Zevallos: “Comenzamos a ver que Quito  tiene una cantidad de casos alarmante”

Sociedad

Autor:

Allen Panchana Macay

Actualizada:

8 Abr - 0:05

El ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, durante una visita al hospital de Sante Elena, el 4 de abril de 2020. - Foto: @DrJuanCZevallos

Zevallos: “Comenzamos a ver que Quito tiene una cantidad de casos alarmante”

Autor:

Allen Panchana Macay

Actualizada:

8 Abr - 0:05

En una entrevista con PRIMICIAS, el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, afirma que Guayas está muy cerca de llegar a su pico de contagios, y advierte que se debe evitar que se la curva crezca en otras provincias como Pichincha, Tungurahua, Manabí, Esmeraldas y Azuay.

Duerme muy poco. “Asumí esta cartera perfectamente consciente de lo que iba a enfrentar. Yo no escogí, yo exigí ser nombrado ministro. No solamente tengo la experiencia y el conocimiento, sino las conexiones internacionales que nos han ayudado a salir de la pandemia”.

Lo dice Juan Carlos Zevallos López, el epidemiólogo de 62 años que el 21 de marzo fue designado como Ministro de Salud. “Podía seguir muy cómodo en Miami. Pero era mi obligación venir”, agrega.

Dice que como ha recorrido varios hospitales ya se hizo la prueba de la Covid-19 y salió negativa. “Eso significa que los médicos podemos entrar a los hospitales. Si nos protegemos bien, no nos vamos a contagiar”.

Hasta el martes 7 de abril, 417 profesionales de la salud habían dado positivo para coronavirus. Entre 10 y 24 han fallecido. “Estamos cotejando ese número; no sabemos si todos fueron por Covid-19”, agrega el ministro.

¿En su hoja de ruta, ahora cuál es la prioridad?

Hay que continuar con Guayaquil hasta que se cierre el ciclo. Vamos a enfocarnos en Quito, por eso me he trasladado a la capital y vamos a hacer visitas importantes en las provincias de Tungurahua, Manabí, Esmeraldas y Azuay.

Con la experiencia de Guayaquil creamos unas matrices que nos sirven determinar cuál es el talento humano, cuál es la infraestructura, cuáles son los insumos, los albergues o sitios de acogida cerca de los hospitales que vamos a necesitar.

¿La trágica experiencia de Guayaquil se va a replicar en Quito?

En menor proporción. Aunque empezaron iguales, las curvas (de contagio) han sido distintas. La curva ha sido menor en Quito, pero comenzamos a ver que esta ciudad tiene una cantidad de casos alarmante.  

No se hacen pruebas a los fallecidos. ¿Sabremos el número real de las víctimas mortales en Ecuador?

No se hacen porque es muy complicado, se necesitaría tomar una muestra del pulmón. Y eso es un procedimiento costoso y riesgoso.

Tenemos una alternativa: la autopsia verbal. Hablamos con los deudos sobre los síntomas que el paciente presentaba. Siempre vamos a tener un subregistro. No solamente acá sino en cualquier parte del mundo y en cualquier tipo de pandemia o desastre de grandes magnitudes.

Pero estamos empeñados en buscar la mayor cantidad posible de información para tener todos los datos posibles.

¿El Ministerio está transparentando las cifras?

En medio de la crisis no se tiene toda la información todavía. Estoy hablando de las autopsias verbales que vamos a hacer. O de información que aún no está en el sistema.

Vamos a consolidar y a poner todos los datos en un solo sitio de acceso libre, guardando todas las normas de bioética. Por ejemplo, no vamos a poner identificadores personales. Además, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) también está trabajando en ello.

¿Es correcta la cifra que dio el Presidente que se prevé 3.500 fallecidos?

La estadística mundial dice que el 1% de quienes tienen el virus va a fallecer cuando termine la pandemia. Tenemos 120 días de pandemia. Según el número de contagiados se hace el cálculo.

Hay otra manera más fácil: cuántas personas han salido positivas y, de ellas, cuántas fallecen. Nuestro promedio está en 3,49% con datos hasta el 7 de abril. En el mundo ese coeficiente es de 4,9%. Nosotros estamos en el límite.

¿Son 120 días de pandemia? ¿Serán al menos cuatro meses en esta crisis sanitaria?

En China la pandemia duró 120 días, lo que se replicó en Corea del Sur y pasó a Singapur y que todavía se está viviendo en Europa y ahora dramáticamente en Estados Unidos y en el resto de América Latina. No es un número mágico, está dado por la curva epidemiológica normal que tiene una forma de campana y que dura 120 días.

