden beneficios tributarios a las empresas que reutilicen sus envases en su cadena de producción.

“Con estas políticas se alarga la vida de los rellenos sanitarios para que se conviertan en complejos ambientales”, explica Sinche.

La gerenta de la Emgirs, María Gabriela Dávila, asegura que 18 empresas internacionales han presentado propuestas tecnológicas para buscar un nuevo modelo de tratamiento de la basura.

“Vamos a analizar los estudios técnicos y económicos para determinar qué propuesta se adapta a las necesidades de la ciudad”, dice la funcionaria.

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