La Secretaría de Salud cuadruplicó su ayuda psicológica durante la pandemia

Sociedad

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

14 Ago 2020 - 0:03

Imagen referencial de una mujer angustiada, el 13 de agosto de 2020, - Foto: Primicias

La Secretaría de Salud cuadruplicó su ayuda psicológica durante la pandemia

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

14 Ago 2020 - 7:44

Desde mayo, la Secretaría de Salud ha atendido a 5.000 personas con problemas como depresión, trastornos del sueño, ansiedad y angustia, asociados a pérdidas sufridas durante la pandemia.

Antes de la llegada de la pandemia, el Municipio de Quito brindaba terapia psicológica a unas 10 personas diarias, a través de la Secretaría de Salud. Pero desde mayo de 2020 el número de atención se cuadriplicó.

Este crecimiento en la demanda hizo que el Sistema Integral de Prevención de Adicciones de Quito (Sipaq) amplíe su servicio a ciudadanos que solicitan atención psicológica por temas relacionados a la pandemia de Covid-19.

Antes de esa decisión, la ayuda de esta entidad adscrita a la Secretaría de Salud del Municipio de Quito estaba orientada a personas que sufren de adicciones.

Su coordinadora general, Maribel Romero, dice que el Sipaq ha atendido a 5.000 personas con problemas como depresión, trastornos del sueño, ansiedad y angustia.

Estos problemas, dice, han sido ocasionados -principalmente- por la violencia familiar, por la pérdida del empleo o por la crisis económica.

“Sin un adecuado tratamiento médico pueden derivar en trastornos de depresión complicados”, explica la funcionaria.

Con este servicio adicional, el número de atenciones pasó de 10 diarias antes de la pandemia a un promedio de 41 personas que buscan atención psicológica cada día. El 34% de ellos son jóvenes de entre 25 y 40 años.

Romero explica que la Secretaría de Salud prevé implementar un departamento para la prevención del suicidio.

Según Romero, el propósito de la asistencia es identificar tempranamente “la sintomatología para evitar que el cuadro clínico de las personas empeore y que la recuperación psicológica se complique”.

Mario M. tiene 30 años y perdió su empleo a inicios de junio de 2020. Fue cesado de la empresa de catering en la que trabajaba como contador y entró en un cuadro depresivo que necesitaba atención profesional.

“Cuando me despidieron sentí angustia por la situación económica. Sin empleo no podría satisfacer las necesidades de mi familia”.

Mario

Es así que acudió a las consultas de Sipaq durante dos sesiones para recibir terapias psicológicas que lo ayudaron a superar la angustia.

Según el docente de la Universidad San Francisco de Quito, Fránklin Velasco, los jóvenes son quienes sienten con más fuerza el impacto, pues por aspectos como su falta de experiencia, son también los primeros en perder sus empleos.

Los jóvenes son parte de “una generación solitaria por lo que, durante la pandemia, se ha vuelto aún más solitaria”, dice.

El psicólogo David Jaramillo agrega que el impacto psicológico en los jóvenes es mayor “porque su entorno familiar, sus actividades y su vida social se ven alterados durante la pandemia”.

Y la vida social ocupa gran parte de su rutina en tiempos de normalidad.

Terapias virtuales

Las recomendaciones de distanciamiento social hacen que las terapias se realicen de manera virtual. Los 10 psicólogos clínicos que trabajan para esta entidad atienden a sus pacientes por medio de herramientas tecnológicas.

Lo hacen mediante charlas generales que duran una hora, en las que escuchan los problemas de cada asistente. Cuando es necesario coordinan terapias individuales para profundizar en algún caso.

Maribel Romero, de la Secretaría de Salud, dice que “lo ideal es que las terapias se desarrollen de manera presencial porque el contacto físico ayuda indagar de mejor forma las dificultades que tienen las personas”, pero mientras eso es posible, esta modalidad funciona.

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