El presidente Daniel Noboa sufre su primera derrota electoral y sus planes quedan truncados
Con el 99% de las actas escrutadas por el CNE, los resultados de la consulta popular y referéndum demostraron el mayoritario rechazo ciudadano a la gestión del Gobierno.

El presidente Daniel Noboa acude a votar en la consulta popular y referéndum 2025, el 16 de noviembre.
- Foto
API
Autor:
Actualizada:
Compartir:
La mayoría de los ecuatorianos rechazó las propuestas del presidente Daniel Noboa y selló su primer fracaso electoral. El No se impuso en las cuatro preguntas del referéndum y la consulta popular, este 16 de noviembre de 2025.
El Mandatario no podrá instalar bases militares extranjeras, las organizaciones políticas no perderán su financiamiento anual, la Asamblea Nacional mantendrá sus 151 legisladores y no habrá nueva Constitución.
Con el 98% de las actas procesadas, la victoria del No se impuso claramente en tres de las propuestas, solamente la que involucraba al Legislativo tuvo un desenlace más ajustado, aunque con más de 600.000 votos de diferencia.
La intensa campaña del Gobierno y de Acción Democrática Nacional (ADN) no alcanzó para convencer a los votantes en ninguna de las materias. Y, con el avance del escrutinio, los voceros del Ejecutivo guardaron silencio.
Todo lo contrario a las semanas previas a la votación, donde el Mandatario incrementó su agenda mediática y sus ministros y legisladores llenaron sus discursos de promesas de cambio y un mejor futuro.
Solamente cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó que los resultados no cambiarían, el mismo Noboa publicó un mensaje en X, dijo que respetará la voluntad popular y que su compromiso no cambia, sino que se fortalece.
Le siguieron las declaraciones de tres legisladores de ADN, Niels Olsen, Valentina Centeno y Mishel Mancheno, desde Montañita, donde estaba prevista la celebración, que quedó frustrada.
Hablaron en nombre del Gobierno y afirmaron que no se trata de un revés, pero que esto los compromete a trabajar “duro” en temas como salud y seguridad. Y, repitiendo lo escrito por el Mandatario, agregaron que trabajarán con las herramientas que tienen.

Y es que justamente el oficialismo había concentrado su discurso en la necesidad de cambiar el marco jurídico ecuatoriano, no solo con leyes urgentes y reformas parciales a la Carta Magna, sino con una Constitución totalmente nueva.
Esto conllevó un enfrentamiento directo con la Corte Constitucional y sus jueces, que fueron acusados de querer impedir el pronunciamiento popular. ADN también recurrió constantemente a alimentar el sentimiento anticorreísta, pese a que ese gobierno terminó hace ya ocho años.
Pero nada funcionó. Ni siquiera el adelanto del sobresueldo navideño para los funcionarios públicos, la devolución de impuestos a las personas de la tercera edad, el bono de última hora para militares y policías, la expansión del programa jóvenes en acción y otras medidas fugaces.
A diferencia de otras elecciones, en este nuevo periodo, la gestión del presidente Noboa, que cuenta con una mayoría en la Asamblea, ya tuvo un impacto directo en la reacción de los votantes. Y repitió la suerte de su predecesor, Guillermo Lasso, que también confirmó su desgaste político en las urnas.
En particular, hubo tres factores que terminaron por desgastar la imagen del Ejecutivo y sus acólitos y marcaron el camino de esta votación:
Primero, la crítica situación de los hospitales, sin insumos, medicinas, turnos y hasta falta de alimentos; y la crisis de inseguridad, con un repunte de muertes violentas que perfilan a 2025 como el año más letal de la historia.
Segundo, las acciones del oficialismo que generaron descontento y rechazo, como la eliminación del subsidio al diésel; las leyes urgentes que golpearon al sector público, incrementaron la militarización, uso de la fuerza y vigilancia de la ciudadanía y, además, desaparecieron la deuda de Exportadora Bananera Noboa; y el violento despliegue militar para reprimir la protesta social.
Tercero, las palabras del Mandatario y sus voceros que infundieron dudas y minaron su credibilidad: el objetivo de quitarle la prestación de salud al Instituto de Seguridad Social; la intención de instalar una base militar de Estados Unidos en Galápagos; los anuncios de expandir la explotación minera; las críticas sobre la existencia de beneficios laborales (décima tercera remuneración y décimo cuarto sueldo).
En medio de este escenario, la falta de respuestas claras y argumentos concretos del Primer Mandatario, la ausencia de diálogo con otros sectores sociales y políticos, la cuantiosa propaganda gubernamental que muestra un país en el que la mayoría de los ciudadanos no viven, recibieron un llamado de atención.
La ciudadanía decidió frenar los planes del Gobierno y pedir un cambio de rumbo. Ahora queda ver si las promesas de incrementar esfuerzos y seguir trabajando por el Ecuador se consolidan en lo que resta del periodo de Daniel Noboa y qué futuro le espera a la que sigue siendo la primera fuerza política del país, ADN.
Pregunta 1: Eliminación de la prohibición de establecer bases militares extranjeras
Pregunta 2: Eliminación del financiamiento estatal de las organizaciones políticas
Pregunta 3: Reducción de los asambleístas de 151 a 73
Pregunta 4: Convocatoria a una Asamblea Constituyente
Compartir:















