Toque de queda propicia robos en falsos operativos de miembros de la fuerza pública y de bandas criminales en Ecuador
Seis agentes de policía de la Dinased organizaban allanamientos ilegales en el toque de queda en Guayaquil para apropiarse de dinero, armas y drogas. Mientras que una banda criminal usaba prendas camufladas para ejecutar falsos allanamientos con fines delictivos en Quevedo (Los Ríos).

Imagen referencial de agentes policiales de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida y Muertes Violentas (Dinased). Seis agentes de la unidad fueron detenidos en Guayaquil el 24 de marzo de 2026 por organizar falsos operativos para robar
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Ministerio del Interior
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Redacción primicias
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El régimen de toque de queda impuesto en cuatro provincias de Ecuador está derivando en un fenómeno paralelo que preocupa a las autoridades y a la ciudadanía: la ejecución de falsos operativos por parte de policías en servicio activo y de grupos criminales que aprovechan la restricción de movilidad y fingen ser de la fuerza pública para ejecutar allanamientos, cometiendo robos y otros delitos.
En Guayaquil, seis agentes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro (Dinased) fueron procesados este miércoles 25 de marzo de 2026 por su presunta participación en una serie de allanamientos irregulares ejecutados durante la madrugada, en pleno horario de restricción del toque de queda.
Un día antes, en Quevedo (Los Ríos), miembros del grupo armado organizado Los Lobos, utilizaron vestimenta similar a la militar para ejecutar también falsos allanamientos en viviendas, con fines delictivos. A esto se suma un caso de extralimitación en el uso de la fuerza en un operativo militar no autorizado, fuera de la jurisdicción original de una patrulla del Ejército, que terminó en actos de tortura -descargas eléctricas- y la muerte de una persona en Milagro (Guayas), el pasado 16 de marzo.

Una serie de robos con credencial policial
El caso más grave se destapó la madrugada del 24 de marzo cuando un grupo de policías armados, con prendas de unidades investigativas de la Policía Nacional, ingresaron a una vivienda en el sector Colinas de la Alborada, al norte de Guayaquil.
Los uniformados se movilizaban en una camioneta sin placas y en un patrullero policial e irrumpieron por la fuerza en el domicilio, sin orden judicial ni reporte a sus superiores, según describió el fiscal del caso en el acta de audiencia de calificación de flagrancia y formulación de cargos.
El allanamiento se realizó aproximadamente a las 00:30 en plena restricción de movilidad, vigente entre las 23:00 y 05:00 -del 15 al 30 de marzo en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo-. Y los agentes se habrían sustraído dinero y objetos de valor del domicilio. La víctima desistió de formalizar la acusación tras recibir amenazas contra su esposo, lo que fue incorporado en la investigación fiscal.
"Son seis servidores que aparentemente se llevaron dinero, joyas y otros enseres de un allanamiento que no fue reportado a superiores jerárquicos. Quienes se desvían del juramento tienen que ser juzgados e iniciaremos también el trámite administrativo correspondiente a la interna de nuestra institución".
General Walter Villarroel, comandante de la Zona 8.
Tras una alerta al ECU-911, agentes de la Sección de Investigación de la Conducta Policial rastrearon los vehículos hasta un parque de contenedores en el noroeste de Guayaquil, base operativa de la Dinased. Allí se observó a los uniformados ocultando objetos entre contenedores, lo que motivó la aprehensión.
Durante el registro se levantaron indicios que incluyen dos armas de fuego no registradas como dotación, dos réplicas de pistolas (de plástico), municiones de distintos calibres, fundas con drogas -con resultado preliminar positivo para marihuana, cocaína y heroína-, dispositivos electrónicos, documentos institucionales y dinero en efectivo.
El monto total incautado asciende a más de USD 3.000, distribuido en fundas, sacos, entre pertenencias y hasta oculto en carcasas de celulares. También se hallaron una gran cantidad de teléfonos celulares nuevos en sus cajas -22 teléfonos y una tablet-, que corresponderían a lo sustraído en la vivienda.

Una banda opera al menos desde enero y sustrajo USD 45.000 en un solo robo
- La Fiscalía formuló cargos por presunto delito de robo, tráfico ilícito de sustancias y tenencia de armas. Un juez calificó la flagrancia, declaró legal la detención y dictó prisión preventiva para los procesados entre los que están un mayor de policía, un sargento segundo, tres cabos segundos -entre ellos una mujer- y un policía.
- Testimonios de afectados apuntan a que los mismos agentes habrían participado en al menos otras tres incursiones desde enero pasado, en una vivienda y en una bodega vecinas en un sector del centro-sur de Guayaquil. En uno de los allanamientos se denuncia la sustracción de USD 45.000, además de joyas, cajas de 'whisky' y de un arma que contaba con documentos en regla.
- La banda estaría conformada por ocho agentes, según videos y el testimonio de afectados. Un cabo de policía que estaría involucrado logró escapar realizando maniobras evasivas en un vehículo blanco y sin placas, con las que logró evadir el operativo del 24 de marzo.
- Las víctimas describen un modus operandi basado en el uso de patrulleros y prendas policiales oficiales, rostros cubiertos y procedimientos intimidatorios, incluyendo la eliminación de registros audiovisuales durante los allanamientos.

Caso paralelo en Quevedo: criminales simulan ser militares
Un patrón similar se identificó en Quevedo, Los Ríos, donde la Policía Nacional capturó el 24 de marzo a tres personas, acusadas de realizar falsos allanamientos utilizando vestimenta similar a la militar. Los detenidos ingresaban a viviendas simulando operativos oficiales para cometer robos y otros delitos.
Según informó el ministro del Interior, John Reimberg, los aprehendidos pertenecerían al grupo criminal Los Lobos y operaban en viviendas y ejes viales, donde cometían robos. También son acusados de ejecutar asesinatos y estarían involucrados en el tráfico de armas.
La Policía efectuó una intervención en un inmueble en el sector La Venus donde se apresó a los sospechosos. En el allanamiento se incautó un arma de fuego y una de plástico, 24 municiones y prendas de uso táctico -como casco y chaleco balístico-. Además se retuvo un vehículo.
Los delitos que involucran a miembros de la fuerza pública en falsos operativos no son aislados. En noviembre de 2025, una estructura liderada por siete policías terminó desarticulada tras ejecutar falsos allanamientos en Manabí, que incluyeron el robo de USD 100.000 en Manta.
La red utilizaba información sensible para simular operativos legales y apropiarse de dinero, armas y drogas. Se ha documentado incluso el movimiento de personal corrupto de la fuerza pública a otras provincias para cometer delitos. Entre los 13 implicados del caso en Manta constaba una funcionaria del Ministerio de Desarrollo Humano y un supervisor de vigilancia del Municipio de Guayaquil.
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