Los ciudadanos de Venezuela y Ecuador son los más rechazados al pedir visas de turismo para Estados Unidos
Lo contrario pasa con los ciudadanos de Uruguay y Argentina, que tienen porcentajes de aceptación superiores al 90 %, los más altos de Sudamérica.

Imagen generada con inteligencia artificial, que muestra un mapa de Sudamérica, con Ecuador y Venezuela como países destacados, y representaciones de visas estadounidenses negadas.
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El rechazo de las solicitudes de visas de turismo para ingresar a Estados Unidos en 2025 es solamente el reflejo del endurecimiento de las políticas antimigratorias de Donald Trump. Sin embargo, esa visión no afecta a todos los países de Sudamérica por igual.
El peor trato se lo llevan los venezolanos y los ecuatorianos, con porcentajes que superan el 40 % de visas negadas. Aunque, de todas formas, esto implica también que más de la mitad de los solicitantes sí consiguen el permiso para ingresar a Estados Unidos.
Pero, ¿qué tienen en común Ecuador y Venezuela? Sus crisis migratorias. Y Estados Unidos es el país predilecto por los ciudadanos de esos países para buscar nuevas oportunidades. Sin embargo, el impacto de estos procesos no ha sido igual. Aunque los ecuatorianos hayan dejado su tierra, no han alcanzado los niveles del éxodo venezolano, que suma ya 8,7 millones de desplazados a escala global.
Los ecuatorianos tuvieron un porcentaje de rechazo del 42,2 % en 2025, mientras que los venezolanos alcanzaron el 48,2 %. En los últimos 10 años, esta cifra representa el peor momento para Ecuador en este tipo de trámites con Estados Unidos. Pero para Venezuela, su peor año fue 2018, cuando empezó la diáspora y el nivel de rechazo se catapultó al 74,2 %. El más alto de Sudamérica en la misma década.
Solo Venezuela, Ecuador y Colombia han tenido años en los que la negación de visas de turismo estadounidenses han superado el 40 %. Mientras que Uruguay y Argentina siempre se han mantenido por debajo del 10 %. Incluso Paraguay entró temporalmente a ese 'club' entre 2016 y 2018.
Bolivia, Brasil y Perú han mantenido porcentajes por debajo del 30 %. Chile y Paraguay, por debajo del 20 %. Y, en una mirada más amplia, en toda Latinoamérica los mayores porcentajes de rechazo de visas estadounidenses, desde hace cuatro años, los tienen los ciudadanos de naciones consideradas dictaduras: Cuba, El Salvador, Nicaragua, a los que se suma la inestable Haití.
El mejor momento para toda la región fue en 2021, el primer año de la administración del presidente demócrata Joe Biden. En ese año las cifras de negación de visas se desplomaron. Incluso cayeron levemente para Cuba y Haití. Esto sucedió por dos motivos. Primero, por las restricciones de viajes durante la pandemia de Covid-19, las solicitudes se desplomaron y quienes postulaban tenían, generalmente, razones esenciales o urgentes para hacerlo. Y porque el demócrata echó abajo varias de las limitantes que ya implementó Trump en su primer periodo.
Sin embargo, con el retorno de la 'normalidad' en los viajes internacionales, a partir de 2022 la cifra de visas negadas volvió a subir a niveles usuales para todos los países de Sudamérica; a excepción de Uruguay, que siguió a la baja.
Se trató de un efecto rebote, debido a la cantidad de solicitudes que quedaron pendientes de los dos años previos, el proceso de admisión se retomó con mayor velocidad de la acostumbrada, lo que implicó entrevistas más cortas y estrictas para los aspirantes.
E, incluso, debido a los cambios económicos y de seguridad en muchas regiones, Estados Unidos se enfocó en comprobar que no había un intento de migración definitiva por parte de los ciudadanos extranjeros que llegaban a sus oficinas.
Sin embargo, cada año, la principal razón de rechazo en la mayoría de casos es la dificultad que tienen los solicitantes de demostrar vínculos con el país de origen (familiares, económicos, sociales), lo que pone en duda sus intenciones de retornar.
Ya para 2025, desde el retorno de Trump a la Casa Blanca, la historia es otra. Las intensas políticas antimigratorias han complicado el acceso a todo tipo de visados. Por ejemplo, el Departamento de Seguridad Nacional amplió el uso de inteligencia artificial para analizar las redes sociales, historia migratoria e información financiera de los postulantes.
Y a esto se suma la decisión de exigir una "fianza" como garantía de que los viajeros temporales regresarán a sus países. En agosto, Trump lanzó un programa para que los solicitantes depositen entre USD 5.000 y USD 15.000, que les serían devueltos después de que salgan de Estados Unidos. En enero de 2026, en esa lista entraron Venezuela y Cuba.
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