"Trastorno de personalidad paranoide", diagnóstico con el que llega a juicio la mujer que descuartizó a su madre en Guayaquil
“Estamos frente a una psicópata, los psicópatas no se rehabilitan”, es el criterio de perfiladores criminales y siquiatras. Familiares de la acusada hicieron un pedido al juez para la audiencia.

Vista frontal del condominio en Sauces 9, donde fue hallada el cuerpo de la abogada asesinada en Guayaquil, 17 de octubre de 2025.
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Fiscalía
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Calificada con un ‘trastorno de personalidad paranoide’, Andreina L. S., la mujer de 32 años acusada de descuartizar a su madre y ocultar sus restos en una lavadora, llega a la etapa de juicio luego de tres meses del atroz crimen que conmocionó a Ecuador.
Con esa enfermedad mental la diagnosticó el siquiatra forense Juan Montenegro, quien realizó el peritaje médico siquiátrico de la contadora, detenida desde el 16 de octubre de 2025 cuando la Policía descubrió el cuerpo desmembrado de su madre, quien había sido reportada como desaparecida 10 días antes y que Andreína conservaba con sal y en bidones.
La denuncia la presentaron el 6 de octubre los dos hijos de Martha Solís, de 49 años, quien era conocida como ‘abogada’ en su barrio, en un departamento de la ciudadela Sauces 9, en el norte de Guayaquil. Su hija Andreína, luego de asesinarla, también acudió a denunciar el hecho.
¿Qué es un trastorno de personalidad paranoide? La Asociación Americana de Psiquiatría lo define como una condición en la cual las personas “perciben amenazas ocultas o menosprecios en los comentarios de los demás, tienen problemas con la ira, guardan rencor y a menudo intentan vengarse de la persona que creen que las está atacando”.

La perfiladora criminal y psiquiatra, Alexandra Mantilla, agrega que quienes padecen del trastorno de personalidad paranoide tienen, constantemente, una idea reiterativa en su mente respecto a que alguien los va a matar o a que están en peligro, lo que a su criterio no se ajustaría a la condición mental de la procesada por el crimen de su madre.
“Coincido en que se trata de un trastorno de la personalidad, pero no paranoide sino psicopático-sádico. La mayoría de los psicópatas matan y se despojan del cuerpo, pero aquí estamos viendo a una psicópata que mató, descuartizó y convivió con el cuerpo 10 días”.
Alexandra Mantilla, perfiladora criminal y psiquiatra
El paranoico -dice la experta- suele ser una persona que ha vivido situaciones traumáticas como, por ejemplo, un secuestro o una violación, y que piensan frecuentemente que les van a volver a secuestrar o violentar. “La paranoia es la conducta de pensamiento repetitivo sobre una acción que podría resultar verdadera en la mente del paciente”.
“Sacar los intestinos de la cavidad abdominal es psicopático, no paranoide: puso los bidones cerca de la ventana para que entre aire y elimine el olor del cuerpo en descomposición, le puso sal, otros restos del cuerpo en fundas, en la lavadora, la cabeza en un bidón. No estamos hablando de una psicópata regular sino con sadismo”, afirmó.

El también perfilador criminal Danilo Ruiz coincide que el trastorno de personalidad paranoide se presenta con “alucinaciones visuales o auditivas”. “Puede parecer que las personas interpreten las intenciones como maliciosas en su mayoría, incluso aunque no haya evidencias que respalden estos sentimientos”.
El paciente “escucha voces, tiene sentimientos de persecución, ve fantasmas donde no los hay, prácticamente”. La conducta de Andreína, recalca Ruiz, no es compatible con un diagnóstico de trastorno de personalidad paranoide.
“El paranoico busca protegerse a sí mismo, solo hay dos opciones ataque y huida, no hay más, pero el mero hecho de convivir con su víctima y sistemáticamente desmembrarla para tratar de ocultar o hacerse pasar por ella, estamos hablando de una psicópata o sociópata”.
Danilo Ruiz, perfilador criminal
El haber buscado herramientas para la desmembración del cuerpo o consultado fuentes en internet para “pulverizar huesos” se enmarca en una psicopatología, considera Ruiz, donde hubo detonantes como los “conflictos de habitabilidad, el dinero, estatus o bienes materiales”.
Comienza el juicio
La audiencia de juicio contra Andreina L., quien registra denuncias por intento de asesinato contra el hijo del dueño de la empresa en la que trabajaba, está convocada para las 16:30 del 3 de febrero de 2026 y, de no concluir el mismo día, se prevé su continuación el martes 10 de febrero, según el juzgado de garantías penales de Guayaquil.
En la audiencia, el psiquiatra Juan Montenegro explicará su peritaje médico psiquiátrico realizado a la procesada, esto como parte de los testimonios que llevará la Fiscalía, unos 21 testigos, la mayoría policías que actuaron en la investigación, y tres familiares de la acusada.
El tribunal dispuso que la audiencia se realice de manera presencial, pero los tres familiares de Andreína L., sus dos hermanos y el esposo de la víctima asesinada, solicitaron el viernes 30 de enero de 2026 que la audiencia sea telemática o que se les permita participar de manera virtual.
“Los testigos anunciados por la defensa mantienen vínculo familiar directo con la persona procesada, circunstancia que podría generar una afectación emocional relevante en caso de comparecer de forma presencial, lo cual podría incidir negativamente en la espontaneidad, claridad y libertad de su declaración”.
Familiares de acusada
La comparecencia telemática -argumentaron- no vulnera los principios de contradicción ni publicidad que rigen la audiencia de juzgamiento penal, “por cuanto permite la intervención de las partes, el interrogatorio y contrainterrogatorio en tiempo real”. La solicitud fue aprobada por el juzgado, por lo que la participación de los familiares será virtual.

"No hay rehabilitación"
Andreína L. asesinó a su madre mientras dormía, asfixiándola con el cable de un celular. Luego se vistió con la ropa de la víctima, tomó un taxi y, para desorientar la investigación, dejó zapatos de su madre en el vehículo. Tomó otro taxi y dejó ahí el teléfono de la asesinada.
También hizo un video haciéndose pasar como su madre en el que decía que se encontraba bien. En el departamento, Andreína separó los miembros superiores de los inferiores, del cuerpo de su madre, y los guardó en una lavadora. En un supermercado compró sal en grano para evitar el olor de la descomposición, pues así había leído en búsquedas en internet.
“Una persona con esas características no puede estar en sociedad, es un peligro. Se supone que el Estado tiene que garantizar su reinserción, el problema es que no existe ni aquí ni en el mundo, nadie puede decir que un psicópata se haya rehabilitado, vuelve a matar”.
Alexandra Mantilla, perfiladora criminal y psiquiatra
La perfiladora criminal comparó a Andreína con personajes como el estadounidense Jeffrey Dahmer, conocido como el ‘Carnicero de Milwaukee’, un psicópata que descuartizaba a sus víctimas y que cometió su primer crimen a los 17 años y, tras 10 años de ‘enfriamiento’, volvió a matar a los 27, acumulando 17 asesinatos antes de ser detenido.
Mientras que Ruiz sugiere que casos como estos ameritan un “internamiento psiquiátrico de por vida”, pues una sentencia no garantiza la rehabilitación de un delincuente para la reinserción social. “Ecuador está a décadas de lograr eso”, lamenta el perfilador criminal.
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