Ecuador en código rojo: ¿Por qué la caída de 'El Mencho' en México sacudirá nuestros puertos?
Asesor empresarial en estrategia y finanzas corporativas. MBA de la Escuela de Negocios Darden de la Universidad de Virginia. Exasesor McKinsey and Company y finanzas en JPM, CLSA, ABN-AMRO y Valpacífico. Exejecutivo senior Progressive Insurance e IPG.
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La noticia que llegó desde México no es una crónica roja de tierras distantes. Para quien, como yo, creció entre los parques de la colonia Roma y el Hospital Infantil de México, ahora Centro Médico 2.000 —donde mi padre era residente—, México es una herencia viva. Es el país donde aprendí a amar a las Chivas y asesoré años después a instituciones como el Banco Bital (hoy HSBC), a farmacéuticas y gigantes alimentarios.
Hoy, ese México que amamos, el de la Virgen de Guadalupe y la calidez inagotable, sufre una herida profunda tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho". No es solo una cifra de bajas —que ya le cuestan al país azteca miles de vidas y una erosión del 3% de su economía—; es el preludio de una tormenta de fragmentación que atracará en nuestras costas.
El riesgo de un país no solo sube por política interna; pero también por su fragilidad institucional. Como señala el Nobel, Daron Acemoglu, el éxito de una nación depende de la solidez de sus instituciones.
La Fractura de México: Un vacío de poder con réplica andina
La caída de la cúpula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la fragilidad del Cartel de Sinaloa alteran inmediatamente la estructura de mando en Ecuador. Esta reconfiguración se divide en tres ejes críticos:
Guerra por las franquicias: La acefalía en México obliga a sus aliados locales a tomar partido o enfrentar una purga. Sin un "capo" que arbitre, la probabilidad de una guerra de sucesión interna en nuestras calles es alta.
Presión territorial en puertos: El avance de un cartel por los espacios perdidos del otro tras la caída de su líder ejercerá una presión directa sobre nuestros puertos. Estos grupos buscarán consolidar el control absoluto para garantizar la fluidez de sus envíos.
Metástasis logística: La interrupción de rutas en México genera una necesidad de "almacenamiento técnico". Nuestros puertos corren el riesgo de convertirse en bodegas de espera peligrosamente cargadas, esperando que nuevos mandos den el "visto bueno" operativo.
Escenarios de impacto: Del apagón productivo al riesgo país
Si no actuamos con la precisión de un cirujano, los escenarios proyectados para el 2026 son severos:
- Efecto cascada y contaminación: El crimen organizado no descansa. Veremos un incremento en la contaminación de contenedores para recuperar el volumen de carga perdido en los operativos mexicanos durante esta y otras semanas.
- Encrucijada de la productividad: La violencia no es solo un tema de patrullas; es un alto costo transaccional o inflación por inseguridad para todos desde el ciudadano, pymes, hasta corporaciones mientras empuja nuestro riesgo país al alza, encareciendo el crédito para todos. Si las rutas internas se bloquean por el terremoto criminal, el costo del flete interno subirá, afectando la canasta básica y la viabilidad de los centros comerciales en provincias devorando el margen de retailers un 15-20% por el costo del flete y la extorsión (quizás una razón para un programa de alivio). La incertidumbre en los puertos, no solo detiene la carga, eleva el costo del capital (3-5% mayor costo promedio ponderado de capital que en los vecinos) afectando directamente la viabilidad sea por financiamiento o valoración de nuevos proyectos y empresas.
- La válvula del oro: Con el oro bordeando los +USD 5.100/oz debido a la incertidumbre geopolítica global, la minería ilegal se vuelve el botín principal para financiar la guerra de bandas tras la caída de sus financistas mexicanos. La rentabilidad de la minería ilegal supera el margen operativo de cualquier exportadora tradicional.
El Camino al blindaje: Rigor técnico o infarto nacional
México ha pagado un precio incalculable. Ecuador no puede permitirse el lujo de paralizar inversiones por gastar solo en blindaje reactivo. La solución requiere un rigor técnico absoluto:
Vigilancia financiera: Es imperativo un monitoreo férreo sobre las carteras de criptoactivos y flujos inusuales que hoy sirven de pulmón al crimen.
Inteligencia marítima: La trazabilidad (blockchain) garantiza que el banano y camarón son "libres de contaminación", convirtiendo la seguridad en una ventaja competitiva de exportación. El control de la flota pesquera y el monitoreo AIS debe ser la prioridad número uno.
Unidad gremial: El sustento de miles de bananeros en Machala, Guayas, y Los Ríos flaquea ante la inseguridad. Si la logística, que es el sistema circulatorio de la nación, se obstruye, el infarto se sentirá aquí. La unidad gremial debe traducirse en programas de alivio económico para pymes.
Que la Morenita del Tepeyac proteja a nuestras familias, pero que sea la estrategia, basada en datos y la unidad de los gremios productivos lo que blinde nuestros puertos. Se advierte la necesidad de una Mesa de Crisis Público-Privada, que integre a los gremios productivos para mejorar la gobernanza operativa logística para evitar problemas similares a los de México, por ejemplo, con capacidad para implementar corredores seguros.
El terremoto de México es ya inevitable; el infarto en Ecuador es prevenible.