¿Ya estamos en el pico de la campana?

En Guayaquil estamos llegando al final de la curva de ascenso. Tenemos varios indicadores de que la cantidad de fallecidos y de contagios va disminuyendo, que se ha estabilizado. Este dato es aún prematuro. Queremos ver dos o tres días en adelante para tener más certeza.

¿Significa que recién en julio Ecuador volverá a la normalidad?

Cuando comienzan a descender los casos, cuando el contagio comunitario disminuye, cuando el número de nuevos casos va disminuyendo, creo que es una ocasión buena para decir que las cosas van volviendo a la normalidad.

Como científico ¿hasta cuándo recomienda mantener el confinamiento?

Nadie puede predecir hasta cuándo. Al final del 12 de abril haremos una proyección epidemiológica lo más precisa posible, basada en otras variables, y de ahí tomaremos medidas. Colombia acaba de tomar una medida que va hasta el 28 de abril.

Mi decisión es zonificar y estratificar geográficamente ciertas áreas. Se van tomando medidas de acuerdo con las necesidades locales.

Si vemos en Guayaquil un descenso de infectados y las muertes bajan, no tengo que continuar aislando a la ciudad. Pero a Quito y Cuenca probablemente sí.

¿Están aún desbordadas las morgues de los hospitales públicos de Guayaquil?

No creo que están desbordadas al momento. La gestión que hizo la Fuerza de Tarea Conjunta ha tenido éxito. Han logrado recoger los cadáveres de manera organizada, estructurada, con todos los registros. Ahora estamos en una fase sucesiva, que es la inhumación.

¿Se superó el drama quienes hurgaban en las morgues móviles para buscar a sus familiares fallecidos?

Eso ya ha sido superado. Hubo un aumento de difuntos tanto a nivel hospitalario como en los hogares. Esos cadáveres fueron llevados al hospital del Guasmo de Guayaquil, que también era un centro de acopio.

Hay cadáveres que no fueron retirados del hospital; que fueron abandonados fuera de las casas sin identificación y cadáveres que los familiares no permitieron que se los llevara la Policía porque ya tenían un arreglo con las funerarias. El problema más complejo es de recolección y entierro. No es excusa, de ninguna manera, si algún cadáver no se identifica.

¿Se identificaron los cadáveres correctamente?

Todos los cadáveres están identificados, tienen una manija del lado izquierdo, como es la disposición internacional. También están en bolsas y esas bolsas tienen una identificación exterior. Puede que se haya desprendido de una bolsa y yo tengo que buscar…

¿El Ministerio ya tiene la capacidad para hacer todas las pruebas necesarias?

Estamos en capacidad de hacer todas las pruebas. Se ha dispuesto una estratificación de quién las necesita primero: cada prueba debe ser procesada y ese procesamiento es largo (dura entre 3 y 4 horas) en la mayoría de los dispositivos y aparatos que tenemos.

Sin embargo, hay las otros que se acaban de instalar en el Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública (Inspi). Por ejemplo, en Guayaquil, que son muy rápidos, se procesan 1.000 pruebas por día. Eso va a acelerar el proceso y el reporte. 

¿Cuántas pruebas tenemos listas para aplicar en todo el país?

La semana pasada había 31.000 pruebas que estaban distribuidas en los tres Inspi (Quito, Guayaquil y Cuenca).  

¿Y las que iban a llegar?

Ya llegaron. Esas son 200.000: 100.000 que son pruebas rápidas y otras 100.000 que son de PCR. Además, hemos abierto la posibilidad para que laboratorios privados y de ocho universidades realicen las pruebas.

La experiencia de otros países, como Corea del Sur, es que mientras más pruebas se hagan, se puede controlar la expansión del virus.

Es correcto porque se identifican los casos. En Ecuador, como teníamos un número limitado de muestras, se hizo fue una selección de esos pacientes. Entonces usted en Corea del Sur encuentra que menos del 10% de las pruebas sale positivo. En nuestro caso el 55% es positivo, es decir, decir que hubo una selección de a quién se hace la prueba.

En Ecuador, ante el colapso sanitario, ¿se llegará al extremo, como en Italia, de dar prioridad en los hospitales a quienes tengan más probabilidades de vivir?

Dadas las condiciones, y después de haberse estabilizado relativamente el problema en Guayaquil, no creo que eso se suceda. Aspiro a que no.

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