Voluntarios protegen los nidos de las tortugas marinas de Galápagos

Tecnociencia

Autor:

Nelson Dávalos

Actualizada:

6 Feb 2022 - 0:05

Guardaparques del Parque Nacional Galápagos midiendo a una tortuga marina, en la isla Isabela. - Foto: Parque Nacional Galápagos

Voluntarios protegen los nidos de las tortugas marinas de Galápagos

Autor:

Nelson Dávalos

Actualizada:

6 Feb 2022 - 7:21

Un equipo de 12 personas, entre voluntarios y guardaparques de Galápagos, vive en remotas playas durante cinco meses. En ese tiempo siguen de cerca el proceso de anidación de las tortugas verdes.

Desde diciembre a mayo, un sinnúmero de tortugas marinas llegan a las islas Galápagos para anidar sus huevos.

Quinta Playa, en la isla Isabela, y Las Bachas, en la isla Santa Cruz, son los principales sitios de anidación de la especie Chelonia mydas, conocida en el archipiélago como tortuga verde.

Para monitorear y proteger este proceso biológico, personal del Parque Nacional Galápagos instala campamentos permanentes durante las noches y madrugadas.

Esta especie de tortuga marina migratoria está considerada en peligro de extinción por su vulnerabilidad ante los efectos de las actividades humanas.

En entrevista con PRIMICIAS, Alberto Proaño, técnico de ecosistemas marinos del Parque Nacional Galápagos, explica que los voluntarios y guardaparques “viven en playas remotas durante cinco meses” con el fin de cuidar a las tortugas.

Monitoreo nocturno

El monitoreo de las tortugas marinas se realiza en la playa Las Bachas y Quinta Playa, y con un equipo de 12 personas.

Proaño, del Parque Nacional Galápagos, explica que antes de ir al campamento, los voluntarios reciben una capacitación teórica. “La práctica se la vive en el lugar”, añade.

El especialista comenta que “las tortugas salen desde las 18:00 hasta las 06:00 cada día para anidar, pero nosotros salimos dos horas antes de la marea alta, es decir hay días que salimos a trabajar a las 22:00 y otros a las 02:00”.

Para el monitoreo, el personal va equipado con ropa oscura y linternas con luces rojas. De esta forma no estresan a las tortugas y pueden visualizar los nidos.

Luego el equipo localiza a las hembras y las sigue hasta el sitio donde los reptiles cavan el nido de aproximadamente 50 centímetros de profundidad y colocan un promedio de 70 huevos.

Rastreo tecnológico de las crías 

La información del nido es registrada y almacenada en una base de datos para estimar el tiempo de eclosión de los huevos.

Proaño dice que luego de 70 días, el equipo regresa a los nidos para retirar los cascarones y verificar el índice de eclosión de la temporada.

Además del monitoreo del anidamiento, las tortugas son marcadas con tags que tienen un número único. Esto les permite a los investigadores analizar dónde estuvo antes cada animal.

Aunque las tortugas que recién salen del nido tienen varias amenazas naturales como aves y cangrejos, uno de los mayores peligros son las especies introducidas a las islas.

Según Proaño, los gatos pueden atacar a las tortugas recién nacidas. “Se las comen cuando salen del nido”.

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