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Tinder: historias de amor y terror

Sociedad

Autor:

Valentina Rodríguez

Actualizada:

23 May - 11:30

Tinder: historias de amor y terror

Autor:

Valentina Rodríguez

Actualizada:

23 May - 11:30

Amor eterno, matrimonios y familias han nacido a partir de un ‘match’, pero no faltan los mentirosos e infieles que circulan por esta aplicación en busca de una víctima. PRIMICIAS recolectó cuatro historias curiosas de ecuatorianos que vivieron cuentos de amor eterno y pesadillas desagradables en sus citas de Tinder.

Aunque, esta no es la única app para conseguir citas es la que más acogida tiene, con alrededor de 60 millones de usuarios en el mundo y 4 millones de clientes que pagan la versión ‘premium’.

 

Amor a la antigua por Tinder

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Carolina encontró el amor en su primera cita de Tinder. Conoció a su esposo hace cinco años a través de la aplicación. Ella es 10 años menor que él y no tenían amigos en común, de manera que si no hubiese sido por la tecnología jamás se conocían.

Por miedo a aceptar una cita y compartir su WhatsApp con un desconocido mayor a ella, revisó su perfil de Facebook y mostró las fotos a amigas. Nadie tenía referencias, hasta que una amiga lo reconoció como una buena persona, había sido su jefe en un trabajo anterior.

El barrio histórico de La Ronda (en Quito) fue el escenario de su primera cita. Como en los viejos tiempos, él la conquistó con detalles románticos y una larga conversación de seis horas.

Carolina describe su romance como amor a la antigua: lleno de flores, chocolates y sorpresas. Esperaron tres o cuatro citas para el primer beso y, tres años después, él le pidió matrimonio en unas vacaciones en la playa de Los Frailes, en Manabí.

 

“Casi me roban el carro”

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Carlos acordó salir a un bar con una chica que conoció en Tinder. Sin embargo, el día de la cita ella le pidió que se vean en su casa. Cuando llegó al lugar notó que era un barrio peligroso, por lo que tuvo miedo dejar su auto en la calle.

Sin embargo ella salió a recibirlo, y aunque no se veía muy parecida a la foto, decidió pasar.

Luego de beber una cerveza tocaron la puerta e ingresó una pareja alcoholizada (vecinos de su cita). La vecina lo miró, comenzó a insultarlo y a decir que ella “odia a los aniñados como él” y que les roba.

La chica se le acercó con sigilo y le pidió que no mencione que la camioneta de la calle era suya porque sus vecinos robaban autos.

El asustado joven esperó a que los vecinos ebrios se duerman por el exceso de alcohol para salir sin causar conflictos, mientras la chica se disculpaba.

 

“Amor es amor”

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Alejandro y Jorge coincidieron en noviembre de 2015 en Tinder y Grindr. Hace pocos meses se comprometieron en Cancún-México.

El primer ‘match’ fue en Tinder,  pero perdieron el contacto. Semanas después, Alejandro abrió Grindr y encontró nuevamente a Jorge, tras unos días de chatear  intercambiaron su números de WhatsApp.

En la primera cita, Alejandro rompió su regla de seguridad de verse en lugares públicos y fue a una cena en casa de Jorge. Conversaron y rieron hasta la madrugada.

El ‘match’ funcionó y tres meses después (febrero de 2016) formalizaron su relación y pocos meses más tarde ya vivían juntos. Han pasado tres años desde que despiertan uno junto al otro y comparten su hogar con su perrita Pía y su gato Lino.

 

Pululan los mentirosos y casados

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Gabriela es una mujer divorciada de 45 años que tiene varias historias de terror en Tinder. Ha usado la app en España e Italia y dice que el problema en Ecuador es que las personas no son sinceras.

“Si quieres sexo casual debes ser claro, directo y no engañar a la persona con un supuesto interés romántico.” y menos insultar a quien no acepta la propuesta. “También hay gente en estas aplicaciones buscando relaciones serias”, dice. Ella lo ha comprobado en su paso por el extranjero, pues en Ecuador no ha tenido suerte.

Una vez hizo ‘match’ con un hombre de 48 años que parecía educado y atento. Él le dijo que vivía en el mismo conjunto de su exesposa porque era un padre presente en la vida de sus gemelos.

Pasaron algunos semanas de coqueteo y Gabriela notó que a él se le dificultaba salir, “porque decía que tenía gastritis y comer afuera le hacía mucho daño”. Su desconfianza hizo que pregunte sobre él en sus grupos de WhatsApp, así se enteró que era casado y era la tercera vez que le hacía esto a su esposa.

Ella amenazó con contarle todo a su pareja y recibió insultos a cambio, junto a acusaciones del infiel de “intentar arruinarle la vida”.

Gabriela dice que ha encontrado perfiles de personas que tienen novia o están casadas. Incluso ha visto a muchos conocidos que están comprometidos y ligando a través de Tinder.

Otra ocasión interactuó con un sujeto que se hacía pasar por un guapo, alto e importante ejecutivo, así que pactaron una cita. Cuando se vieron, observó que la persona que entró en el bar era completamente distinta a la foto, era más pequeño que ella y trabajaba como vendedor.

Todo lo que le había dicho era mentira. Por cortesía, ella pagó los tragos y se despidió, mientras él la ofendía por no quedarse.

 

Corazón Hackeado: hábitos del amor digital

El romance digital es un tema con mucho potencial para los creadores de Corazón Hackeado, una propuesta de serie web interactiva (de género comedia romántica) que expone historias de amor de la era digital.

Como una forma de entender mejor los hábitos románticos en la era digital, los fundadores han formulado una encuesta que, hasta el cierre de este artículo ha tenido 276 respuestas y ha arrojado los siguientes resultados:

Nota: deslice (swipe) la línea en las imágenes para cambiar de una infografía a otra.

Fuente: Encuesta Corazón Hackeado
Fuente: Encuesta Corazón Hackeado
Fuente: Encuesta Corazón Hackeado
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